Hoy os voy  a hablar de uno de esos restaurantes en los que me siento “como en mi propia casa”, el 13 Gobbi Montefollonico (los trece jorobados). Son tantas las veces que lo he visitado que ya considero a Albo y su familia como parte de mis amigos.

Montefollonico es un precioso pueblo medieval de la provincia de Siena, en el corazón de la Toscana. Seguramente menos conocido que otros muy cercanos, como Montepulciano, pero, precisamente por ello, con mayor encanto y menos turistas.

Ya en el 2011 escribí un post en otro blog haciendo referencia al 13 Gobbi. Después he regresado en varias ocasiones, de manera que puedo reiterarme en mis opiniones e incluso advertir como, poco a poco, la reputación del local ha ido en aumento y el negocio, de gestión familiar, ha incrementado notablemente su clientela.

Esto hace que quizá se haya resentido el tiempo de espera en la mesa, sobre todo el fin de semana. La carta continua siendo limitada pero ¿quién puede resistirse todavía a su pasta (pici o tagliatelle) “alla forma di pecorino”? o al “sugo de anatra” (pato) o al tartufo (trufa) otra de las delicias toscanas. ¿Un surtido de bruschette para ir abriendo boca? Y, por supuesto, una copa de vino tinto, Nobile de Montepulciano o Brunello de Montalcino, por citar algunos. Además la espera puede “amenizarse” degustando un buen aceite de oliva virgen empapando una rebanada de pan toscano.

Para quien no quiera comer pasta, la carne (una buena bistecca) es una excelente opción, a la brasa o incluso en carpaccio ¿Hablamos de los postres? Su panacotta es insuperable y en mi último viaje me hice adicta a la sbriciolata- literalmente, desmigada- con crema y frutos rojos (estaba fuera de la carta y el último día, visto que no me la ofrecieron, la pedí yo misma) ¿ Podéis imaginar la sutileza del hojaldre que se desmiga al primer bocado? Mmmm… escribir sobre esto mientras intento mantenerme a dieta es una auténtica tortura.

¿Hay otros buenos restaurantes en Montefollonico? Si, los hay (incluso uno con estrella Michelín en el que, debo confesar, no he comido nunca) sin embargo los motivos para escoger el 13 Gobbi van más allá de lo meramente culinario. Es esa sensación de regresar a la casa familiar, de charlar sobre como nos va la vida y contarnos ” las novedades” desde la última vez que estuvimos allí.

En verano, cuando las noches son estrelladas como sólo en la Toscana los son, disfrutar de la terraza a la luz de las velas es un plus. Había olvidado esta cita pero me sigue pareciendo una hermosísima descripción, y otro motivo más para hacer una parada en Montefollonico.

“En las noches de verano el paisaje aparece como una larga hilera de luces fijas en la distancia, entre las luciérnagas en los cercanos campos de trigo y las estrellas de un cielo de los más intensos de la Toscana”

En las mesas contiguas encontraréis tanto turistas como familias del lugar, incluso gente de paso que acude a propósito conocedora de la fama del local. Los precios más que razonables, teniendo en cuenta la media de los restaurantes de la zona y con mayor calidad que muchos de ellos.

En la Red abundan las fotos y videos de la famosa pasta “alla forma del pecorino” solo que ahora, además de Albo, el protagonismo es también de su hijo Matteo.

Lo dicho, si visitáis la Toscana anotad este lugar en vuestra agenda de viaje. No os arrepentiréis. ¡Buon appetito!

Resumen
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Sitio
13 Gobbi (Montefollonico)
Puntuación
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