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Perfume de Mozart en Salzburgo ¿A qué huele la música?

Juraría que era ayer mismo, no tanto quizá, pero no más de unas semanas. Apenas había deshecho las maletas, revuelta la ropa, los folletos tirados por cualquier sitio, la desidia del final de unas cortas vacaciones… y aquí estaba, hojeando de manera virtual, pasando pantallas y no hojas, de la prensa local. “Esencia de Mozart”, rezaba el titular que conseguía arrancarme una sonrisa, e incluso una carcajada.

Son esas pequeñas casualidades, guiños del destino quizá, que no tienen mayor importancia pero que dan que pensar sobre como se encadenan los acontecimientos ligeros de nuestra existencia. “Esencia de Mozart”… y sólo soy capaz de pensar en aquellos souvenirs- un poco ridículos como son, casi siempre, los souvenirs- que reposaban en cestos a las puertas de tantas tiendas para turistas por las calles de Salzburgo, “perfume Mozart”.

Que la presencia del compositor en la ciudad es apabullante resulta indiscutible. Todo parece emanar esa esencia de Mozart, y aunque uno quisiera abstraerse de este detalle para disfrutar de tantos otros atractivos como ofrecen calles y plazas, o para dejarse mecer por el murmullo de las aguas del Salzach, lograrlo resultaría una tarea ardua. Me asaltan los Bombones Mozart, aquellos pequeños títeres cabezones y saltarines del genio compositor que adornan los escaparates y los frasquitos de perfume.

Ahora imagino la ciudad, seguramente cubierta de blanco, hasta hace pocas semanas con sus mercados navideños y sus puestos de vino caliente y especiado. Entonces era verano, los barcos turísticos navegaban por el río y Salzburgo bullía de actividad en pleno Festival de Música. Impresionada por la afluencia de público al festival, y por los precios de las entradas – todo hay que decirlo- que se agotan en un santiamén. Es más, si tenéis pensado acudir en la próxima edición las entradas ya están disponibles. Reconozco que para los melómanos del mundo esta es una cita imprescindible.

La elegancia en esta ciudad es algo innato. Sólo aquí he visto a una mujer de edad madura pedalear, luciendo sus mejores galas, hasta la puerta del teatro para disfrutar de un concierto, donde la alfombra roja y el  champagne están listos para recibir a los asistentes.

En algún sitio leí que Salzburgo parecía cerrar de noche para amanecer embellecida al día siguiente. Sin embargo, yo no creo en cientos de duendecillos trabajando en horas nocturnas sino que su belleza es algo natural y en absoluto impostada.

Salzburgo es mucho más que Mozart pero es complicado abstraerse a la esencia del compositor que impregna, con perfume o sin él, toda la ciudad.

 

5 lugares y actividades en Salzburgo para saber más sobre Mozart

 

#1 Casa natal de Mozart

En el número 9 de la calle Getreidegasse, el 27 de enero de 1756, nació Wolfgang Amadeus Mozart. Exactamente en la tercera planta del edificio vivió la familia Mozart durante 26 años.

En 1880 la Fundación Mozart creó el primer museo que ha ido ampliándose con el paso de los años. En la Casa natal del compositor podéis visitar las habitaciones originales, donde se exponen instrumentos históricos, documentos y objetos personales. También un gran número de los retratos que le pintaron durante su vida.

¿A quien no le gustaría ver el violín que Mozart tocó durante su infancia? O su clavicordio, además de retratos y cartas pertenecientes a la familia.

Si compráis la Salzburg Card, la visita está incluída. ¡Ah! Y no os confundáis con la residencia de Mozart, de la que os hablo a continuación.

 

#2 Residencia de Mozart

En el número 8 de la Makartplatz vivió el compositor desde 1773 hasta 1780. En esta casa compuso sinfonías, serenatas, conciertos para piano y violín, un concierto para fagot, arias, misas y otras obras de música sacra.
El apartamento fue un lugar de encuentro con amigos y músicos, como Emanuel Schikaneder (actor, director de teatro y libretista de “La flauta mágica”).

Nannerl, la hermana de Mozart, vivió en esta casa hasta su boda (1784) y su padre Leopold Mozart hasta su muerte (1787). El 16 de octubre del 1944 dos terceras partes de la casa fueron destruidas por una bomba aérea.

En el año 1994 se reconstruyó definitivamente la Residencia de la familia Mozart siguiendo los planos originales.

 

#3 Cementerio de San Sebastian

Aunque Mozart está enterrado en el Cementerio St. Marx de Viena, el pequeño y antiguo cementerio de San Sebastián, junto a la Iglesia del mismo nombre, alberga las tumbas de toda su familia.

Quizá menos conocido y visitado que el famosísimo Cementerio de San Pedro, es otro de los lugares imprescindibles en Salzburgo para los admiradores de Mozart. Se ubica en el número 41 de Linzer Gasse. Inicialmente construido para dar sepultura a los pobres y leprosos es un lugar de enorme belleza y serenidad.

 

#4 Festspielhäuser

La Gran Casa del Festival, situada en la Calle Hofstallgasse, es uno de los escenarios más impresionantes del Festival de Salzburgo. El edificio es obra del arquitecto Clemens Holzmeister , y se construyó entre los años 1956 y 1960.

La acústica de sus salas es perfecta para disfrutar de la música de Mozart (y no solo) Merece la pena reservar una visita guiada (no disponible en español) y conocer los entresijos de uno de los festivales de música más importantes del mundo. Fue sin duda una de nuestras mejores experiencias y visitas en Salzburgo.

 

#5 Asistir a un concierto: Disfrutar de la música de Mozart

Alrededor de la fecha de nacimiento del compositor se organiza la llamada “Semana de Mozart”. Este año, desde el 27 de enero hasta el 5 de febrero, se puede disfrutar de un amplísimo programa.

Pero en cualquier otro momento del año es una muy buena idea asistir a una cena con concierto, para deleitarse tanto con la gastronomía como con la música de Mozart. Estas cenas/concierto las podéis reservar en la Fortaleza de Salzburgo o en restaurantes como el St. Peter Stiftskeller, en pleno Casco Antiguo de Salzburgo.

 

Perfumes, bombones y otros souvenirs de Mozart

Si sois coleccionistas de souvenirs, y admiradores de Mozart al mismo tiempo, tenéis donde elegir. Los bombones Mozart (al igual que los de Sissi en Viena) se encuentran por doquier. Son bolas de chocolate negro rellenas de mazapán de pistacho.

Los famosos perfumes Mozart serán sin duda la auténtica esencia del compositor pero, por encontrar, podéis encontrar incluso un divertido patito de goma “mozartiano” para los más peques de la casa. Marionetas cabezonas y saltarinas y, por supuesto, una amplísima selección de música en CD´s.

Yo, que suelo huir de cuanto souvenir típico y tópico se pone a tiro, sucumbí sin embargo ante una bellísima acuarela obra del artista Yong Chen, residente en Salzburgo. Y sí, lo habéis adivinado, en la pintura aparece Mozart.

Vosotros ¿Habéis visitado Salzburgo? ¿Os hicisteis con alguno de estos souvenirs? Pues contad, contad…

 

 

 

 

 

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