Del Véneto al Trentino

Guau… ¿Como estáis? Yo genial. Hace muy poco que hemos vuelto de vacaciones, de un sitio suuuuper guau, entre el Véneto y el Trentino, al norte de Italia. Es un sitio estupendo para todos: mayores, pequeños, familias humanas y peludas, con unos bosques enormes e increíbles donde correr, correr y correr.

He vuelto un poco vaguete – debe ser el síndrome postvacacional (eso es lo que dice mi dueña)- pero no podía dejar pasar ni un día más sin hablaros de los sitios que hemos visitado, donde me han tratado como a un rey.

El viaje hasta allí resultó un poco largo pero bueno, ya estoy acostumbrado,  creo que mi familia estaba más cansada que yo. Nuestro destino era un pueblecito muy pequeño, al norte de la provincia de Vicenza, que se llama Tonezza del Cimone. El Cimone, para que lo sepáis, es el nombre de un Monte de los Alpes que está a 1.226 metros de altitud.

Tonezza es un pueblo de unos 500 habitantes, aunque en los meses de julio y agosto pueden llegar a los 3000. Mucha gente del Véneto tiene alli su segunda residencia, ya que, con el calor que hace en ciudades como Vicenza o Padova, buscan el fresquito durante los meses de verano, aunque también aprovechan el invierno para ir a esquiar. Este año en junio el tiempo estaba un poco raro, y algunos días llovió. A mí no me importa lo más mínimo y he disfrutado como un loco porque la hierba estaba alta y húmeda y podía olisquear cuanto me viniese en gana. Lo malo era la vuelta a casa, con lo poco que me gusta que usen el secador… Grrrr.

Mi familia había alquilado un apartamento en la casa de unos señores del pueblo. Teníamos un jardín común muy bonito pero no me dejaban salir solo porque ladraba al gato de los dueños (siempre me cargo con las culpas, y el gato ¿qué?). En la mayoría de las casas os alquilarán alguno y si estáis interesados en alojaros en Tonezza del Cimone no dudéis en contactar con Dreaming holidays. También hay algunos hoteles, pero no todos son dogfriendly ( si buscáis un hotel para ir con vuestra familia nos lo decís).

Refugio

En el Véneto se come muuuuy bien y hay costumbre de tomar el aperitivo (como en toda Italia)- y como me gustan las patatas fritas del aperitivo, ñam- así que también os cuento los sitios donde hemos estado y en los que, además de los peludos, los humanos son bien recibidos.

En la parte más alta del pueblo hay un pequeño refugio (baita) que se llama Pontara. Ese es mi sitio preferido para ir a correr: campo y más campo para mi solito. Bueno, para mi solo no porque en ese lugar comienzan las rutas de senderismo y los fines de semana hay mucha gente. En la Pontara podéis tomar algo, un café, una cerveza o aperitivo, e incluso encargar una barbacoa de carne (mmmm no veáis como huele). Además a Marco le encantan los perros así que tenéis mimos asegurados.

El sendero más famoso se llama Excalibur y es por donde solíamos ir a caminar -que a mi familia también le viene bien hacer ejercicio- Mientras ellos seguían el camino yo desaparecía por el bosque y regresaba cuando me venía en gana, pero no os vayáis a creer que era por escaparme (Además tenía que vigilar que ellos no se perdiesen, pobrecitos que no tienen una chapa como la mía).

Casi todas las mañanas íbamos a tomar café a La Piazzetta, donde todo el mundo me conoce, o a la hora del aperitivo. Desde la terraza hay unas vistas chuliiiiisimas.

¿Habéis probado alguna vez las bruschettas? pero no las que estáis pensando la mayoría (pan tostado con tomate o patés) sino las típicas del Veneto, y que vienen a ser el equivalente a las pizzas en el sur de Italia. Son unas enormes rebanadas de pan tipo molde pero más consistente. Se meten al horno cubiertas de tomate (no siempre), queso y otros ingredientes como verduras, atún, embutidos… Por aquí el más típico es el speck, un jamón ahumado que encontraréis también en Austria, sobre todo en el Tirol. Me encantan, y a mi familia humana también, claro. Pues en el bar Filò las hacen buenísimas y además, si las preferís, las tienen de pan casero. Aún estoy relamiéndome los bigotes sólo de acordarme…

Toby en la carretera de Folgaria

Desde Tonezza del Cimone hay un paso al Trentino, así que aunque geográficamente pertenece al Véneto tiene más en común con el Sudtirol ( o Tirol italiano). A tan sólo 25 km está Folgaría y muy cerca de allí el Lago de Lavarone, dos sitios «de película» de los que os hablaré en mi próximo post. Se tardan tres cuartos de hora en llegar porque son carreteras de montaña pero merece la pena ir viendo el paisaje que, cuanto más cerca de Trento, es cada vez más bonito. Nosotros paramos a saludar a unas vacas simpatiquísimas y si os apetece comprar queso podéis hacerlo en cualquiera de las «Malgas» (granjas) que os encontraréis de camino.

Malga

Malga en la carretera «dei Fiorentini» que va desde Tonezza del Cimone hasta Folgaria

¿A que os están entrando unas ganas tremendas de visitar este lugar? Pues todavía hay más, mucho más. No vayáis a pensar que el Veneto es solo Venecia o Verona. Ah! que sepáis que también he estado en Venecia, pero eso mejor os lo cuento otro día.

Lametones para todos.

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11 lugares donde comer y beber en Alghero

Alghero, al noroeste de Cerdeña, es una de las visitas obligatorias para quien viaja a la Isla. Mucho más modesta que la famosísima Costa Esmeralda ofrece mil alternativas para comer, lo que no significa que no abunden los locales «sólo para turistas» ni que la calidad esté siempre garantizada. Seguro que has buscado opiniones antes de viajar, nosotros también lo hicimos, pero han sido los consejos de nuestro anfitrión Stefano- del B&B Alghero Republic- y algún descubrimiento propio, los que nos ha permitido elaborar esta lista, para todos los gustos y bolsillos. Esperamos que tengáis oportunidad de disfrutarla tanto como nosotros.

 

1. Dietro il Carcere (nuestro restaurante preferido en Alghero)

Dietro al carcere

Literalmente, Detrás de la cárcel. Para nosotros es el número uno. ¿Por qué si no un local pequeño, algo apartado del Centro Histórico de Alghero (donde se concentran la mayoría de los restaurantes y bares) está siempre lleno y es difícil encontrar una mesa incluso reservando la víspera? Por su cocina de mercado, la materia prima de primera calidad, el pescado fresquísimo, los precios honestos y sobre todo por la profesionalidad y simpatía de quien lo gestiona: Gianni, siempre atento a las necesidades de sus clientes ( si no os decidís carta en mano, dejaos aconsejar) y de todo el personal.

Actualizamos (mayo 2019):

El local ya  NO se encuentra en Via Catalonia 60. Gianni y su equipo se trasladan a Via Gallura, 15 donde se encargarán del restaurante en el recién reformado hotel Alghero Vacanze (4*). Sólo esperamos que no por ello abandone su excelente relación calidad-precio.

www.facebook.com/dietro.ilcarcere/

 

2. Ristorante Pizzeria Aragon

Este restaurante ofrece menú cerrado (carne o pescado) a un precio razonable. Nosotros optamos, sin embargo, por pedir platos de la carta y la verdad es que no nos defraudó. Tanto la «lasagna» de carne como los «pacheri» con pulpo y cigalitas excelentes, con una puntuación altísima también para su tiramisú ( y somos muy exigentes con este postre).

El Aragon es famoso por sus pizzas, con una carta amplísima, y además tiene menús aptos para celiacos, lo que merece nuestra más sincera felicitación.

Via Antonio Gramsci, 8A

www.ristorantearagon.com

 

3. Al Vecchio mulino

Vecchio mulino

Esta vez si, en el entramado de callejuelas del Casco antiguo, aunque lo bastante escondido como para que la mayoría de la clientela lo busque y no sea el típico local en el que entramos por casualidad.

Aquí os recomendamos sin duda las pizzas (Probamos alguna otra cosa como fritura de pescado pero no nos pareció extraordinaria) cocidas en horno de leña, de masa fina y bien servidas de ingredientes. El local es muy agradable y el servicio amabilísimo, especialmente una camarera Segoviana.

Via Donderoma, 3

www.alvecchiomulinoalghero.com

 

4. The Kings

De precios ligeramente más altos que los anteriores pero para nada excesivos, teniendo en cuenta la calidad, elaboración y cuidado en sus platos, además de una situación privilegiada, con una terraza panorámica sobre las murallas de Alghero, desde la que disfrutar no solo de la comida sino de los famosos atardeceres de la ciudad. Local perfecto para una cena romántica, así que anotadlo si queréis sorprender a vuestra pareja.

Via Cavour 123- Bastioni Marco Polo, 5

www.thekingsrestaurant.it

 

5. La Boquería

Dentro del mercado municipal (Mercato Civico) y solo a mediodía. Tan sencillo como llegar a un mostrador de pescadería, señalar la pieza que deseemos y que nos la preparen al instante (a la plancha o en fritura). Más fresco imposible…

 

6. Bar Milese

Bar Milese

La Focacceria más famosa de Alghero, con una fama merecidísima. Situada frente al puerto está siempre llena, tanto en su interior como en la amplia terraza, y es un imprescindible del Take Away.

la Focaccia Sarda, muy distinta de la Genovesa, se sirve rellena de ingredientes como lechuga, atún, anchoas, huevo cocido… aunque dicen que el secreto (celosamente guardado) está en la salsa que la señora Maria elabora desde hace muchos años.

Mención aparte merecen sus «insalatone», con atún o mozarella, en grandes raciones y servidas con esmero. Un menú perfecto si queréis picar algo rápido, fresco y muy económico.

Via Garibaldi, 11

www.barmilese.it

 

7. Ristorante Lido

Si estáis en la playa de Alghero, este es un sitio perfecto para comer (en la misma playa). En una estupenda terraza, bajo un entoldado de paja, seguro que la brisa marina os abre el apetito.

El local es famoso por sus pizzas «al metro» (1/2 metro aconsejable para 1 o 2 personas, 1 metro para 3 o 4) y otro punto a favor: ¡es dogfriendly! (Eso nos encanta)

Via Lido, 16

www.ristorantelido.net

 

8. Bar Girasol

En los Bastioni, buscando una terraza para tomar café, encontramos este Cafe Fruit Bar, donde además sirven unas copas de helado y fruta espectaculares. El café, que es lo que nosotros buscábamos, es excelente y la ubicación (justo en la esquina con Via Cavour) inmejorable, con buenas vistas y la brisa del mar soplando incluso en días de calor.

Piazza del Carmelo 1 (esq. Via Cavour)

Bastioni Cristoforo Colombo

 

9. Heladería K2

Si ya habéis comido o cenado bien, nada mejor que un buen helado mientras dais un paseo por el Casco antiguo de Alghero u optáis por dirigiros a los Bastioni. Los helados del K2 son artesanales y variadísimos, y además de los conos o tarrinas probad sus cookies… Si os apetece, podéis sentaros en los bancos que hay en la puerta para degustarlos con calma.

Via Roma, 73

 

10. Blue Skybar

Blue Skybar

Esta espectacular terraza, en la planta 9ª del Hotel Catalunya (4*), ofrece las mejores vistas de la ciudad. Con una relajante decoración y cómodamente sentados en blanquísimos sofás, el lugar es inmejorable para tomar una aperitivo o una copa y, lo que resulta aún más sorprendente, a precio de Bar… y cuando digo Bar me refiero a cualquier bar de cualquier pequeña ciudad, y sin tanta clase como el Blue. Par que os hagáis una idea: una bebida sin alcohol 3€, una copa de vino Sardo (de las bodegas más notables) entre 3 y 5 €. Además os los servirán siempre con algún snack y/o tapa (patatas fritas, pastel de verduras…)

Via Catalogna, 24

www.hotelcatalunya.it/il-blau-skybar-alghero.html

 

11. Bar Buenavista

Para terminar el día con un buen Mojito (u otra copa) aquí encontraréis los más famosos de Alghero. Disfrutar del atardecer en una de sus pequeñísimas mesas no tiene precio, o esperar a que caiga la noche para tomar una más… vosotros decidís.

Bastioni Marco Polo, 47

 

Consejos para viajar a Mykonos sin tener que vender un riñón

Consejos para viajar a Mykonos

Ya estamos oficialmente en verano  y seguro que muchos de vosotros ya estaréis con las maletas hechas y listos para salir… a mi hasta Septiembre aún me queda ^_^ el caso es que por segundo año consecutivo repito destino: ¡La paradisíaca isla de Mykonos! El año pasado tras muchos años persiguiendo el sueño de conocer las islas griegas lo conseguí y no he podido resistirme a volver este año. Y es que estamos hablando de uno de los destinos más lujosos y exclusivos del mundo, donde en la playa he visto un americano descorchar una botella que costaba 10.000€ solo para derramársela por encima…

Y os preguntaréis: ¿Eres millonaria? Pues no amigos, más bien todo lo contrario. Si queréis disfrutar del lujo de esta isla de las Cicladas sin tener que vender un riñón… seguid leyendo. Pero antes de nada…

 

¿POR QUÉ IR A MYKONOS?

Y aquí es donde se aplica la regla «Una imagen vale más que mil palabras» 🙂

Uno de los atardeceres más espectaculares del mundo

Uno de los atardeceres más espectaculares del mundo

¿El Caribe? No... ¡Mykonos!

¿El Caribe? No… ¡Mykonos!

Y un paseíto por "Little Venice"

Y un paseíto por «Little Venice»

Pero volviendo al tema…

 

¿MYKONOS ES CARO?

Pues si y no. Todos sabemos de sobra que en temporada alta todo cuesta el doble, el servicio es peor… Por lo que el primer consejo para viajar a Mykonos es que lo hagáis en temporada baja o como mucho, media. El turismo en Mykonos empieza en Semana Santa, que está considerada temporada alta. Mayo es temporada baja y las temperaturas empiezan a ser agradables para tumbarse a tomar un poco el sol. En Junio empieza a llenarse pero se está bien, se considera temporada media. Evitad Julio y Agosto, además de que a menos que reservéis con un año de antelación no vais a encontrar ni una habitación libre, no conseguiréis tomaros una copa por menos de 15€ y os sentiréis como hormigas en la playa, donde no os dejarán poneros en la arena con vuestra toalla y os obligarán a pagar el alquiler de una tumbona. A continuación os dejo unos cuantos precios para que comparéis:

Durante mi primer viaje a Mykonos a primeros de Octubre 2015 los gastos fueron los siguientes (Para una pareja, por lo que cada precio se dividiría entre dos):

5 dias (4 noches)

-Vuelos: 240€

-Apartamento con cama doble, cocina, baño y balcón a las afueras de Chora (10 minutos a pie): 130€

-Alquiler moto: 20€ (5€ al día, el ultimo día como solo íbamos a estar por la mañana nos lo regalaron)

-Gasolina: 10€

-Gastos varios (Comida, copas, souvenirs…): 200€

Total: 600€, 300€ por persona. No es un presupuesto de «mochilero» pero tampoco me parece nada disparado. Además eran mis vacaciones (De esas de rascarse la barriga todo el día y no hacer nada…), por lo que algún capricho ya me lo podia permitir ;).

 

Este año repetimos pero vamos a primeros de Septiembre. Los vuelos nos han costado 300€ (Saliendo desde un aeropuerto más cercano) y el apartamento 280€. Esta vez hemos reservado un viejo molino reformado muy coqueto, con habitación, cocina, baño y terraza, cerquita de la playa de Paraga. El alquiler de motos ronda los 10€ al día.

El caso es que el mismo viaje que he reservado para septiembre, lo miré para la última semana de Agosto porque propusimos hacer un viaje en grupo (3 parejas) y solamente el vuelo y el apartamento subía a casi 700€ por pareja, si a eso sumábamos alquiler de moto, gasolina y gastos varios… bueno, la cosa se nos iba de las manos. Sin contar que ir a discotecas hubiese sido imposible por los precios.

 

¿CUÁNDO IR A MYKONOS?

En Mayo, Junio, Septiembre u  Octubre. Si os gusta la joyería y queréis comprar una pieza bonita y de calidad os recomiendo ir en Septiembre u Octubre, ya que la mayoría de tiendas estarán de liquidación por cierre de temporada, los precios serán mucho mas bajos y regatear mas fácil. Además las temperaturas siguen siendo muy agradables (Yo en Octubre me bañé sin problema), no habrá tantos turistas y la mayoría de sitios aun estarán abiertos. En Octubre Tropicana todavía estaba abierto y también la mayoría de bares del centro. Este año vamos en Septiembre porque queremos disfrutar de alguna de las fiestas en Paradise Club o Cavo Paradiso 😉 

Si puedes solo viajar en Julio o Agosto entonces no te recomiendo que vayas a Mykonos, a menos que estés dispuesto a gastar una considerable cantidad de dinero.

 

SOBRE LA COMIDA

Gyros Pita

La comida griega es espectacular y en la mayoría de sitios se puede comer a un precio mas que razonable. Una ensalada griega ronda los 5€, una moussaka 6€ y el pescado fresco parte de una media de 7€. Como veis son platos asequibles y lo más importante, de calidad. Nada de productos congelados ni nada por el estilo. Obviamente evitad los restaurantes en primera linea del puerto viejo, donde los camareros os asaltarán para arrastraros dentro, ya que de auténticos tienen bien poco y la cuenta puede ascender a números astronómicos. En algunas playas vais a encontrar pequeñas tabernas de gestión familiar donde os servirán el pescado fresco del día. Si os gusta el picoteo y el street food no podéis perder la oportunidad de comer unos buenos Gyros. El primer día en cuanto llegamos lo primero que hice fue buscar un sitio que había localizado por internet. Comimos 1 Gyros cada uno, un plato de patatas para compartir y dos Mythos de 0,5l. Pagamos 4€ por cabeza.

 

COMUNICACIÓN Y MEDIOS DE TRANSPORTE EN MYKONOS

La red de transportes es algo escasa, hay varios autobuses para moverse al interior de la isla, sobre todo para ir hacia Paradise y algunos barcos que salen del embarcadero de Platy Gialos y se dirigen a algunas de las playas, por lo que si tenéis pensado moveros bastante (Sobre todo para visitar las playas del norte o las que están más hacia el este) os recomiendo que alquiléis una moto o un quad. El coche lo desaconsejo ya que algunas carreteras parecen de la época de la guerra y el tránsito se hace dificultoso. Los semáforos son (casi) inexistentes y conducir a veces puede suponer todo un desafío (Sobre todo cuando toca esquivar agujeros en la carretera!!) pero con las debidas precauciones no deberíais tener ningún problema.

 

CRUCEROS Y EXCURSIONES

Si queréis daros un capricho, hay algunos cruceros y excursiones a precios bastante interesantes. Dejando de lado las típicas excursiones a Delos y Rhenia, encontramos varias compañías que ofrecen salidas en barco para hacer submarinismo (Sobre todo en la zona de Kalafati) y otras que ofrecen rutas para admirar Little Venice durante la puesta de sol tomando un aperitivo o incluso cena a bordo. El precio de éstas últimas parte de una media de 35€ por persona, dependiendo de la compañía y de si incluye solo bebidas o también cena/aperitivo buffet.

 

Espero que con este artículo se hayan aclarado algunas de las dudas que me suelen consultar… pero os advierto una cosa:

El que va a Mykonos… ¡Vuelve a Mykonos! 😉

Sisí emperatriz y Tarta Sacher: Viena sin sufrir un empacho

Sisi emperatriz y tarta Sacher: Viena sin sufrir un empacho

Si estás pensando en visitar Viena probablemente hayas comenzado a leer un montón de blogs (como éste) y guías de viaje, para hacerte una idea de lo que te ofrece la capital austriaca. En todos, absolutamente todos, encontrarás cientos de referencias a los Habsburgo, a la emperatriz Sisí, a los Palacios en los que vivió y a la fascinación que sobre tanta gente ejercía. La segunda cosa que encontrarás serán tantas otras referencias a los dulces austriacos y al que se ha convertido en un auténtico icono de la ciudad: la tarta Sacher.

Adoro el chocolate pero el recuerdo de tantas películas almibaradas sobre la emperatriz Elisabeth en las sobremesas de domingo me llevó a plantearme si no iba a ser un viaje demasiado empalagoso para mi carácter y si no podía darse el caso de que sufriese una indigestión.

Si eres de los que , como yo, piensa que tanto Palacio puede ser demasiado, sigue leyendo porque te aseguro que es posible visitar Viena sin sufrir un «empacho». La ciudad ofrece tantas alternativas que podrías incluso visitarla casi prescindiendo de la vida palaciega.

Para una dosis justa prueba a visitar estos lugares:

 

1.Palacio de Schönbrunn

Palacio Schonbrunn Viena

El palacio de verano, y antiguo coto de caza, de la familia imperial es uno de los imprescindibles de cualquier guía y una de las atracciones más visitadas por lo que resulta recomendable reservar la entrada para evitar grandes colas. Para los fans de la emperatriz existe incluso el Sisí ticket . Para los no fans esta es la visita perfecta para cumplir con nuestra dosis de Viena imperial.

Podéis comprar las entradas por internet, en la oficina de turismo y en la mayoría de los hoteles aunque si os aventuráis a visitarlo sin hacer una reserva sabed que existen máquinas expendedoras en el mismo Palacio. En las entradas os darán la hora exacta en la que podéis acceder para iniciar vuestro itinerario. Tanto si escogéis uno completo (44 salas) como uno reducido (22 salas) mejor con audioguía. Mientras tanto podéis aprovechar el tiempo de espera para visitar los enormes jardines (de acceso libre, de hecho son un parque público) y contemplar las estatuas y magníficas fuentes.

Al Palacio se llega fácilmente en metro (línea 4) , en tranvía o autobús.

2. Burggarten

Burggarten

Este inmenso jardín, situado detrás del Palacio Hofburg– opción B palaciega si aún os quedan ganas- es un parque público desde 1919. Es un auténtico placer pasear por él, entre las estatuas de Mozart o el emperador Francisco, tomar un café en el Palacio de cristal- antiguo invernadero reconvertido en restaurante- o visitar «la casa de las mariposas».

3. Biblioteca Nacional

Viena, biblioteca nacional

Uno de nuestros «imprescindibles» en Viena. Considerada, con razón, una de las más bonitas del mundo, la biblioteca de los Habsburgo se construyó en la primera mitad del S. XVIII. Su magnífico Hall de estilo barroco, la cúpula de 30 metros de altura, así como los frescos que relatan escenas militares son solo algunos de los motivos para visitarla. Además de los ejemplares de valor incalculable, a menudo se programan exposiciones temporales.

4. MuseumsQuartier

Museumsquartier Viena

Foto de: www.wien.info

Inevitablemente volvemos a la Viena de los Habsburgo pues estas antiguas caballerizas han sido reconvertidas en un espacio museístico único: el Leopold Museum (colección que aglutina sobre todo pintura vienesa del los S. XIX-XX), el MumoK ((arte vanguardista, pop art, fotorrealismo..), la Kuntshalle (exposiciones temporales) pero además otros museos dedicados a la arquitectura, a los niños e incluso a algo tan curioso como el tabaco.

Pero no os preocupéis, que no hace falta visitarlos todos. De hecho, lo mejor de este lugar es el ambiente joven y de vanguardia, las terrazas de los bares que hay en el espacio interior, las tumbonas de diseño o las tiendas de productos originales como los de objetos con materiales reciclados.

Además el MuseumsQuartier está junto a la famosa Mariahilfer Strasse, una de las calles comerciales más conocidas de Viena, así que siempre podréis aprovechar para hacer un poco de shopping.

5. Café Vienés

Café Vienes

Si por algo es famosa la capital austriaca es por sus Cafés: el Sacher, el Demel o el Café Central son algunos de los más conocidos y compiten entre ellos por la famosa tarta Sacher y otros dulces como el Apfelstrudel. Sin embargo, y sin quitar mérito a los cafés históricos de Viena, nosotros preferimos un auténtico café italiano como el que sirven en Zanoni & Zanoni, la heladería más famosa de la ciudad (muy cerca de la Catedral de San Esteban), donde también degustaréis la Sacher y una riquísima tarta de tiramisú.

¿ Ganas de más? Podéis añadir el palacio Belvedere, la Ópera, el Prater , o disfrutar de los espacios verdes como el Stadpark (por cierto, al lado mismo de nuestro hotel), el ambiente del Graben y la plaza de San Esteban… Disfrutar de los múltiples eventos tanto en invierno- el maravilloso mercado de Navidad- como en verano- con los barcos-bar sobre el Danubio o las playas urbanas- Y comer tantos dulces como os apetezcan… con moderación. Ya véis que sí, es posible visitar Viena sin sufrir un empacho.

 

Budapest, una perla en el Danubio

Parlamento de Budapest

Junto a Viena y Praga, Budapest completa uno de los recorridos centroeuropeos más amados por viajeros de todo el mundo. ¡Sigue leyendo para descubrir algunas curiosidades de la perla del Danubio!

Al contrario que otras capitales europeas, Budapest es una ciudad relativamente pequeña, agradable para pasear entre sus avenidas y zonas verdes. La capital húngara está dividida en dos partes separadas por el Danubio, Buda (Lo que podríamos definir centro histórico) y Pest. Para una escapada de 3 días, lo mejor es dedicar un día a Buda y el resto a Pest. Mencionamos algunos de los lugares más típicos de cada área:

En Buda encontraremos el imponente castillo de Buda, uno de los símbolos principales de la ciudad y antigua residencia real que en la actualidad alberga 3 museos: La galería nacional Húngara, el museo de historia de Budapest y la biblioteca Széchenyi. El castillo se sitúa en lo alto de una colina que se puede alcanzar mediante el funicular (870 Florines) o a pie (Preparaos para cuestas y escaleras infinitas). Cerca del castillo encontramos otros 2 puntos de interés: El Bastión de los Pescadores, un mirador de estilo neogótico desde donde se puede admirar Pest y sobre todo el Parlamento en su máximo esplendor. La Iglesia de Matías se encuentra el la misma zona y es la iglesia católica más famosa de Budapest. Todo el distrito del castillo está caracterizado por casas y edificios medievales y barrocas.

Y si Buda es una zona tranquila, Pest es todo lo contrario: Zona neurálgica de la ciudad, con cientos de calles y avenidas pobladas de negocios de todo tipo, puestos de street food y enormes parques donde los jóvenes se sientan a tomar una cerveza. Las dos avenidas principales de Pest son Andrássy (Que comunica en perfecta línea recta la plaza de los héroes y el parque de la ciudad con la plaza Erzsébet) y Váci utca.

Andrássy es el boulevard más famoso de Budapest. Una impresionante avenida de 4 carriles con un paseo peatonal entre ambos sentidos llena de edificios altos y tiendas de algunas de las mejores firmas. A lo largo de toda la calle se extiende la linea 1 del metro (La amarilla) y se llega bastante rápido de un extremo a otro. Ojo porque no hay un paso subterráneo para cambiar de sentido, tenéis que cruzar la calle y después bajar al andén. Si vamos caminando nos cruzaremos con el teatro de la Ópera

Váci Utca en cambio es una peatonal paralela al Danubio, llena de tiendas de souvenirs, bares, clubs, restaurantes y terrazas.  Probablemente los camareros y RRPP os asaltarán a la primera de cambio, aunque no suelen ser muy pesados (Al menos no tanto como en otras ciudades más turísticas). A destacar la cantidad de locales de masajes Tailandeses, que junto a la gran cantidad de luces y neones por un momento consiguen trasladarte a Bangkok.

Si eres de los que prefiere comprar unas cervezas en el supermercado y sentarte en algún parque en vez que ir de bares (Aunque los bares-ruina una visita bien la merezcan), entonces Déak Ferenc Tér es tu sitio. Cada noche cientos de jóvenes ocupan este parque para beber en compañía.

Otro lugar a destacar en Pest es el Barrio Judío con la Sinagoga, la segunda más grande del mundo después de la de Jerusalén. En mi opinión es una de las mejores zonas para picar algo, hay muchísimos restaurantes take-away y puestos de street food donde con poco dinero podrás comer hasta hartarte.

Por supuesto, cruzar el Puente de las Cadenas para pasar de Buda a Pest forma parte de la lista de imprescindibles, aunque el actual sea una reconstrucción del original construido en el año 1849.

Si os gustan los mercados, no podéis perderos el Mercado Central, que aunque en los últimos años se ha convertido en una verdadera «atracción turística», merece la pena. En la planta baja hay todo tipo de puestos de comida, carne, embutidos, quesos, especias (Sobre todo, paprika), chocolate… los precios no son los más bajos de la ciudad, pero al menos tendréis la certeza de encontrar de todo. En la planta de arriba hay varios puestos de souvenirs clásicos y puestos de comida donde puedes degustar especialidades húngaras compartiendo mesa con otros clientes.

Los dulces y la pastelería Húngara son de lo mejorcito que haya probado (Lo siento amigos franceses e italianos…) y prueba de ello son los impresionantes cafés como el Centrál Café o la pastelería Gerbaud, la más famosa de Hungría. Otro lugar destacable es el New York Café, que aunque con precios notablemente superiores a la media de Budapest, merece una visita solo por su interior. Pero no hace falta irse hasta estos locales para probar buenos dulces. Incluso en las estaciones de metro podemos encontrar puestos donde venden croissants y otra bollería deliciosa recién horneada a precios realmente bajos, como por ejemplo 2 croissants a 50 céntimos. El chocolate es otra de las pasiones de los húngaros, que se han especializado en la producción de éste. Chococo Csokoládérium, en Buda, es uno de esos sitios donde puedes encontrar cualquier tipo de chocolate que exista en el planeta tierra… blanco, negro, con leche, con frutos secos, con fruta deshidratada, aromatizado con licores… cualquier combinación que se te ocurra, la encontrarás allí.

Para los amantes de la naturaleza y el relax si con el parque de la ciudad no os llega, podéis echar una escapada a Isla Margarita, situada en el Danubio entre Buda y Pest. La isla, que tiene más de 2km de longitud, es el paraíso de los deportistas que practican jogging. Además hay varios jardines, un zoo y otros lugares de interés.

Y por supuesto, si hay algo por lo que sea famosa Budapest, son sus balnearios. Los más importantes: El de Gellert, Széchenyi y Rudas. Yo no tuve tiempo de relajarme durante mi viaje, por lo que ya tengo excusa para volver…

¿Y tú? ¿Todavía tienes excusas para NO ir? 😉

 

¿Tienes tiempo? Descubre las otras perlas del Danubio: Viena y Praga, ¡Combínalas en una visita!

 

 

The shoes on the Danube

Miro el reloj, siete y media de la tarde. Aún no ha anochecido y hace un calor asfixiante en Budapest. El vuelo se ha retrasado y he tenido que cambiar mi programa para lo que quedaba del día de hoy, así que tras llegar al hostel ‘Casa de la música‘, dejar la maleta y darme una ducha me decido a salir para descubrir la ciudad.

Camino, camino y camino sin parar, mochila con cámara y guía a mis espaldas, que pesan más que un ladrillo y me hacen sudar, pero me da igual. Cruzo avenidas, recorro callejuelas, todo sin un rumbo fijo. Necesito cambiar dinero pero… sorpresa, es domingo y las casas de cambio están cerradas. Así que nada, tendré que arreglarme con los florines que llevo encima.

Miro el reloj y son las ocho y media. He caminado durante más de una hora cuando miro hacia arriba y veo una ‘torre’ que resulta ser el campanario de la Sinagoga. Entonces saco el mapa y pienso: «¿Cuanto narices he caminado? Tenía la visita prevista para el día siguiente, pero visto que estaba ahí, ¿Por qué no aprovechar el momento? Además sin demasiada gente rondando, sería más fácil fotografiarla.

Ya… eso pensaba. Empiezo a moverme, a buscar la posición perfecta para capturar ese imponente monumento. Y empiezo a pensar ‘Pon un gran angular en tu vida’… hasta que se acerca alguien:

-Te veo un poco preocupada… ¿Estás buscando el mejor ángulo para fotografiar la Sinagoga?

+Ehm… diría que si. Digamos que no consigo encuadrarla bien -en ese momento despego el ojo del objetivo y veo un señor de unos… 60 o 65 años, vestido con camisa azul, chaqueta elegante, boina, zapatos de piel. Con aire un poco ‘aristócrata’-

-Tranquila, a mi me ha pasado un millón de veces. Ven.

Me hace una seña y cruzamos la calle.

-Si te pones aquí agachada deberías poder sacarla bastante bien.

+Gracias, pero ¿Cómo sabías…?

-Me he pasado años intentando sacar la foto perfecta. Pero llega un momento en el que desistes… Quiero decir, no es algo así como «rendirse», sino más bien darte cuenta de que llegado a un cierto punto tienes que conformarte.

+¿Eres fotógrafo profesional?

-Lo de profesional son palabras mayores. He vendido algunas de mis obras, pero no se si eso me convierte en un profesional.

+Entiendo

-¿Qué haces en Budapest?

+Decir ‘turismo’ sería demasiado banal. He venido para poder escribir sobre la ciudad en mi blog… he abierto hace poco un blog de viajes.

-Osea que eres una travelblogger

+Si, aunque acabo de empezar – Pienso… para la edad que tiene está bastante informado… quiero decir, no todo el mundo, y menos la gente de esa edad, conoce la palabra ‘blogger’-

-¿Tienes tiempo? Creo que puedo contarte algo para que lo escribas en tu blog.

Espera, rebobinemos. Yo estaba intentando fotografiar la Sinagoga cuando se me ha acercado éste señor que no conozco de nada (¿Y si me quiere secuestrar? Nah…) y la conversación está tomando una especie de cauce filosófico o algo así.

+Si, por supuesto… -Esto se está poniendo interesante, pienso-

Nos sentamos en un banco. Miro el reloj, las nueve menos cuarto.

-¿Conoces el monumento de los Zapatos en el Danubio?

+He leído acerca de ello, pero aún no lo he visitado. Pensaba ir pasado mañana.

-Bien -se ajusta las gafas y me mira- ¿Qué sabes del holocausto?

+Pues… se que los Alemanes invadieron Hungría en el año 1944 y se llevaron a los judíos a los campos de concentración de Auschwitz para asesinarlos, y que a los que dejaron en Budapest, tampoco les fue muy bien.

-¡Correcto! Mi padre era uno de ellos. Me refiero, de los que se quedaron en Budapest, aunque lo único que hizo fue retrasar lo inevitable. Si pasas por los zapatos, salúdalo.

En ese momento se me hizo un nudo en la garganta. Claro que yo no sabía como «responder» a eso. Una cosa es leerlo en los libros de historia y otra que te lo cuenten de primera mano, y sobre todo darse cuenta de que no hace tantísimo tiempo que ocurrió. Creo que se dió cuenta de la situación.

-Pero no te preocupes.  Ya hace muchos años de eso y yo ni siquiera me acuerdo, tenía solo 2 años

Hago cálculos… 72. Menudo ojo más malo que tengo. ¿Me estás contando que a sus 72 años este señor conoce la palabra ‘blogger’? Flipo, seguro que me está tomando el pelo… o no.

+¿Y después que pasó?

-Mi madre escapó a Israel. Me crié allí y estudié leyes en la universidad de Jerusalén, pero a mi lo que me gustaba era la fotografía. Varios años más tarde conseguí mi primera cámara, una polaroid.

+¿Y qué haces en Budapest?

-Trabajé para un buffette de Abogados en Israel durante muchos años… bueno, se podría decir que aún hago algunos trabajillos -me da su tarjeta- , pero vivo aquí. Trasladé mi «oficina» a Budapest hace algunos años… no se si por nostalgia familiar o qué… mientras viví en Israel nunca pude visitar Hungría, así que hace casi 10 años cuando me  jubilé y cambié los tribunales por la fotografía, me mudé aquí. ¿Es la primera vez que vienes?

+Si, de hecho acabo de llegar. El vuelo se ha retrasado y me ha fastidiado los planes que tenía para hoy.

-A mi también me gusta viajar, pero no me gusta llevar itinerarios, nunca consigo seguirlos. Por cierto, ¿De dónde eres?

+Soy española, pero desde hace un par de años vivo en Italia.

-Ah Italia, la he visitado varias veces: Pasta, pizza…

+Que cliché.

-¿Que has pensado visitar en Budapest?

Saco cuidadosamente mi guía de la mochila y se la enseño.

-Ya veo… para ser la primera vez que vienes, estás bastante informada.

+He pasado un mes largo leyendo cosas en internet… blogs, revistas de viajes… lo típico.

-Haces bien. Es una bonita ciudad, disfrútala.

Durante los siguientes 30 minutos hablamos de fotografía, blogs, viajes, terrorismo, guerras, de la gente que ha dejado de viajar por «miedo»… y un sinfín de temas de actualidad. Nos despedimos intercambiando un abrazo.

+Ha sido un placer

-Lo mismo digo. ¿Cual es tu nombre?

+Marina. ¿Y el tuyo?

-Friedman. Avner Friedman.

+Me has dado grandes ideas para mi blog. Creo que la próxima vez que vuelva a Budapest te llamaré para enseñarte los progresos…

-Y yo estaré encantado de ver cuánto has avanzado.

+Cuídate. Y recuerda saludar a mi padre.

-Lo haré.

Miro el reloj: Las nueve y media.

8 Lugares No Imprescindibles que Ver en Venecia

No, no nos hemos vuelto locos. En Venecia, como en cualquier otro lugar, nada es imprescindible. Cansada de leer los mismos post una y otra vez, recomendando siempre los mismos lugares, me decido a escribir uno propio y a explicar las razones para considerarlos  imprescindibles. Quizá al acabar opinéis del mismo modo 😉

 

1. Plaza de San Marcos

venecia plaza san marcos vista aérea

Más de uno se estará llevando las manos a la cabeza pero, salvo que elijáis bien el momento, será imposible apreciar la belleza del lugar más famoso de Venecia. Si además vuestra visita coincide con la temporada alta de cruceros mejor será que madruguéis porque la invasión está asegurada (como muestra, la foto) Para visitar la Basílica os recomiendo reservar, casi voy a decir que es imprescindible, por el contrario la espera puede prolongarse incluso horas. Un «truco» para disfrutar de la Plaza, esperar al atardecer.

En cuanto a los puestos de souvenirs y demás en la Plaza mejor evitarlos, son de pésima calidad y para nada «auténticos». Los cafés, con sus maravillosas terrazas, pueden resultar tentadores pero dudo mucho que encuentres venecianos en ellos y asegúrate de que te puedes permitir pagar un mínimo de 12€ por consumición.

 

2. Palacio Ducal

palacio ducal venecia 

Personalmente me encantó, pero prescinde de una visita rápida. Imprescindible hacerla escuchando una audioguía, o mejor reservar una visita guiada de los Itinerarios Secretos del Palacio. Este recorrido te permitirá conocer en profundidad los entresijos de la política durante la Serenissima Repubblica de Venecia.

 

3. San Giorgio Maggiore

San giorgio maggiore, iglesia de venecia

En realidad la visita a esta pequeñísima isla, situada justo enfrente de la Plaza de San Marcos, tiene como objetivo principal observar precisamente la Plaza, especialmente desde el campanario de la Iglesia del mismo nombre. Si algo destacaría es la paz que se respira frente al bullicio excesivo de San Marcos.

 

4. Puente de los suspiros

Puente de los Suspiros, Venecia

Durante mucho tiempo ha permanecido oculto tras lonas publicitarias, en los años que ha durado su rehabilitación, por lo que más de un turista se ha llevado un buen chasco y se ha quedado, por fuerza, sin ver este imprescindible. Para observarlo bien hay que situarse en el puente della Paglia (de la paja) en la Riva degli Schiavioni, uno de los lugares con mayor afluencia de turistas- hasta el punto que en ocasiones es complicado cruzarlo- y mucho más conseguir un hueco desde el que fotografiar el tan buscado Puente de los Suspiros. Os puedo asegurar que no es uno de los lugares a los que regreso cada vez que voy a Venecia.

Por cierto, y para que quede claro, el nombre que se atribuye al puente construido por Antonio Contin en el S. XVII, es tan solo una leyenda popular. Se dice que los prisioneros (el puente une el Palacio Ducal donde tenían lugar los juicios y la cárcel) suspiraban al ver por última vez la belleza del exterior. Claro que desde el interior del puente no se ve nada de nada, de modo que la explicación más lógica parece ser que los suspiros se debían al último aliento que exhalaban los condenados antes de ingresar en la prisión. Así que ni belleza, ni mujeres alrededor ni enamorados bajo el puente, que de todo he leído.

 

5. Gran Canal

008

Recomendar una visita al Gran Canal me parece una obviedad. El Gran Canal lo verás quieras o no, de manera que más que imprescindible será inevitable (por fortuna) Si llegas al Piazzale Roma desde el aeropuerto o en tren a Santa Lucia tomarás el vaporetto para llegar al centro. Siempre lleno, intenta situarte a babor o estribor para tener las mejores vistas de los Palacios sobre el Canal (Si visitas Venecia durante unos días no dudes en sacar la Venice card ) Además lo cruzarás una y otra vez por alguno de sus puentes como el de Rialto o el de L’Accademia.

6. Paseo en góndola

Góndolas en Venecia, traghetto, sandalo

No es que quiera privar a los gondoleros de su trabajo pero, de casi todo lo que he leído, esto sería lo menos imprescindible. Para que no os quedéis con las ganas de subir en la típica embarcación veneciana, conocida también como Sandolo, os recomiendo utilizar el Traghetto (una góndola que cruza de una parte a otra del Canal allí donde no hay puentes) Es un medio muy utilizado por los venecianos y en ellos os encontraréis con las señoras que llevan su carro o bolsas de la compra del Mercado de Rialto.

 

7. Máscaras Venecianas

souvenir mascara venecia turista trampa

No es oro todo lo que reluce, así que desconfiad de los precios excesivamente bajos y de los puestos ambulantes. No son artesanales ni venecianas. ¿Imprescindible? Yo todavía no he comprado ninguna pero si queréis daros el capricho una buena opción (con variedad de precios) es la Bottega dei Mascareri, junto a la Iglesia de San Giacomo. Sus artesanos realizaron las máscaras que se utilizaron en el rodaje de la película «Eyes wide shut» (Dirigida por Stanley Kubrick y protagonizada por Nicole Kidman y Tom Cruise)

 

8. Spaghetti carbonara

Pasta frutti di mare, gambas, pasta con marisco, pasta con pescado ,Venecia

Puede que sea uno de tus platos favoritos pero, lo siento, estamos en Venecia :-O

Roma queda a unos cuantos kilómetros de aquí y aunque seguramente en la carta de muchas osterias venecianas (sobre todo en aquellas dirigidas al turista) encontrarás la carbonara, lo suyo es que pidas unos spaghetti al nero di seppia o frutti di mare, o aun mejor pide unos bigoli -bigoi en dialecto véneto- pues este tipo de pasta, más gruesa que el spaghetti, es tipicamente véneta. El bacalao, el pescado de la laguna o la sepia acompañados de polenta son otras opciones deliciosas. Y como ya hemos comentado en nuestro blog, si, es posible comer en Venecia por muy poco dinero, solo es imprescindible saber donde hacerlo.

Sleeping in Airports: La guía definitiva para ahorrar durmiendo en aeropuertos

dormir aeropuerto tom hanks terminal

Parte de los consejos mostrados en este artículo son originales de la web ‘Sleeping in Airports’ y nos hemos limitado a traducirlos.

 

Puede que la idea de dormir en el aeropuerto no agrade a muchos, pero vamos a ser sinceros: Es una forma genial de ahorrar unos cuantos euros (O muchos euros, dependiendo de la ciudad) cuando viajamos en avión. Los vuelos a primera hora de la mañana suelen ser los más baratos y además muchas veces nos permiten llegar pronto al destino para aprovechar así el día. Muchas veces hay gente que se ve obligada a dormir en el aeropuerto debido a retrasos o cancelaciones de los vuelos. Si eres de los que quiere hacerlo voluntariamente, pero nunca te has atrevido, sigue leyendo. Es una práctica muy extensa y mucho menos ‘traumática’ de lo que parece.

Hasta hace relativamente poco yo nunca había dormido en un aeropuerto, siempre me las arreglaba para ir en coche o con transporte público. Mi primera vez fue en octubre del año pasado, durante mis vacaciones a Mykonos. Encontré una oferta que salía desde el aeropuerto de Milán MXP a las 6.15 de la mañana. Yo vivo cerca de Venecia, y hasta Milán en coche hay una tirada… si a gasolina y peaje sumamos el parking pues la cosa empezaba a subir un poco de precio. Por lo que la opción del coche quedaba descartada.

Segunda opción: Tren. Coger un tren hasta la estación central de Milán (2 horas aproximadamente) y después el shuttle hasta el aeropuerto (otra hora de viaje). Cogiendo con tiempo los billetes del tren de alta velocidad nos salió a 20€ por cabeza + otros 10€ del shuttle. Elegimos el último tren que llegaba a Milán sobre las 23.30, para después coger el shuttle y llegar alrededor de las 01.00 al aeropuerto.

Estuve mirando precios de los hoteles alrededor de la terminal y casi me desmayo. Al final para dormir como mucho 4 horas (Contando que hay que llegar, hacer check-in y después estar 1 hora antes en la terminal para el embarque) no merecía la pena, por lo que decidimos «dormir» en el aeropuerto. Digo dormir entre comillas porque lo que es dormir, no dormimos mucho. La Terminal 2 de Malpensa es exclusivamente de EasyJet y durante unas horas por la noche cierra, por lo que si entráis llegada una cierta hora no podréis salir (Mención especial para los fumadores visto que en MXP la sala de fumadores es inexistente).

¿Cómo dormir en un aeropuerto? Fácil, lo mejor es buscar asientos sin reposabrazos, de esos que están unidos en fila. Yo puse un par de toallas para que estuviera algo «blando» porque los asientos eran en acero (En el aeropuerto de Venecia por ejemplo hay asientos en piel bastante mullidos) y una de las 2 chaquetas la doblé para que hiciera de almohada. Otra opción si viajáis con esterilla o algo para poner en le suelo es buscar un rincón apartado donde no haya mucha luz (Prácticamente en todos los aeropuertos dejan la luz encendida) y tumbaros por el suelo. Yo encontré un rincón así pero resulta que la señora de la limpieza pasaba cada 5 minutos con una especie de coche-aspirador super fastidioso (Llegué a creer que lo hacia a posta) y era imposible dormir (No tenía tapones, me molestan y soy incapaz de llevarlos) así que opté por la opción de los asientos en fila. Al final conseguí dormir 3 horillas…

¡¡¡Por cierto, la T2 de Malpensa está presente en el ranking de los peores aeropuertos para dormir!!! Así que estoy segura de que si he sido capaz de dormir ahí, puedo hacerlo en cualquier sitio. Como curiosidad, el aeropuerto preferido por los pasajeros para pasar la noche es el de Singapur (Dato del 2015). Hay aeropuertos que tienen incluso salas de relax con butacas reclinables perfectas para echar una cabezada o los llamados ‘sleeping pods’, cabinas o cápsulas del estilo a las de los hoteles de Japón.

Podéis preguntar a los responsables de seguridad por los sitios más seguros para dormir, cerca de las videocámaras de vigilancia. También es conveniente «llegar con tiempo» ya que algunos aeropuertos en el peak de temporada pueden parecer verdaderos campings por lo que si quieres asegurarte un buen sitio para dormir, mejor llegar con algo de antelación.

Recuerda poner candados a tus mochilas o maletas, incluso alguna cadena ligera para atarlas a tu propio cuerpo. La mayoría de viajeros que duermen en los aeropuertos no tienen malas intenciones, pero puedes encontrarte con una desagradable sorpresa si alguien de fuera entra en la terminal a robar.

Vestirse a capas es la mejor opción: Durante la noche en teoría «no debería haber nadie en el aeropuerto» por lo que desactivan la calefacción (O el aire acondicionado en verano). En MXP me acuerdo que de vez en cuando abría un ojo y veía los pingüinos pasar por ahí. ¡No te olvides el antifaz y los tapones!

Algunos aeropuertos cuentan incluso con duchas: ¿Qué tal refrescarse antes de la salida del vuelo?

Ducha en el aeropuerto

Y por último… comprueba siempre que en el aeropuerto esté permitido dormir (Hay algunos donde está estrictamente prohibido),

En la web ‘Sleeping in Airports’ (Sólo en Inglés) encontraréis los mejores consejos para dormir en el aeropuerto, incluso guías de un montón de aeropuertos con los servicios que ofrecen y las mejores anécdotas de viajeros que han decidido hacer noche en la terminal.

Ah… y no te olvides de programar el despertador… No querrás perder el vuelo por quedarte dormido, ¿Verdad? 😉

Tom Hanks La terminal

 

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Y si eres amante del cine, no puedes perderte ‘La Terminal’, protagonizada por Tom Hanks y Catherine Zeta Jones 🙂