Excursión a Jerash, Ajloun y Salt

Al final del post hay un vídeo que ilustra todos los lugares mencionados en el artículo 

Jerash y Ajloun son algunos de los lugares que decididamente merecen una visita en Jordania. A esta conocida ruta turística le añadimos una parada extra en el pintoresco pueblo de As-Salt.

Como ya os contamos en post anteriores, decidimos alquilar coche para nuestro viaje por Jordania, ya que era mucho más económico que contratar un guía-conductor y la libertad que nos daba era impagable, ya que aunque Jordania cuenta con una red de transporte público (autobuses) que conectan los principales puntos turísticos del país, los horarios son muy limitados y hay algunos lugares a los que es complicado o imposible llegar.

Nosotros hicimos esta ruta en 1 día saliendo desde Ammán a media mañana por la carretera 35. Salir de la ciudad es lo único que os puede dar algún tipo de problema ya que el tráfico en la capital suele ser denso a cualquier hora. Por lo demás no tuvimos incidentes, el trayecto dura algo menos de 1 hora y la ruta es sencilla. Por el camino paramos a repostar y descubrimos que en Jordania el precio de la gasolina es estándar (al menos en el momento de nuestro viaje) y no varía de una gasolinera a otra. Aprovechamos para comprar agua y unos refrescos. Si hay algo que nos gustó es que tienen un montón de tipos de café helado en lata y fantas de sabores raros.

Llegamos a Jerash sobre las 12. Dejamos el coche en el parking gratuito que está junto al centro de visitantes y entramos para coger un plano y organizar la visita. Jerash es bastante grande y teníamos muy claro que queríamos verlo todo con calma. Empleamos unas 3h en recorrer la antigua decápolis.

Tuvimos la suerte de que durante el recorrido solo nos cruzamos con un grupo de 4 turistas españoles, literalmente estuvimos solos. Por una parte me produce tristeza pensar que Jordania está pasando por un mal momento respecto al turismo pero, por otra, visitar aquellas maravillas sin hordas de turistas fue impagable.

QUE VER EN JERASH

Empezamos nuestro recorrido atravesando el arco de Adriano o arco triunfal, construido en el año 129 en honor al emperador que lleva su nombre, para darnos de bruces con el hipódromo. Esta enorme arena medía 245m de largo y podía llegar a albergar hasta 15.000 espectadores. Hace unos años cuando el turismo en Jordania estaba en auge, era posible asistir a una representación de carreras de cuadrigas y luchas entre gladiadores. Desgraciadamente la bajada del turismo ha obligado a cancelarlo, y es una pena la verdad. Esperemos que dentro de poco Jordania vuelva a su máximo esplendor y podáis disfrutar de este espectáculo.

Dejamos atrás el hipódromo para dirigirnos a la plaza Oval. Esta enorme e impresionante plaza está enteramente rodeada por columnas del siglo I que se conservan bastante bien. En el centro hay dos altares y posteriormente, en el siglo VII, se construyó una fuente.

Subimos al Templo de Zeus para tener una fantástica panorámica: Justo debajo de encontraba el anfiteatro, más abajo la plaza oval, la calle de las columnas y a lo lejos se distinguían varios edificios y monumentos. El templo fue construído durante el periodo helenístico, alrededor del siglo II entre los años 162 y 163. En realidad, en este mismo lugar anteriormente hubo otro templo, construido entre los años 22 y 23. Saber todo esto es posible gracias a unas inscripciones que se encontraron.

He de admitir que uno de los puntos flacos de Jerash es la falta de sombra. Si sois muy sensibles al calor os recomiendo madrugar y evitar las horas de sol. Nosotros estuvimos desde las 12.00 hasta las 15.00, que son precisamente las horas donde el sol pega más fuerte, pero también es verdad que estamos acostumbrados al calor abrasador de Madrid. Os recomendamos que llevéis un paraguas o sombrilla y una camisa fina larga para no quemaros. En los puntos altos de la ciudad había una brisa muy agradable.

Proseguimos hacia el anfiteatro sur (Porque ojo, en Jerash hay 2 anfiteatros), una de las estructuras mejor conservadas y más bonitas de Jerash. Este recinto se construyó entre los años 90 y 92, durante el reinado del emperador Flavio Domiciano. Puede albergar hasta 3000 espectadores y la parte del escenario, que ha sido reconstruida, se utiliza aún hoy en día. Como curiosidad se pueden observar inscripciones en griego en algunos asientos, y es que estos estaban reservados para personalidades y familias importantes. En el anfiteatro suele haber algunos músicos con tambores y gaitas amenizando a los turistas, y preguntaréis… ¿Qué tiene que ver la música jordana y la gaita? Pues porque ésta es un instrumento típico de la música militar del país, que fue introducida por la legión inglesa durante el mandato británico de Palestina.

Nuestra siguiente parada fue La iglesia bizantina, construida alrededor del año 530. Durante las excavaciones se descubrió un mosaico con inscripciones en hebreo, por lo que se cree que anteriormente pudo haber funcionado como sinagoga.

Seguimos por la calle de las columnas o «Cardo», que se extiende por toda la ciudad de norte a sur. Una de las curiosidades es que en el suelo aún pueden verse las marcas de las ruedas de los carros que transitaban aquella calle. A ambos lados había numerosas tiendas.

Estas son tan solo algunas de las cosas que no podéis perderos en la ciudad grecorromana de Jerash, pero hay muchas otras como el anfiteatro norte, el ninfeo, el templo de Artemis… pero no queremos extendernos en exceso. Nuestro consejo es que os lo toméis con calma y disfrutéis de la visita, si puede ser acompañados de un guía, mejor.

Retomamos la ruta en dirección a Ajlun para visitar su famoso castillo. Nos sorprendió que a medida que avanzábamos el paisaje cambiaba de desértico a un verde arbolado, señal de que nos acercábamos a las montañas. De hecho la región de Ajlun es lugar de verano para muchos jordanos. Aquí fuimos víctimas del primer episodio de trolling por parte del GPS y es que veíamos el castillo a lo lejos pero no hacíamos más que alejarnos, nos metía por unos caminos con cuestas imposibles de subir (A menos que fueras con un 4×4 como suelen hacer allí…) y para colmo acabamos en el centro del pueblo que estaba cortado y tuvimos que deshacer todo el camino recorrido. Por suerte al volver al cruce principal preguntamos a un señor que nos indicó por donde era el camino correcto. Otra curiosidad es que en Ajlun fue donde descubrimos los verdaderos precios «locales». En Jerash (dentro del complejo arqueológico) habíamos pagado 1,5JD por 2 botellas de agua de medio litro, y cuando fuimos a pagar en una tienda de ultramarinos de camino al castillo descubrimos que el precio de una botella de agua en tiendas oscila entre 0,20JD y 0,30JD. Compramos también unos helados que resultaron ser baratísimos.

Finalmente llegamos al castillo, dejamos el coche justo en la entrada y descubrimos que fuera hacía una brisa de lo más agradable, cosa que se agradecía tras haber estado 3 horas bajo el sol abrasador.

 

VISITANDO EL CASTILLO DE AJLOUN

El castillo de Ajlun fue construido entre los años 1184 y 1185 por Izz Al-Din Usama, comandante y sobrino de Saladino. Sobre ese mismo terreno, anteriormente hubo un monasterio. Aunque actualmente el castillo se encuentra prácticamente vacío (A excepción de unas pocas salas donde se exponen tesoros extraídos de las excavaciones y otras zonas de la región, y algunas balas de cañon que quedan por ahí) la estructura se conserva bastante bien.

Hay varios motivos por los cuales el castillo de Ajlun se considera un punto muy importante de Jordania: Servía para defender las minas de hierro de la zona. Su posición estratégica ayudaba a defender las rutas comerciales entre Siria y Jordania en la época de las cruzadas, ya que dominaba el paso que llevaba al río Jordán. Y por último, para defenderse de los ataques de los cruzados de Al-Karak, otra importante fortaleza cristiana situada al sur, y de Beisán (Actualmente en Israel).

Tras la muerte de Izz Al-Din Usama, el castillo fue ampliado por órdenes del oficial mameluco Aibak ibn Abdullah. En los años 1837 y 1927 dos terremotos destruyeron parte de la estructura. Actualmente se encuentra en restauración.

Después de descansar al fresco en una de las terrazas del castillo, volvimos a nuestro coche para poner rumbo al pintoresco pueblo de As-Salt.

Por el camino degustamos uno de los manjares más exquisitos de todo el viaje, una especie de «Shawarma» con melek (Corazones de oveja salteados), hummus, tomate, lechuga, patatas fritas…

 

PARADA EXPRESS EN AS-SALT

As-Salt no suele estar incluido en los circuitos turísticos, y aunque no es de lo más importante, si os sobra tiempo o vais por vuestra cuenta, podéis visitarlo. A nosotros nos pillaba mas o menos de camino y decidimos incluirlo. Antiguamente Salt era un importante centro administrativo de la región, ya que se encontraba en la carretera que llevaba de Ammán a Jerusalén. Toda la ciudad está dispuesta sobre una colina y sus casas siguen un estilo arquitectónico único fruto de la rica historia de la región.

Uno de los principales atractivos de Salt es su iglesia Ortodoxa. Por desgracia cuando llegamos estaba cerrada y no pudimos verla, así que nos conformamos con dar un paseo por el centro y el zoco y hacer unas compras, ya que aquí los precios son mucho menores que en otras ciudades más turísticas.

Terminada la visita y con una buena dosis de cansancio a nuestras espaldas, decidimos volver a Ammán. Pasamos por nuestro hotel a refrescarnos y nos dirigimos al restaurante «Sufra» para degustar una de las mejores cenas de todo el viaje. Por si no lo sabéis, este restaurante es famoso por ser visitado asiduamente por los reyes de Jordania, pero no creáis que tenéis que ser reyes o vender un riñón para cenar aquí… por 26JOD nos pegamos todo un banquete en una preciosa terraza con unas vistas alucinantes.

Con la tripa llena volvimos al hotel a caer muertos en la cama para reponer fuerzas, ya que al día siguiente tocaba visitar los Castillos del desierto y unos cuantos rincones de Ammán.
Espero que os haya gustado nuestra aventura y que si os estábais preguntando que ver en Jerash y Ajloun (La ruta habitual para muchos viajeros) os hayamos despejado las dudas.

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La guía de restaurantes BBB (Bueno, bonito y barato) en Jordania

Comer en Jordania es un auténtico placer. Si habéis seguido nuestra serie de post y recomendaciones sobre este destino, nos faltaba por relataros un apartado tan importante como este. Jordania tiene una de las gastronomías más impresionantes de cuantas hemos probado. Perdimos la cuenta de las veces que comimos hummus y falafel, y cada vez era distinto, pero siempre delicioso. Además de los clásicos shawarma, no podéis dejar de probar otros platos tan típicos como el Mansaf, el Maqluba o el Kabsa por citar algunos. A continuación os recomendamos varios restaurantes donde podréis saciar vuestro apetito probando todas estas maravillas culinarias sin que vuestra billetera sufra:

 

DONDE COMER EN AMMAN

 

HASHEM: UN CLÁSICO DEL DOWNTOWN

Pasear por el Downtown y no parar a comer en Hashem, uno de los restaurantes con más historia de Ammán, ¡¡Debería ser delito!! Este sitio es perfecto para introduciros a la gastronomía jordana, ya que al no tener un menú como tal, os irán sacando mezzes variados para que probéis un poco de todo. Hummus (El mejor que comimos en todo el viaje), Falafel, otro tipo de Falafel más grande y relleno de tomate, una especie de hummus picante de judías rojas y garbanzos, ensalada de tomate y pepino, patatas, pan de pita recién tostado, encurtidos variados… son algunas de las delicias que tuvimos la suerte de probar.

El restaurante suele estar llenísimo, así que no es raro que tengáis que esperar a que se libere una mesa. Nosotros tuvimos suerte y nos hicieron un hueco dentro.

Por cierto, si vais buscando algún tipo de restaurante elegante, Hashem es todo lo contrario. Las mesas van con manteles de plástico y la comida se sirve en platos desechables, de modo que cuando alguien acaba de comer se tira todo y la mesa ya está lista para ser ocupada. Os puede chocar si no estáis acostumbrados 😉 pero es otra forma de vivir el bullicio del downtown.

Precio: 3,5JD por persona

 

SUFRA: EL RESTAURANTE DE LOS REYES

Si, si, como lo oís. Sufra es uno de los restaurantes frecuentados por Abdullah y Rania, los Reyes de Jordania. Este restaurante, ubicado en la famosa Rainbow Street, pertenece al grupo Romero, que tiene varios restaurantes situados por toda Jordania (En Wadi Musa, Áqaba, Umm Qais…). Tiene varios salones interiores y dos espectaculares terrazas donde poder disfrutar de lo mejorcito de la cocina jordana con un toque elegante y refinado pero sin que tener que dejar la Visa en números rojos para ello. Nosotros decidimos pedir un par de entrantes y un plato para compartir ya que las raciones son bastante generosas. Para empezar probamos un hummus especial caliente con carne de cordero y piñones por encima y unos kubbeh, una especie de croquetas/albóndigas de carne de cordero, bulgur, semillas de pino y especias. Ambas cosas nos encantaron, pero el kubbeh especialmente. Como principal nos decantamos por un Fattet de Pollo, un plato que no conocíamos hasta el momento de pedirlo. Se trata de un guiso de pollo con arroz, salsa de yogur y semillas de pino cocinado en una cazuela de barro con el fondo cubierto de pan.

Fattet de pollo, lo mejor de nuestra cena en Sufra

 

Sin duda alguna esto fue lo mejor de toda la cena. Es un plato contundente pero ligero a la vez, con un gusto increíble donde se pueden distinguir todos los sabores: del pollo, las especias y el yogurt. Imprescindible pedirlo si os animáis a cenar en Sufra.

Para completar nuestra cena pedimos unos panes caseros y mint lemonade.

Precio: 13JD por persona

 

AL QUDS: EL FALAFEL MÁS FAMOSO DE AMMAN

Al Quds es, junto a Hashem, uno de los sitios que no puedes perderte si visitas Ammán. Abierto en 1966, este diminuto puesto (Porque ni siquiera tiene mesas para sentarse) sirve únicamente sandwiches de falafel a un precio de 0,5JD. La verdad es que con lo bueno que estaba me dieron ganas de pedirme otro, pero como nuestra ruta gastronómica no acababa ahí, tuve que resistirme. Si sois de comer mucho quizá os sepa a poco, así que siempre podéis pedir otro 😉

Hemos probado realmente muchos tipos de falafel, pero este tenía algo que no sabríamos explicar. Quizás sea su salsa, o es que le ponen algo distinto a la masa, pero estaba realmente delicioso sin resultar pesado.

Precio: 0,5JD por persona

 

ABUZAGHLEH: CUANDO LA CANTIDAD PRIMA SOBRE LA CALIDAD

Este fue el único restaurante que no teníamos intención de visitar, decidimos probarlo durante nuestra última noche en Ammán. Paseando por el downtown y por no repetir en Hashem (Que de buena gana lo habríamos hecho, pero nos apetecía probar algún sitio nuevo) entramos en este restaurante enorme que vimos lleno de gente, por lo que supusimos que muy malo no sería. Nos llamó la atención su extensa carta, pero sobre todo sus precios bajísimos. Ensaladas por 0,50JD y platos por 4-5JD, así que decidimos pedir una ensalada Tahini, un plato de Mansaf, un shawarma pequeño (Recalco lo de pequeño porque había 3 tamaños distintos) y pan. La verdad es que mientras esperábamos a nuestra comida y veíamos a los camareros pasar con literalmente carros llenos de comida para las mesas de nuestro alrededor supimos que, definitivamente, habíamos pedido DEMASIADO.

Como explicarlo… las raciones son como cuando vas a casa de tu abuela en Navidad y te quiere embutir cual pavo porque te ve demasiado delgado. En mi opinión son excesivas, con un plato para dos hubiera bastado.

Además de lo que pedimos, nos trajeron una ensalada de col que estaba muy buena. La tahini, en cambio, no nos gustó nada, excesivamente amarga, la dejamos entera (era un cuenco pequeño). Pasando al shawarma, estaba correcto, buen sabor y sin empapuzar, pero lo de tamaño «small» muy relativo (era del mismo tamaño que todos los que comimos en el viaje, no quiero pensar cómo era el XL). El Mansaf la verdad es que me esperaba más, lo notamos bastante soso… ni fu ni fa. Una pena porque es el plato estrella de Jordania y no pudimos degustarlo bien.

En resumen, este restaurante es un local al que ir si tenéis mucha hambre y poco dinero. No os esperéis comida casera, sino más bien comida batallera. Mucha cantidad, calidad mediocre. Por cierto, el restaurante pertenece a una cadena (Cosa que no sabíamos en el momento de ir) lo que explica algunas cosas.

Precio: 4JD por persona

 

GERARD: SEGURAMENTE, LOS MEJORES HELADOS DE JORDANIA

Durante nuestro viaje probamos muchos helados, y tenemos que decir que, aunque estaban ricos, a los árabes se les da mejor hacer otras cosas. Sin embargo cuando probamos los de Gérard cambiamos de inmediato de opinión. Hacía mucho tiempo que un helado no nos había hecho decir… ¡WOW! Cremosos, dulces pero sin ser empalagosos y con un sabor muy natural.

Elegimos dos bolas de sabor after eight y árabe tradicional. Y mirad que yo me considero adicta al chocolate y nunca dejo pasar la oportunidad de probarlos allá donde vaya, pero la idea de descubrir un nuevo sabor que difícilmente vería de nuevo pudo conmigo y me lancé a por el «sabor árabe». Debo decir que fue todo un acierto, ¡Que cosa más rica! Luego investigando supe que el helado árabe se elabora a base de leche y salep, una bebida que ya probé durante mi viaje a Turquía, y se añaden pistachos y otros frutos secos.

Precio: Cada bola son 1,50JD y si lo queréis en cono son 0,20JD adicionales.

 

WILD JORDAN CENTER: PARA REFRESCARSE A MEDIA TARDE

Si pensabais que eso de las cafeterías «hipster» era solo cosa de las grandes capitales europeas, estabais equivocados. El Wild Jordan Center no solo es un sitio donde parar a repostar energías tomando un zumo, sino que se presenta como centro de aventuras donde reservar excursiones de ecoturismo por Jordania (Senderismo, escalada, barranquismo, ciclismo…). El complejo cuenta también con una tienda de productos de artesanía que forma parte del programa de desarrollo socioeconómico para pequeñas comunidades con recursos limitados.

Si queréis tomar algo, hay varios espacios. No dejéis de ir a The View, una increíble terraza panorámica con vistas a la ciudadela. Nosotros estuvimos dando una vuelta y al final nos sentamos en The Trail, en una mesita con butacas de mimbre. Pedimos una mint lemonade que estaba riquísima. La cantidad era mucho mayor que en otros sitios en los que la pedimos y tenía un toque distinto. Toda la comida y bebida del Wild Jordan Center se caracteriza por ser saludable y orgánica, cosa que se refleja también en el precio, superior a la media. Pero la verdad es que el sitio merece muchísimo la pena.

 

ABDALI MALL

Si sois de los que no pueden dejar de ir al McDonalds ni cuando van de viaje, tranquilos, en el centro comercial de Abdali Mall tenéis la mayoría de cadenas de fast food como KFC y similares, además de un montón de puestos de comida rápida de distintos tipos (Wok, Patatas asadas, hamburguesa, pizza…) con una zona común para comer. Los precios son bastante económicos. Nosotros cenamos allí durante nuestra última noche en Ammán ya que era lo que más cercano a nuestro hotel. Comimos una patata asada rellena y un combo de pollo del KFC y nos salió todo por menos de 8JD.

Precio: 4JD por persona

 

DONDE COMER EN WADI MUSA

 

RESTAURANTE AL’BARAKAH

Durante nuestra estancia en Wadi Musa, ambos días comimos en este restaurante. El primer día, fuimos a por unos shawarma para llevar y comérnoslos dentro del complejo arqueológico, ya que no queríamos perder demasiado tiempo sentándonos a la mesa. Aquí tienen la costumbre de preparar unas cajas en las que va el shawarma cortado a trozos, patatas, encurtidos y salsas. Quizá no es lo mas cómodo para llevar en el mochila, no caímos en pedir solo el sándwich. Cada caja costó unos 4JD y la verdad es que son cantidades bastante majas, incluso nos sobró media caja que nos la repartimos para cenar. Repetimos en Al Barakah al día siguiente por la noche, esta vez decididos a tomarnos un merecido descanso, sentándonos a disfrutar de su terraza. Podemos afirmar sin lugar a dudas, que están fue una de las experiencias culinarias más satisfactorias de todo el viaje. Conscientes de las enormes raciones que servían (algo que está bastante extendido por Jordania), pedimos un plato de Kabsa para compartir y fue todo un acierto. Quizá este plato no es tan conocido como el Mansaf o el Maqluba, pero creedme que está igual o incluso más delicioso que los anteriormente citados. Acompañamos el plato de una refrescante mint lemonade.

Precio: 4JD por persona

 

LOS MEJORES DULCES DE JORDANIA:

Durante nuestro viaje probamos los populares dulces de Habibi en Amman. Y aunque hemos de reconocer que su fama es merecida, encontramos un sitio donde eran aún mejores.

En el área local de Wadi Musa, muy cerca de nuestro hotel, conocimos a Abdo, que puede presumir de hacer los mejores dulces árabes que hemos comido en nuestra vida.

Llegamos allí de casualidad buscando un local que tuviera Kunnafah, así que preguntamos en el hotel y nos dieron indicaciones para llegar a una pastelería. Cuando llegamos allí y preguntamos nos dijeron que no tenían, pero que un poco más abajo, a apenas 2 minutos andando, había un sitio que sí.

Y así dimos con Al Janoub sweets. Nos gustó tanto que no sólo repetimos, sino que tripitimos. Probamos su espectacular Kunnafah, pero además Abdo nos invitó a probar los distintos tipos de baklava y otras delicias. Sin duda, además de llevarnos un dulce recuerdo, nos llevamos un nuevo amigo.

Precio de la porción de Kunnafah: 1€

 

DONDE COMER EN ÁQABA

 

BUFFALO WINGS & RINGS: LA COMIDA AMERICANA DEL MEDIO ORIENTE

Comer en Jordania no es repetitivo pero, aun así, si después de unos cuantos días de viaje estáis cansados de tanto hummus y falafel, el Buffalo se convertirá en vuestro mejor aliado. Es posible comer en Jordania en esta cadena de comida americana, ya que la encontraréis en varios lugares del país y en Medio Oriente.  La especialidad son las alitas de pollo, cocinadas de mil formas y con mil condimentos. Pero además también hay ensaladas, hamburguesas, varios acompañamientos como patatas, aros de cebolla… La verdad que para ser una cadena nos gustó mucho. Pedimos dos tipos de alitas distintas deshuesadas, unas con salsa de ajo y parmesano y otras con salsa barbacoa y bourbon, además de unos jalapeños como acompañamiento. Todo riquísimo y una atención de 1o. Además cada día de la semana tienen una promoción distinta (2×1 en hamburguesas, Alitas a 0,20 la unidad…). Para rematar la comida pedimos unos rollitos de manzana con canela y helado de vainilla espectaculares.

Precio: 6JD por persona

 

DONDE COMER EN EL MAR MUERTO

 

SAMARAH MALL: LA ALTERNATIVA A LOS GRANDES RESORTS

 

Como ya mencionamos en alguno de nuestros post, el mar muerto es una zona de Jordania bastante cara en comparación con el resto del país. Los impuestos de la región son más altos y eso se ve reflejado en la cuenta final de hoteles, restaurantes…

Nosotros nos alojábamos en el Holiday Inn, y aunque no tenía mala pinta su buffet de cena, la idea de pagar 24JD por persona nos echaba muy para atrás, sobre todo porque no íbamos a comer tanto como para que nos saliera rentable. Así que decidimos coger el coche y conducir hasta el Samarah Mall, un pequeño centro comercial situado a pocos km del hotel donde encontramos bastantes restaurantes (Algunos más caros que otros). Decidimos ir a lo seguro y volver a comer en el Buffalo, donde pedimos unas alitas y una hamburguesa de pollo. Todo correcto, precio ligeramente más elevado que el local de Aqaba por lo que comentaba anteriormente de las tasas. Por 14JD comimos y bebimos los dos.

 

LOS MEJORES SITIOS PARA COMER EN JORDANIA

Comer en Jordania puede ser toda una aventura. Muchas veces no sabrás ni lo que comes, y cuando te digan el precio pensarás que se han equivocado. Tu método de elección será señalar  lo que quieras y decir «¡One!» mientras levantas el dedo para que entienda cuánto quieres. Hablamos de los lugares donde hemos probado las cosas más deliciosas e inesperadas de todo el viaje: Los puestos y pequeños locales a pie de carretera.

Durante nuestra excursión de un día a Jerash, Ajloun y Salt, paramos a comer en un chiringuito de un “pueblo” (en realidad eran cuatro casas agrupadas a pie de carretera), al ver unos dibujos de comida en un cartel. Entramos y vimos la típica composición de un puesto de shawarma, con sus recipientes llenos con los distintos ingredientes. No veíamos ningún tipo de menú, pero el chico estaba salteando lo que parecía carne con cebolla y especias, así que le señalamos la sartén y dijimos: ¡Take Away sandwich! En cuestión de minutos nos preparó unos deliciosos rollos con hummus, tomate, lechuga, patatas y esa mezcla de carne (que después descubrimos que se llama ‘melek’ y son corazones de oveja) que estaban increíblemente deliciosos. Fue sin duda alguna nuestro ‘shawarma’ preferido de todo el viaje.

Otra de estas experiencias para comer en Jordania la  tuvimos volviendo desde Karak a Ammán. Se nos había hecho algo tarde por el tráfico y apretaba el hambre, así que paramos de nuevo en medio de la nada cuando vimos un cartel luminoso y lo que parecían fotos de comida. Pedimos unos shawarma de pollo y dentro incluyeron algún tipo de queso delicioso, pero lo mejor fue que tras montar el rollito, lo pintaron con aceite y lo pusieron en la plancha, lo que resultó que el pan se quedara crujiente y riquísimo.

El día que salíamos por la mañana desde Áqaba en dirección al mar muerto, paramos a las afueras a por algo de comer ya que el desayuno del hotel había sido muy escaso. Pedimos unos sandwiches de falafel con berenjena y verduras asadas. Nunca habíamos probado esta  combinación y resultó estar buenísima. De nuevo con el lenguaje de gestos, señalando la comida, porque no hablaban ni una palabra de inglés.

 

Como podéis apreciar, comer en Jordania por poco dinero es posible, y ademas muy fácil. Si habéis visitado este maravilloso país, ¿Cuál fue vuestra mejor experiencia gastronómica? ¿Y la peor? ¡Esperamos vuestros comentarios!

Guía completa para alojarse en Jordania con presupuesto low cost

Si he de ser sincera, cuando empecé a recopilar información sobre Jordania no encontré muchos detalles sobre alojamientos, salvo los típicos posts patrocinados malamente camuflados promocionando hoteles carísimos que ni se me pasaba por la cabeza reservar. Aunque mejor aún fue aquel en el que se afirmaba que no hay alojamiento barato en Jordania. Pues os voy a contar un secreto: Haberlo, lo hay. Y no hay que ser un figura precisamente para encontrarlo, basta con saber usar los filtros de Booking. Esta vez decidimos fiarnos a ciegas de esta plataforma y sus opiniones y la verdad es que en general, quedamos muy contentos con las elecciones que hicimos salvo por un par de detalles.

Recalcar que este viaje fue muy en plan low-cost, por lo que todos los hoteles fueron muy básicos. Las variables que jugaron un papel importante a la hora de elegir fueron:

  • Que las habitaciones tuvieran aire acondicionado
  • Que las habitaciones estuvieran limpias
  • Presupuesto máximo de 20€  noche por persona
  • Ubicación cercana al centro o puntos de interés y parking o, en su defecto, zona para aparcar en las cercanías

También hay que tener en cuenta que allí los alojamientos no siguen el estándar europeo, por lo que allí sería un hotel 3* por ejemplo, aquí sería de 1* o 2*. Aún así nosotros tenemos la regla de que con que las habitaciones e instalaciones estén limpias, es suficiente. ¡Vamos allá con la lista de alojamiento barato en Jordania!

DONDE ALOJARSE EN AMMÁN

 

JORDAN RIVER HOTEL

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Para nuestros primeros días en el país escogimos el Jordan River Hotel, un modesto hostal muy cerca del downtown y con sitio alrededor para aparcar si llegáis con coche de alquiler (También hay un parking de pago muy barato cerca).  El hostal se encuentra en la tercera planta de un edificio bastante viejuno que a ratos recordaba a la casa de los horrores por su lúgubre portal y su ascensor sin puerta (¿Pero eso está homologado? Seguro que hace tiempo que no pasa la revisión…), pero salvando esos pequeños detalles ningún problema.

Hay habitaciones compartidas de 4 camas, habitaciones dobles y habitaciones individuales. Algunas tienen baño privado y otras lo tienen compartido fuera de la habitación. Nosotros escogimos la habitación doble económica con baño compartido. El baño estaba justo al salir de la habitación y solo se compartía con la de los vecinos. Las habitaciones de más categoría deben estar reformadas o a esa conclusión hemos llegado porque las fotos de booking no se correspondían con la habitación en la que estuvimos. Sin embargo, salvando ese detalle, la habitación era amplia, estaba limpia y contaba con muebles básicos (Un armario y una mesita de noche). Hay cortinas pero no persianas.

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  • El precio: Realmente barato para estar a dos pasos del centro
  • La amabilidad de los trabajadores: La noche que llegamos allí nos prestaron dinero para ir a cenar porque todas las oficinas de cambio estaban cerradas. También nos ayudaron dibujándonos mapas con puntos de interés y atajos.
  • El desayuno: Recién hecho cada mañana y realmente delicioso, ¡Perfecto para afrontar el día!

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  • Las habitaciones necesitarían una manita de pintura
  • Las ventanas son viejas y no aíslan bien el ruido. Al estar el hostal en una calle principal, hay tráfico desde primera hora de la mañana.

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PRECIO: 40€ por 3 noches (6,60€ por persona y noche)

 

7BOYS HOTEL

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Para nuestra última noche en Jordania, decidimos alojarnos en el hotel 7Boys de Abdalí. La localización la elegimos porque inicialmente íbamos a tomar un bus de JETT a la frontera y la estación está justo al lado del hotel, aunque al final acabamos alquilando coche.

Reservamos la habitación doble más barata que había, ¡que al final resultó ser un apartamento enorme! Con su cocina, nevera, una mesa para comer, un amplio baño y la habitación independiente. Fue una pena que solo pasáramos una noche allí porque la verdad es que el sitio está muy bien. El mobiliario es moderno y todo estaba muy limpio. Este hotel nos sorprendió gratamente, nos gustó mucho.

No tuvimos mucho tiempo de disfrutar del desayuno porque íbamos con prisa, pero lo poco que pudimos degustar, estuvo bastante rico.

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  • La amplitud de las habitaciones.

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  • Está algo apartado del centro, para llegar al downtown y a las zonas clave necesitaréis taxi.
  • Es algo complicado aparcar en los alrededores.

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PRECIO: 30€ por una noche (15€ por persona)

 

DONDE ALOJARSE EN PETRA (WADI MUSA)

MY HOME PETRA

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Para nuestra estancia de dos noches en Wadi Musa, la ciudad donde se encuentra el complejo arqueológico de Petra, escogimos el hotel «My Home». La regla en Wadi Musa es que cuanto más cerca del centro de visitantes esté el hotel, más caro va a ser. Nosotros nos alojamos en la parte alta del pueblo porque además de que los hoteles son más baratos, también lo son las tiendas de alimentación, cafeterías, restaurantes…

Como os comentaba al principio del post, para escoger los alojamientos siempre buscamos lo que fuera más económico pero sin renunciar a la comodidad. My Home Petra es un pequeño hotel sencillo, las habitaciones no son muy grandes pero para caer muertos en la cama tras un día agotador, sobra. Mobiliario algo antiguo pero todo muy limpio. Justo fuera de la recepción hay una pequeña terraza con sofás donde por la noche se suele juntar la gente a tomar un té o compartir charlas varias.

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  • El desayuno es supremo, todo casero y perfecto para coger energías para afrontar el día.
  • La amabilidad de los trabajadores: Realmente te hacen sentir como si estuvieras en tu propia casa, en todo momento se desvivían por si necesitábamos algo, nos ayudaron llamando a la compañía de alquiler de coches por un pequeño problema que tuvimos, nos regalaron dulces que habían hecho para la cena…
  • Uno de los chicos del hotel habla perfecto español, lo que os ayudará si no tenéis mucha destreza con el inglés.
  • Hay café y té gratis a cualquier hora en el comedor. También dan agua mineral envasada en vasos gratis.
  • Justo al lado del hotel se encuentra el restaurante Al Barakah, que nos regaló una de las mejores cenas de todo el viaje.

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  • Si no vais con coche de alquiler, quizá sea conveniente tomar un taxi hasta la entrada de Petra o caminar unos 15/20 minutos.
  • El desayuno empieza a las 7.00 am y eso puede ser un problema para los que como nosotros, nos plantamos en la entrada de Petra a las 6.30

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PRECIO: 36€ por dos noches (9€ noche por persona)

 

DONDE ALOJARSE EN WADI RUM

 

BEDOUINS DESSERT CAMP

Todos los campamentos de gama media/baja suelen ser bastante parecidos, mismas tiendas, mobiliario más o menos igual (Cama y una pequeña mesita) y mismas facilidades. Nosotros nos decantamos por el Bedouins dessert camp porque tenía unas puntuaciones excelentes en Booking y era el más barato.

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  • El precio, realmente barato para la experiencia tan increíble que es
  • En el precio se incluye la cena de ese día y el desayuno del día siguiente
  • La cena fue espectacular, todo delicioso, especialmente la carne y las verduras que se cocinaron bajo la tierra.
  • La animación nocturna con música y bailes beduinos.

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  • No tienen facilidades como Wifi o piscina, pero sinceramente me parecen lujos innecesarios. Si que hay campamentos que tienen, pero nosotros preferimos prescindir de ello para desconectar al menos 1 día. Eso sí, al día siguiente casi nos explota el móvil con las notificaciones.

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PRECIO: 20€ por una noche (10€ por persona)

 

DONDE ALOJARSE EN AQABA

 

BEDOUIN MOON VILLAGE

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Llegamos a la ciudad costera de Aqaba, en la que por fin íbamos a poder descansar después de tanta tralla. Escogimos el Bedouin Moon Village, situado en la zona de Tala Bay a las afueras de la ciudad. Imprescindible contar con coche de alquiler para llegar o tomar un taxi. Debo decir, que este fue el alojamiento que menos nos gustó de todo el viaje, pero podría haber sido peor.

Mas que un hotel es como una especie de camping pequeño, donde las habitaciones son unas casitas con baño privado y un porche con terracita. Pero todo en versión como un poco cutrilla, ¿Sabéis? Pero bueno, Aqaba no es muy barato, sobre todo si empezáis a echar un ojo a hoteles como el Movenpick, Hilton y compañía. Al fin y al cabo es el Mar Rojo, el paraíso del buceo etc. etc, así que es lógico que los alojamientos sean más caros.

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  • La zona donde está el hotel es muy tranquila
  • Tienen servicio de alquiler de equipo de submarinismo y snorkel muy barato. A nosotros nos costó 5JD por persona durante todo el día.
  • Tiene piscina y el agua está más fresquita que la de la playa. En Aqaba es, junto al Mar Muerto, donde más calor hace de toda Jordania y agradecimos poder darnos un chapuzón.
  • El hotel está cerca de algunos sitios famosos para hacer inmersiones como el Japanese Garden.
  • Se puede llegar a la playa a pie andando 2 minutos.

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  • Las instalaciones son algo antiguas y no están muy bien cuidadas.
  • El baño es demasiado pequeño. No hay plato de ducha, solo un desagüe en el suelo, por lo que al ducharse no se puede tener nada dentro del baño. Son como las típicas duchas de gimnasio, pero al ser tan pequeño tienes que hacer acrobacias porque se moja el WC y todo.
  • El desayuno dejó muchísimo que desear, y esto fue algo que me tocó mucho. Llevábamos tan buena racha que encontrarnos con un desayuno tan cutre y poco variado… hizo que este hotel perdiera muchísimos puntos.
  • El trato con el personal fue un poco frío, algo raro en Jordania. La mayoría de trabajadores no eran árabes sino subsaharianos (Y supongo que las diferencias culturales fueron el motivo) o similar y ni siquiera solían saludar ni entablar algún tipo de conversación.

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PRECIO: 26€ por una noche (13€ por persona)

 

DONDE ALOJARSE EN EL MAR MUERTO

HOLIDAY INN RESORT

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Spoiler: No conseguimos cumplir lo de los 20€ por noche 

Como hemos demostrado hasta ahora en este post, es posible encontrar alojamiento barato en Jordania. Sin embargo, tuvimos que hacer una excepción, ya que nuestra estancia en el Mar Muerto elevó un poco la media de lo que veníamos gastando hasta ahora.

Hay varias opciones para alojarse en el Mar Muerto, pero la gran mayoría son resorts con playa privada cuyo precio suele rondar los 100€ por noche, que si lo pensamos bien, tampoco es taaaan caro para las facilidades que ofrecen. En el post de nuestra Ruta por Jordania en 9 días hacemos una comparativa de lo que supone alojarse en un resort con hacer una excursión de 1 día.

Nosotros escogimos el Holiday Inn porque lo cogimos con una buena oferta que incluía desayuno, que suele ser bastante caro en este tipo de hoteles. En el momento de hacer la reserva nos tuvimos que conformar con una habitación twin, aunque nos dijeron que harían todo lo posible por hacernos un upgrade a una doble. Al final no pudo ser.

Nos sorprendió ver la cantidad de locales que se alojaban en este hotel, teniendo en cuenta el salario medio de allí (Una persona de clase media puede ganar entre 400 y 500 dinares al mes). La ventaja es que también existen pases de un día que dan acceso a las piscinas, a la playa, vestuarios (Que están mil veces mejor cuidados que los de Ammán beach) y demás facilidades: Cuestan entre 25 (Solo acceso) y 50 JD (Acceso + comida)

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  • Las habitaciones son enormes, modernas e impolutas. Las camas comodísimas.
  • Acceso directo al mar muerto, y tienen la playa muy cuidada.
  • Tienen varias piscinas dependiendo del ambiente que busques.
  • Tienen zonas del hotel child free (Y para mi esto ya vale todo lo que pagamos)
  • El minibar es gratis.
  • El desayuno, nunca he visto nada parecido en ningún hotel del mundo, era simplemente abrumador. Tanto por cantidad y variedad como por calidad.
  • Te aparcan el coche cuando llegas a la puerta y también te llevan las maletas a la habitación.

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  • El precio, que se salió de nuestro presupuesto, pero sigue siendo barato teniendo en cuenta que es un hotel de 5*.
  • El precio de los extras. Se nos ocurrió pedir una botella de agua grande y nos clavaron 4JD.
  • La cena del buffet es cara, son 25JD. Nosotros terminamos yendo a cenar a un centro comercial cercano.

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PRECIO: 100€ por una noche (50€ por persona)

 

Y hasta aquí nuestra guía. Como veis, es posible encontrar alojamiento barato en Jordania  Solo hay que perder unos minutos buscando.

¿Conocíais alguno de estos hoteles u os habéis alojado en alguno de ellos? ¡Nos leemos en los comentarios!

 

 

 

Cómo cruzar la frontera entre Israel y Jordania

Como ya sabéis, este verano estuvimos disfrutando de un viaje por Jordania e Israel. Los billetes de avión de España a Ammán eran demasiado caros y al final decidimos volar con Air Europa a Tel Aviv, aprovechando para pasar también un par de días en Jerusalén. Ambos países tienen sus fronteras terrestres abiertas, pero que estén abiertas no significa que pasar de un país a otro sea sencillo. Sin embargo, es posible hacerlo por libre sin tener que contratar ninguna excursión. Por ello en este post os explicamos cómo cruzar de Israel a Jordania y viceversa en caso de que os entre el gusanillo de aventura como nos pasó a nosotros.
Hay tres fronteras abiertas que nos permiten cruzar de Israel a Jordania:

 

  • Sheik Hussein Border: esta frontera se sitúa al norte del país, a la altura del lago Tiberias y cerca de Irbid, Ajlun y Jerash. Es posible tramitar el visado On arrival. Hay que pagar una tasa de salida de Israel de unos 20€ además del visado jordano que son unos 40€ (A menos que vayáis con Jordan Pass, como era nuestro caso).
  • Wadi araba/Itzhak Rabin border: esta frontera comunica las localidades costeras de Eliat y Aqaba. Es la única frontera que está exenta de tasas de visado, siempre que os quedéis más de 1 noche en el país. Y si, obviamente hay que demostrarlo con reservas de hotel o similar, no intentéis falsearlo con reservas de cancelación gratuita porque si volvéis antes del plazo mínimo os tocará pagar. Es el paso más liviano de los 3 y en el que menos trabas suelen poner.
  • Allenby bridge: este cruce no es una frontera como tal y por lo tanto no está reconocida por muchas embajadas y consulados. Es la frontera que comunica Palestina con Jordania y la más cercana a Ammán. Los ciudadanos Israelís tienen terminantemente prohibida la entrada y dada la situación entre Israel y los Territorios Palestinos, el ambiente suele estar bastante tenso en este paso fronterizo, además de ser la más lenta y en la que más trabas suelen poner. De hecho, cuando las cosas se ponen tensas, suelen cerrar la frontera sin previo aviso. Oficialmente no se expiden visados en esta frontera, pero como dije anteriormente, al no estar reconocida por embajadas ni países, las fuentes de información oficiales no son para nada fiables. Hay una forma de conseguir el visado on arrival y es comprando con antelación el Jordan Pass. Esto es un requisito IMPRESCINDIBLE si no queréis quedaros tirados en medio de la nada y que os denieguen la entrada a Jordania, y la frontera más próxima está a unas dos horas conduciendo de Allenby.
En ninguna de las tres es posible cruzar con tu propio vehículo, por lo que si vas con coche de alquiler, te tocará dejarlo aparcado en la frontera hasta que vuelvas (En caso de que vayas a pasar un par de días o a hacer alguna excursión. Mucha gente se echa una escapada para conocer Petra o Jerusalén, respectivamente, desde el país vecino). Nosotros escogimos Allenby bridge para cruzar de Israel a Jordania y vamos a ser sinceros: fue un infierno, aunque siempre puede ir peor. Si tuviera que definir el ambiente con una palabra, esta sería HOSTILIDAD. Sabíamos de antemano a lo que nos arriesgábamos por experiencias de otros compañeros bloggers, pero la verdad es que pensamos que quizá tendríamos suerte. ¡Ja! Ilusos que fuimos. A continuación os contamos el proceso de cruzar de Israel a Jordania y viceversa por la frontera Palestina.

 

De Israel a Jordania

 

Llegamos a Allenby en taxi desde Jerusalén (46€ de atraco a mano armada). Para acceder a la frontera hay que pasar un primer control en el que hay que enseñar el pasaporte, suelen abrir el maletero para mirar las maletas y debajo del coche con un espejo. No suelen tardar mucho y es raro que os hagan preguntas.
Al llegar hay que dirigirse a la terminal de salidas y hacer una cola (pasaportes palestinos por un lado y pasaportes turísticos por otro) para enseñar el pasaporte y el visado (a nosotros nos lo dieron en el aeropuerto de Ben Gurion). Ojo, si lleváis equipaje tipo maletas con ruedas grandes, os tocará ir a otra cola distinta, y os harán pagar tasas extra. Nosotros fuimos con dos mochilas de 50 y 30 litros y otra mochila pequeña con las cámaras, ordenador etc y ningún problema. Si no os detienen en este paso con algún interrogatorio absurdo («¿Dónde vas?» Pues hombre, ¿Tú qué crees? Esta frontera es de sentido único…) podéis proceder a pasar por caja para pagar la tasa de salida de Israel, que asciende a nada menos que 40€. Y digo yo… aquí los Israelís arriman el morro para lo que les interesa, si la frontera está en Palestina, ¿Que pinta Israel recaudando? En fin, me parece un abuso hacia los ciudadanos palestinos sobre todo. Por no hablar del deplorable trato que sufrían por parte de los aduaneros, que no hacían más que gritarles enfadados…
Después de pagar la tasa te dan un recibo y una tarjeta de permiso de salida: guardad ambos papeles como oro en paño porque hay que presentarlos para salir a la zona de los autobuses.
Siguiente cola para presentar los resguardos arriba citados, aunque por suerte esta suele ir algo más rápido. Una vez superado este obstáculo, toca ir a buscar los autobuses que recorren la carretera militar entre Israel y Jordania. Los que llevan equipaje facturado (maletas grandes sobre todo) tienen que ir a las últimas marquesinas (según sales, de frente) y el resto a la izquierda.
Vais a ver muchos autobuses, yendo y viniendo constantemente ¿Y sabéis lo peor de todo? Que los turistas no podemos cogerlos, porque están reservados exclusivamente para ciudadanos palestinos. Nosotros intentamos subir a uno porque preguntamos en la cola y unos chicos nos dijeron que no habría problema, pero luego el conductor no nos dejó subir. Hay que esperar a los autobuses de JETT, y esto fue un gran problema para nosotros. Preguntamos a uno de los conductores en cuanto tiempo vendría el autobús jordano y nos dijo que 5 minutos. 5 minutos que se convirtieron en 10, 20, 30… hasta que tras 1 hora de espera decidimos ir a quejarnos dentro de la aduana, ya que íbamos preguntando a varios trabajadores que estaban fuera y ninguno nos quería atender ni ayudar. Mi compañero de viaje, Niko, fue a quejarse a uno de los conductores palestinos y le dijo que accedía a llevarnos, pero solo a 1 de nosotros y sin las mochilas (¿¿??). Es que de verdad que era tan surrealista todo que yo no sabía si reír o llorar.
Al final volvimos a entrar a la terminal y por fin encontramos a un hombre que medio hablaba inglés y nos explicó por qué no había autobuses: resulta que había mucha gente cruzando de Palestina a Jordania pero no a la inversa, por lo que había que esperar a que nos juntáramos más turistas y llamar al autobús para que viniera a recogernos. Tuvimos que esperar una hora más hasta que vino y todavía otros 30 minutos a que arrancara. Suerte que teníamos unos frutos secos para paliar el hambre…
El trayecto entre ambas fronteras dura unos 15 minutos y puede alargarse si os paran en algún checkpoint. A nosotros nos pararon en uno, pero como íbamos poca gente la cosa fue relativamente rápido.
Al llegar al lado jordano, un agente de aduanas sube al autobús y se lleva todos los pasaportes. Además hay que pagar una tasa de 3€ por persona en concepto de billete, lo bueno es que te aceptan de todo: Shekels, dinares, euros, dolares… Money is money my friend.
Lo siguiente es pasar a la terminal de llegadas, donde hay que pasar el equipaje por una cinta de rayos e ir a hacer cola a las ventanillas.
Los agentes van llamando a los viajeros en orden aleatorio, y es ahí cuando hay que presentar el Jordan Pass para que os hagan todo el trámite de entrada al país y os devuelvan el pasaporte. Desde que pusimos pie en suelo jordano la hospitalidad de su gente nos abrumó: los agentes eran súper simpáticos, en cuanto veían que éramos de España enseguida empezaban a hacer bromas sobre Madrid-Barça e incluso nos ofrecieron un té para amenizar la espera. Recalcar que no os sellan el pasaporte, pero ponen una pegatina que si se escanea evidencia que habéis entrado a Jordania por Allenby. Recomendamos quitarla con cuidado una vez que termine el viaje para no tener problemas en el futuro si planeáis viajar a otros países árabes.
En total empleamos casi 4 horas en cruzar la frontera, llegamos a Allenby a las 17.30 y salimos del lado jordano pasadas las 9. Si vais pronto por la mañana quizá tengais suerte y se os agilice un poco el tema de los autobuses.

 

De Jordania a Israel

 

Llegamos a la frontera sobre las 9 de la mañana tras entregar el coche en una de las muchas oficinas de alquiler que hay a la salida. Entramos a la terminal de salidas y lo primero fue pasar nuestras mochilas por la máquina de rayos. Después hay que hacer cola en las ventanillas para entregar el pasaporte y abonar una tasa de salida de 10JD. Nosotros tuvimos suerte de que había bastantes turistas y se hizo grupo rápido para cruzar.
Cuando un autobús esté listo un agente irá, recogerá los pasaportes y os guiará hasta el bus. En el autobús pasará el chófer a recaudar: 5JD por persona en concepto de billete y 2,50JD extra si llevas equipaje facturado en el maletero. Nosotros estuvimos espabilados y subimos las mochilas con nosotros. Después os devolverán los pasaportes con un resguardo dentro que hay que guardar para cuando lleguéis a la parte Israelí.
El autobús arrancó sin tardar, pasamos varios checkpoints (Unos 3 si no recuerdo mal) donde nos pararon y llegamos al lado israelí tras unos 25 minutos.
Lo primero es dejar los equipajes en una cinta para que sean examinados, mientras nosotros vamos a la cola para enseñar el pasaporte. Lo normal es que os hagan algunas preguntas raras por ejemplo sobre vuestra relación (si viajáis en pareja), el nombre de alguno de vuestros familiares o en qué trabajáis, además de cuantos días pensáis quedaros en Israel y qué vais a visitar. Son controles rutinarios y no hay por que ponerse nervioso, pero es inevitable sentir que hasta que se demuestre lo contrario, eres un sospechoso en potencia. Intentad estar tranquilos y responded sin dar excesivos detalles, simplemente SI o NO, cuantos más detalles deis más os acosarán a preguntas y más tiempo os pueden retener para verificar la información. Este paso es crucial porque si notan algo raro o ven algo que no les guste en vuestro pasaporte pueden interrogaros y confiscaros el pasaporte durante horas. Especial atención si lleváis sellos de países árabes como Turquía, Marruecos, Líbano, Siria… porque os pueden dar mucho la lata. Si podéis, haceros un pasaporte limpio.
Después se recoge el equipaje y toca hacer la cola para obtener el visado. Este paso fue bastante rápido para nosotros la verdad y no nos hicieron ninguna pregunta. Contábamos con la ventaja de que ya teníamos un visado que nos habían expedido en el aeropuerto y puede que eso acelerara el trámite cuando lo vieron.
Y ya está, si todo ha ido bien seréis libres y podréis ir a coger un taxi o sherut hacia vuestro destino en Israel o Palestina.
Desde que llegamos a la frontera Jordana hasta que cogimos el sherut pasaron un par de horas escasas, por lo que el cruce fue bastante ligero.
Y ahora, nuestras recomendaciones si decidís cruzar entre estos dos países:

 

Consejos para cruzar de Israel a Jordania y viceversa

  • Llega pronto al paso fronterizo: Allenby bridge abre a las 7:30 de la mañana, cuanto antes vayáis, más rápido pasaréis. A última hora hay mucho tránsito de Palestinos pero muy pocos turistas. Además los sheruts no circulan durante todo el día, cuando nosotros cruzamos a la ida ya no había.
  • Atención a sellos de países árabes: El estado de Israel tiene una relación muy complicada con la mayoría de países de Medio Oriente además de no estar reconocido por muchos de ellos, por lo que si tenéis sellos de países como Marruecos, Turquía, Siria, Líbano, Emiratos, Egipto… es preferible que os hagáis uno nuevo para evitar largos interrogatorios (ojo, no quiere decir que si lleváis el pasaporte limpio no os vayan a hacer preguntas, pero desde luego reduciréis bastante la probabilidad).
  • Evitad decir que sois bloggers, periodistas o similar. Se han dado casos de gente que ha estado retenida durante muchísimas horas porque verificaban que tipo de artículos/contenido escribían.
  • Cuidado con el contenido de vuestro ordenador, e-mail y redes sociales. Si habéis estado en lugares comprometidos o tenéis información que podría no gustar al gobierno israelí, es mejor que eliminéis cualquier rastro. Suena a ciencia ficción pero a veces requisan ordenadores y cámaras de fotos para ver el contenido. También te pueden pedir tu dirección de e-mail y hackearla, esta gente no se anda con tonterías.
  • ¡OJO AL SHABBAT! Durante la fiesta sagrada de los Judíos las fronteras cierran como tarde a las 17.00 y no queréis quedaros tirados, ¿Verdad? Atención también a las fiestas musulmanas como El Aid, fin de Ramadán…
  • Hay un servicio VIP (100€) que promete cruzar la frontera sin esperas, con los mínimos controles posibles… ¿Compensa? Meh, no lo creo, demasiado caro.
  • Sé claro y conciso en los interrogatorios, evita dar demasiados detalles y cíñete a lo que te pregunten. No hagas bromas ni digas tonterías si no quieres que te consideren un potencial sospechoso.

Y hasta aquí nuestra guía sobre como cruzar de Israel a Jordania y viceversa. ¡Que la fuerza os acompañe viajeros!

Consejos y presupuesto para viajar a Jordania

Como cada vez que volvemos de un viaje, nos gusta elaborar una guía con consejos para viajar al país en cuestión. Muchas veces, información que nos habría gustado saber antes de nuestro viaje, o datos curiosos que nos parecen lo suficientemente importantes para compartirlos. Jordania ha sido sin duda alguna uno de los países que más nos han gustado de todos los que hemos recorrido, y por ello os traemos un mega post de lo más completo para que resolváis vuestras dudas si estáis pensando en viajar al Reino Hachemita. Además, os presentamos el presupuesto real y detallado de nuestro viaje de 9 días, para que os hagáis una idea de cuanto os podría salir (Spoiler: Puede salir más barato de lo que nos salió a nosotros) ¡Dentro post!

LLEGAR A JORDANIA

Hay dos formas de llegar a Jordania: la más común es por aire, donde llegaréis al aeropuerto de Queen Alia. Hay vuelos con la compañía Royal Jordanian desde Madrid, pero los precios son bastante caros, así que podéis optar por volar con EgyptAir o Turkish con sus respectivas escalas en El Cairo y Estambul. También hay combinaciones con compañías como Norwegian o Aegean. El aeropuerto de Queen Alia está a 36km de Ammán.

Para los que no dispongáis de mucho presupuesto, RyanAir ha empezado a volar a Ammán desde varios destinos europeos a unos precios requeteinteresantes, y Easyjey vuela a Aqaba desde Londres. Volar a Aqaba puede ser una ventaja si vuestro itinerario empieza en Wadi Rum o en Petra. Sin duda lo ideal (pero que no a mucha gente le cuadra por precios/rutas aéreas) sería entrar por uno de los aeropuertos y salir por el otro, para ahorrar tiempo en desplazamientos y maximizar el tiempo de visita.

La otra opción es llegar a Jordania por tierra. ¿Como es eso posible? Pues básicamente cruzando desde Israel. Nosotros encontramos vuelos baratos a Tel Aviv, y por ello optamos por esta opción. Eso sí, si encontráis un vuelo a Amman lo recomendamos antes que cruzar por tierra, se os pueden complicar las cosas en la frontera y perder mucho tiempo y dinero. Si en cualquier caso optáis por esta opción, la ruta más directa a Amman es por la frontera de Allenby Bridge/Puente de Allenby.

 

MEJOR ÉPOCA PARA VIAJAR A JORDANIA

Este es uno de los temas más difíciles de exponer. Seguramente en la mayoría de blogs leáis que las mejores épocas para viajar a Jordania sean Primavera y Otoño, ya que en verano e invierno las temperaturas llegan a ser extremas. Se han dado casos de grandes nevadas en Ammán e incluso en el desierto en los meses invernales. Nosotros viajamos a Jordania en pleno agosto, motivo por el cual muchos nos tacharon de locos diciendo que no íbamos a poder soportar el calor: Nada más lejos de la realidad. El calor es relativo, sobre todo dependiendo de donde viváis. Por poner un ejemplo, la semana antes de nuestro viaje en Madrid hacía muchísimo más calor. Evidentemente si vivís en un sitio con temperaturas medias más frescas, notaréis mucho más el cambio brusco de temperatura.

Además, Agosto en Jordania es temporada baja, por lo que todo (Especialmente los alojamientos) será más barato y encontraréis muy pocos turistas occidentales «de esos que no están acostumbrados al calor». Nosotros estuvimos muy a gusto durante el viaje ya que en casi todos los sitios corría una brisa muy agradable, el único lugar en el que notamos mucho calor fue en el Mar Muerto. Por lo demás sin problema, ni morimos de lipotimia ni nos quisimos arrancar la piel.

 

VESTIMENTA PARA VIAJAR A JORDANIA 

Jordania es un país musulmán relativamente conservador, sobre todo en algunas zonas menos turísticas. Lo mejor es que vayáis vestidos de forma modesta para no llamar la atención pero no, no es obligatorio llevar hijab ni ir tapado hasta el cuello como en Irán. Evitad las faldas/pantalones cortos y los tops o camisetas de tirantes además de prendas demasiado ajustadas. Os cuento lo que yo llevé en mi maleta:

  • Un par de pantalones largos de tela muy fina y flojos estilo «Aladdin»: Estos pantalones son lo mejor ya que no pasaréis calor, no os quemaréis y encima no llamáis la atención.
  • Camisetas de manga corta: Mejor si no son muy pegadas, por ti tenéis tendencia a sudar
  • Camisetas básicas de tirantes: Para usar debajo de camisas de manga larga
  • Blusa de manga larga/francesa: Tipo playeras o muy finas, os van a venir bien igual que los pantalones largos pues no os quemaréis los brazos. Si son largas (Que os tapen el culo y si os llegan hasta la rodilla pues mejor aún) no tendréis problema para entrar a las mezquitas.
  • Leggins: De algodón finos para usar con las blusas largas.
  • Pantalones cortos tipo deportivos o bermudas: Yo me llevé un par para ponérmelos en Petra y aprovechar a que me diera un poco el sol en las piernas. También pensaba llevarlos en el desierto ya que ahí no hay que preocuparse tanto por el tema de la vestimenta.

Sobra decir que dejéis en casa vestiditos varios y tacones, vais a hacer un viaje mayoritariamente por terreno muy rocoso, no a desfilar por la pasarela cibeles.

 

MOVERSE POR JORDANIA

Jordania tiene una red de transporte medianamente decente para viajar entre núcleos y entre los principales destinos turísticos. La empresa JETT dispone de autobuses que salen bastante bien de precio y son convenientes si viajáis solos. El país en si no es muy grande, de punta a punta puede llevaros unas 4 o 5 horas de camino, lo que supone que los desplazamientos no sean excesivamente tediosos.

Nuestra recomendación es que si podéis, alquiléis un coche. El problema es que los autobuses no llegan a todos lados (sobre todo si queréis visitar algún sitio menos turístico), los horarios son limitados y las estaciones no siempre están cerca del centro, por lo que al precio de los billetes de autobús hay que sumarle taxis o transfers… y acaba saliendo por un pico.

Nosotros alquilamos el coche durante 10 días y pagamos 320€ con seguro a todo riesgo (Imprescindible en Jordania), y la libertad que te da no tiene precio. Madrugábamos bastante para aprovechar el día pero ya no teníamos que estar preocupados de horarios, de que hacer si no llegábamos a coger el autobús… además de poder parar donde y cuando nos apeteciera (sobre todo para comer por pueblos perdidos). Al principio era un poco reacia a alquilar coche, pero si ahora tuviera que elegir, seguiría recomendando esta opción sin dudarlo. Ahorramos unos 200€ de nuestro presupuesto inicial que era con taxis y autobuses.

Eso si, en Jordania conducen como locos, todavía no se como no vimos a nadie matarse con algunas de las maniobras que hacían (carreteras de tres carriles en los que había 4 filas de coches, adelantamientos triples, gente conduciendo en dirección contraria o incluso gente metiéndose por carreteras aún en construcción para saltarse el tráfico), sobre todo en Ammán, donde la ley del más fuerte dicta que el que más pita tiene preferencia. Por lo demás no encontramos excesivo tráfico fuera de las ciudades, íbamos con GPS y raramente tuvimos problemas.

Hay muchos controles de policía, donde si te paran basta con enseñar los pasaportes y el carnet. Todos fueron muy amables con nosotros y siempre nos repetían ‘Welcome to Jordan’.

 

MONEDA: CAMBIAR DINERO EN JORDANIA

La moneda de Jordania es el Dinar. Tienen billetes de 1, 5, 10, 20 y 50 dinares, además de monedas de 1/4 de dinar, 1/2 dinar y las piastras (el equivalente a nuestros céntimos).

Encontramos cambio excelente (igual al oficial) en el downtown de Amman y en Aqaba, que en el momento de nuestro viaje era 1€ = 0,82 JD. Evitad cambiar en los lugares más turísticos, pues la tasa suele ser peor.

Algunos hoteles (los más modernos) también pueden cambiaros dinero.

En los restaurantes de más nivel y tipo cadenas de Fast food o centros comerciales suelen aceptar tarjeta, lo mismo que en la mayoría de los hoteles, y Visa suele aplicar buena tasa de cambio. Respecto a sacar dinero, nosotros sacamos una vez en un cajero y no tuvimos ningún problema.

 

SEGURIDAD EN JORDANIA

Este tema puede preocupar a muchos a la hora de viajar a Jordania. Ya os adelanto que no, ni van a poner ninguna bomba, ni os van a secuestrar terroristas ni os va a pasar nada. El único riesgo que corréis viajando a Jordania es el de engordar unos cuantos kilos y que os quedéis tan prendados que no os queráis ir. A pesar de su desafortunada situación en el mapa (hace frontera con Siria, Iraq y Arabia Saudí) a día de hoy Jordania es un país totalmente seguro, y me atrevería a aventurar que el más seguro de todo el Medio Oriente.

Nosotros hemos sentido más inseguridad caminando por la noche en Madrid que en Jordania. Por las ciudades y principales puntos turísticos hay policía por todos lados, por lo que nos hemos sentido seguros en todo momento. Tampoco tenemos constancia de que haya muchos carteristas (alguno habrá como en cualquier sitio del mundo) o problemas de robos en Jordania. Para entrar en centros comerciales, y en algunos hoteles, hay que pasar por arcos de seguridad.

SEGURO DE VIAJE

Hacemos hincapié en la importancia de contar un seguro de viaje si pensáis viajar a Jordania. Puede haber mil motivos por el que tengáis que visitar al médico, desde beber agua que no sea potable del todo, alguna caída haciendo una de las rutas de Petra o Wadi Rum… Una noche de hospitalización en Jordania puede saliros por más de 5000€, así que no os lo penséis dos veces y contratad un buen seguro de viaje. Además de tener cobertura sanitaria, también os cubre daños en el equipaje, y eso es importante si hacéis como nosotros y viajáis con ordenador portátil, cámaras…

Una vez más hemos confiado en IATI Seguros, la aseguradora de bloggers y grandes viajeros. Y lo mejor de todo es que os traemos un descuentillo por ser lectores de Dreaming Holidays.

 

COMPRAS EN JORDANIA

Toca sacar la faceta de pretty woman, y es que ir de compras en Jordania es una ma-ra-vi-lla, como en la mayoría de países árabes. Tenéis que darle duro al regateo, a nosotros nos resultó extremadamente fácil en ese sentido. Era un poco triste ver que algunos estaban desesperados por vender, los pobres, debido a la fuerte caída de turismo que ha habido.

Algunas de las cosas que compramos:

  • Especias: No podéis perder la oportunidad de comprar especias para intentar cocinar platos típicos como el Hummus, el Maqluba o el Mansaf. Compramos unos 250gr de cada cosa a unos 3 JD. También tenéis que comprar Za’atar para poner con pan y aceite.
  • Te: el té arabe está delicioso y es muy barato: 1 caja con 100 bolsitas de té nos costó 1 JD.
  • Dulces árabes: una caja de medio kilo fueron 8JD. Me dan ganas de volver solo por traerme más.
  • Souvenirs varios: imanes por 1/2 JD, 5 postales por 1/2 JD, botellas de arena con dibujos por 2JD, pañuelos típicos por 5JD, cuencos pequeños por 1JD (nos pedían 7JD al principio), un cuadro pequeño por 5JD (pedían 15JD)
  • Ropa: la ropa típica Jordana (vestidos, blusones…) es bastante económica. Yo compre un vestido rojo y negro por 15JD. Las imitaciones están a la orden del día y también tienen precios bastante competentes (una camiseta de Phillip Plein 10JD). En cuanto a la ropa ‘sin marca’, tienen precios irrisorios. En una tienda, en la zona local de Aqaba, compramos unas zapatillas (tipo deportivas) por 4JD.
  • Joyería: se vende mucho oro y plata al peso. Yo iba detrás de una pieza muy concreta, un anillo con piedras verdes, rojas y negras (los colores de la bandera Jordana) y lo encontré en Aqaba por 10JD.

 

GASTRONOMÍA EN JORDANIA

La gastronomía Jordana está, simplemente, demasiado deliciosa y no, no solo tienen falafel y shawarma (aunque sea lo más típico para comer algo rápido). No hemos comido un hummus tan delicioso en nuestra vida, por no hablar del pan… ¡Qué pan! Y platos como el Mansaf, el Kabsa, Maqluba, melek, kubbeh, pan recién hecho con za’atar, los Dulces estilo baklava o el kunnafah… y todo lo que nos faltó por probar. No ha habido ningún sitio en el que haya comido algo y no me haya gustado, ha habido sitios mejores y otros más normales, pero todos fantásticos. Menos mal que compensamos haciendo ejercicio con largas caminatas, si no habría vuelto a España con 5 kilos más, como mínimo.

 

TABLA DE PRECIOS ORIENTATIVA

  • Botella de agua: 1JD (En zonas turísticas como Jerash o dentro de Petra) / 0,25JD (Tiendas de alimentación)
  • Refrescos o zumos: 0,50JD
  • Shawarma o sándwich de falafel: 0,5JD
  • Cena en restaurante de categoría media: 15JD pp
  • Gasolina: 0,70JD/litro
  • Habitación doble en hotel de categoría estándar: 30JD
  • Tarjeta SIM con internet ilimitado durante 1 mes: 20JD

 

PRESUPUESTO PARA VIAJAR A JORDANIA

Por último os dejamos con el presupuesto de nuestro viaje (para dos personas):

  • VUELOS: 560€ i/v con maleta facturada
  • TASAS FRONTERIZAS: 120€
  • JORDAN PASS: 180€
  • COCHE: 320€ con seguro a todo riesgo
  • GASOLINA: 50€
  • ALOJAMIENTOS: 287€
  • COMIDA Y BEBIDA: 160€
  • REGALOS Y SOUVENIRS: 100€

Total: 1.777€

888€ por persona

Como veis, prácticamente la mitad del presupuesto se nos va en vuelos, tasas fronterizas, visado y entradas a las atracciones turísticas. Por lo que se puede considerar que Jordania no es un país excesivamente caro. Las tasas fronterizas os las podéis ahorrar si voláis a Ammán o Aqaba, y el precio de los billetes de avión depende de lo habilidosos que seáis para encontrar gangas.

Los alojamientos eran habitaciones privadas en hoteles muy sencillos (no esperéis un estándar europeo). Como veis comer en Jordania es irrisoriamente barato, sobre todo si hacéis como nosotros y coméis fuera de las zonas turísticas.

El Jordan Pass en un imprescindible si decidís viajar a Jordania, ya que en su precio (90€) se incluyen las tasas de visado (40€) y dos días de entrada a Petra (Unos 70€), además de entradas a prácticamente todas las atracciones turísticas del país. Solo con la entrada a Petra ya prácticamente lo amortizáis. Es imprescindible para cruzar la frontera de Allenby Bridge ya que no se expiden visados on arrival si no poseéis el pase.

El coche lo consideramos un gran aliado a la hora de viajar por Jordania, ya que nos ahorró tiempo en desplazamientos y tuvimos total libertad de movernos cuando y donde quisiéramos. Si viajáis dos personas o más, definitivamente os conviene alquilar coche.

 

Espero que este post os haya despejado todas las dudas que tuvierais respecto a viajar a Jordania. Ahora es muy buena época para hacer una incursión en el reino Hachemita, ya que el turismo ha disminuido y por ende, los precios. Además, cada vez más compañías se animan a volar a Ammán y Aqaba, haciendo así mucho más accesible este maravilloso país. ¡Si tenéis cualquier duda podéis escribirnos en los comentarios y os responderemos lo antes posible!

 

Ruta por Jordania en 9 días

Durante nuestra ruta por Jordania en 9 días, pudimos conocer gran parte de los atractivos del país, pasando por ciudades romanas, yacimientos arqueológicos, desiertos, fondos submarinos o maravillas naturales. Jordania es un país que lo tiene todo para un viaje perfecto: arte, cultura, gastronomía, aventura y relax. Pero lo que nos conquistó de lejos fueron sus gentes: en la vida hemos encontrado un pueblo tan hospitalario y entregado como los Jordanos. En este post os contamos la ruta que realizamos durante los 9 días que duró nuestra incursión en el reino Hachemita.

Día 1: Madrid – Tel Aviv – Jerusalén – Ammán

Despegamos a las 8.40h de la mañana en dirección al aeropuerto de Tel Aviv, lugar donde aterrizaríamos 4 horas y media después. Tras pasar varios controles de seguridad, recogimos nuestras mochilas y tomamos el autobús 485 hacia Jerusalén. El trayecto hasta la estación central dura poco más de 1 hora y el precio del billete es de 16 ISL (3,80€).

Cuando llegamos, subimos al tranvía, en dirección a Damascus Gate, para ir a la estación desde donde salen los sherut (minibuses que son como taxis compartidos) que nos llevaría a la frontera de Allenby Bridge. Cuando llegamos a la estación nos dijeron que el servicio de sherut ya había terminado, y que nuestra única alternativa era coger un taxi privado por 200 ILS (46€). Eran ya casi las 5 de la tarde y estábamos agotados así que, aunque nos pareció un atraco a mano armada, no nos quedó más remedio que aceptar. En unos 40 minutos llegamos al puesto fronterizo (Podéis leer nuestra experiencia cruzando esta frontera «no reconocida» aquí). Activamos nuestros Jordan Pass y llegamos al lado Jordano casi a las 9 de la noche, para recoger nuestro coche de alquiler, y al final llegamos al hotel en Ammán pasadas las 10. Nuestra primera cena «made in Jordan» fue en el restaurante Hashem, un clásico del downtown.

 

Día 2: Jerash – Ajloun – Salt

Nuestra primera tarea del día fue al downtown a cambiar dinero (Obtuvimos un cambio inmejorable igualando el oficial en xe.com) y a por una tarjeta SIM para poder estar conectados durante nuestro viaje.

Después cogimos el coche y comenzamos nuestra ruta por Jordania poniendo rumbo a la ciudad romana de Jerash. El trayecto desde Ammán es de poco más de 1 hora. En el centro de visitantes se pueden coger planos y folletos explicativos, además de ver varias partes de ruinas, artesanía etc recuperada de las excavaciones. La visita se alargó unas dos horas y media en la que vimos todo, desde el anfiteatro hasta la calle de las columnas, la iglesia bizantina…

Tras visitar la decápolis pusimos rumbo al castillo de Ajlun, la estructura se conserva bastante bien aunque su interior se encuentra actualmente vacío. Ajlun además es una región que choca mucho por su vegetación y arbolado, y al encontrarse en una zona elevada la temperatura era muy agradable.

Nuestra última parada del día fue la ciudad de Salt. Como ya era tarde no pudimos disfrutar de los museos y la iglesia ortodoxa también estaba cerrada, pero estuvimos poco más de una hora paseando por el centro y disfrutando del zoco.

 

Dia 3: Castillos del desierto – Ammán

A primera hora de la mañana nos encaminamos hacia los llamados Castillos del desierto. En total son 9 las estructuras dispersas por el norte del país, y nosotros visitamos los tres más conocidos:

  • Qars al-Kharana: Fue uno de los «hoteles» de la época donde descansaban las caravanas que se dirigían hacia Damasco. La estructura se mantiene sorprendentemente intacta, aunque por dentro está completamente vacío, pero todavía se pueden distinguir algunas inscripciones. Contaba con dos pisos y las habitaciones superiores estaban reservadas para la gente adinerada.

  • Qars al-Amra: El más pequeño de los tres y a la vez el más sorprendente. Por fuera parece una casa de las películas de Star Wars, pero fue su interior lo que valió la inscripción como Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, por sus frescos que todavía hoy se conservan estupendamente. Se dice que fue utilizado como residencia de verano del Califa.

  • Qars al-Azraq: Este castillo se encuentra cerca del oasis de Azraq, un lugar clave por ser la única fuente de agua en 12.000km de desierto. Es el más famoso de los castillos debido a que fue la residencia de Lawrence de Arabia pero también el peor conservado de los tres, ya que en 1927 fue destruido por un terremoto.

Nuestra ruta por Jordania nos llevó de vuelta a Ammán para visitar la ciudadela romana. No es tan impresionante como la decápolis de Jerash, pero algunas de sus estructuras siguen siendo magníficas, como el Templo de Hércules o el Palacio Omeya.

Tomamos un descanso comiendo los famosos bocadillos de Falafel de Al-Quds y los helados de Gérard. También visitamos el Wild Jordan Center antes de volver al Downtown para recorrer el zoco y el anfiteatro romano.

 

Dia 4: Wadi Musa – Petra

A las 7.00 de la mañana pusimos rumbo a uno de los destinos que más ansiábamos conocer durante nuestra ruta por Jordania: la ciudad Nabatea de Petra. Podéis bajar por la autopista del desierto (La ruta más rápida) o por la carretera de los reyes (Mucho más lenta pero con unas vistas espectaculares). Nosotros fuimos hasta Karak por la autopista del desierto y decidimos cambiarnos a la de los reyes alargando nuestro viaje unas 2 horas, pero mereció totalmente la pena.

Tras hacer check-in en el hotel ‘My Home’ y dejar nuestras cosas, nos acercamos al restaurante Beit Albarakah a pedir unos Shawarma boxes (Sándwiches de shawarma, patatas, verduras y salsas) para llevar y así poder entrar pronto al complejo arqueológico.

En nuestro primer día en Petra pudimos ver la gran mayoría de los atractivos, dejando lo más duro para el segundo día: El Siq (Pasarás si o si por el Siq para empezar tu visita a Petra,es el desfiladero que lleva al tesoro), el tesoro, la calle de las fachadas, el altar de los sacrificios y el teatro.

Por la noche, después de cenar las sobras de la comida, pudimos degustar los que para nosotros han sido los mejores dulces árabes de todo el viaje, y sobre todo el mejor Kunnafah en Al-Janoub sweets.

 

Dia 5: Petra

Durante nuestro segundo día en Petra, y algo más descansados, hicimos las rutas más duras. Nos despertamos a las 6.00 para estar dentro a las 6.30, y nos dirigimos inmediatamente al Monasterio, pasando por la Calle Columnada, el templo de los leones alados y Qasr Al-Bint. 800 escalones (Algunos, de aquella manera…) son los que tendremos que subir para llegar hasta el segundo monumento más famoso de Petra.

Al ser pronto, evitamos el sol durante la subida, pero nos pilló a la bajada. Cuando llegamos abajo nos dirigimos a las Tumbas reales, para después coger otra de las rutas que nos llevaría a uno de los miradores más bonitos de Petra: el que permite admirar el tesoro desde las alturas. Mucha gente cree que hay que pagar a un guía para subir hasta allí, pero nada más lejos de la realidad. Se puede llegar siempre que tengáis un par de patitas y mucha voluntad para subir muchas escaleras y después bajar por un camino de cabras. Pero merece totalmente la pena.

Además, durante la subida, conocimos a unos beduinos que nos invitaron a té y a compartir un aperitivo con ellos. Incluso nos invitaron a cenar en Little Petra si nos apetecía pasarnos aquella noche.

Sobre las 6 de la tarde salimos de Petra para ir a descansar en nuestro hotel, ir a cenar a Albarakah y volver a Al-Janoub para degustar por última vez el mejor Kunnafah del mundo.

Dia 6: Wadi Rum

Dejamos una de las 7 maravillas del mundo para dirigirnos a nuestra siguiente aventura en nuestra ruta por Jordania: un tour completo en el desierto de Wadi Rum. Teníamos reservado un campamento beduino para pasar la noche y decidimos contratar las excursiones con ellos también.

Empezamos con un paseo en camello de unos 40 minutos hasta la zona desde donde salían los tours en 4×4. Allí nos juntamos con otros 4 españoles y empezamos la ruta, siguiendo los pasos de Lawrence de Arabia. Durante el tour hicimos varias paradas para escalar montañas, tomar té en jaimas, sacar fotos… también hicimos una parada para comer y cuando llegó el atardecer hicimos una hoguera para disfrutar de un té antes dirigirnos al campamento.

Tras instalarnos en nuestras tiendas, disfrutamos de una de las mejores cenas de todo nuestro viaje, acompañada de té, música y bailes tradicionales beduinos. Nos dijeron que podíamos dormir fuera de las tiendas bajo las estrellas, pero yo tenía bastante tos así que no pudo ser.

 

Dia 7: Aqaba

La siguiente parada de nuestra ruta por Jordania fue la ciudad de Aqaba. Por fin íbamos a poder descansar, así que según llegamos al Bedouin Moon Hostel, alquilamos nuestro equipo de snorkel (5JD por todo el día) y nos fuimos al centro de Aqaba a buscar donde comer, ya que el hostel se encontraba a las afueras en una zona de playa donde no había nada. Terminamos comiendo unas alitas de pollo y unos jalapeños en el Buffalo Wings & Rings para desconectar un poco de tanta comida árabe.

Después de haber reposado la comida nos dirigimos a una zona conocida como «El jardín japonés», famosa por sus colores submarinos. La verdad es que es impresionante como tan solo a unos metros de la orilla sumerges la cabeza y puedes ver todo tipo de peces, corales, erizos de mar… a lo tonto estuvimos más de 2 horas buceando sin parar.

Volvimos al hotel a descansar y relajarnos en la piscina, aprovechando para hacer un primer visionado de las fotos del viaje.

Por la noche volvimos al centro de Aqaba para cenar en la Pizzería del Corso. No estuvo mal pero la comida tampoco fue nada del otro mundo, lo recomendaría solo si os apetece cambiar un poco el chip.

 

Dia 8: Mar Muerto

Dejamos Aqaba, no antes sin hacer unas compras de última hora (Los precios en Aqaba son realmente bajos, llegamos a comprar un anillo de plata por 10 dinares y unas zapatillas por 3 dinares), para dirigirnos hacia el Mar Muerto por la autopista del mismo nombre.

Nos alojábamos en el Holiday Inn Resort, uno de los tantos complejos de lujo de la zona, con playa privada y unas instalaciones increíbles. Mucha gente alega que no merece la pena dormir en uno de estos hoteles y que se puede ahorrar bastante con una excursión de día a la playa pública. Pero… ¿Qué hay de cierto en todo esto? Si hubiéramos renunciado a alojarnos en este hotel habríamos ahorrado 120€ que es lo que nos costó la habitación (Precio final con tasas y algún extra), pero por el contrario habríamos tenido que pagar lo siguiente: Unos 48€ por la entrada a la playa, 7€ por el barro y 7€ por las toallas. En total 62€, a lo cual habría que sumarle el precio del hotel que hubiéramos cogido. Nosotros preferimos pagar más y disfrutar de todas las instalaciones del hotel: piscinas, jacuzzi… y tener un sitio donde poder cambiarnos y descansar (Las instalaciones de la playa pública están muy dejadas: No hay hamacas ni sombrillas, solo hay duchas de agua fria…).

La sensación de flotar en el Mar Muerto (Que en realidad no es un mar, sino un lago) es indescriptible. Cuando te metes al agua se nota muy densa y como «aceitosa» (Eso si, te deja la piel muy suave y si tienes alguna herida en cuanto sales ya ha desaparecido). La jugada es entrar al agua, bañarse durante unos 10/15 minutos, salir para darse el barro, dejar que seque durante 20 minutos (Y aquí si que casi nos morimos porque hacía un calor infernal y no soplaba ni una gota de aire) y volver a entrar al agua para quitárselo.

Por la noche fuimos a cenar a un centro comercial cercano (Samarah Mall), ya que el precio del buffet del hotel era bastante elevado.

 

Dia 9: Wadi Mujib – Karak – Ammán

Noveno y último día de ruta por Jordania o «cómo sobrevivir cuando estás para el arrastre». Cuanto más descansábamos más cansados nos sentíamos, y ese día nos tocó hacer un último esfuerzo para hacer el trail de Wadi Mujib.

Dejamos el Holiday Inn y en menos de media hora llegamos a la reserva de Mujib, donde íbamos a hacer una de las actividades más divertidas de todo el viaje. Imaginaos un Siq como el de Petra pero con agua, rocas, cascadas…

La actividad tiene una duración de unas 2 horas y es bastante más dura de lo que la pintan, en los tramos más difíciles hay cuerdas para agarrarse (Si no, sería imposible) y guías que te explican donde poner los pies. Hay que saber nadar bien aunque te dan un chaleco salvavidas, a veces nadar a contracorriente se hace bastante difícil… En la entrada te dan la posibilidad de contratar un guía privado para el trail, pero no creo que merezca la pena y es bastante caro.Esta es una de las actividades que consideramos imprescindibles en un itinerario a Jordania (Tanto como Petra o Wadi Rum) y que no os podéis perder.

Tras terminar el trail pusimos rumbo a Karak para visitar su impresionante fortaleza de la época de las cruzadas, para posteriormente dirigirnos de nuevo a Amman para pasar nuestra última tarde en el reino Hachemita. Ibamos a parar en Madaba para ver los mosaicos, pero encontramos algo de tráfico y estábamos muy cansados así que decidimos ir al hotel 7boys en Abdalí y preparar con calma las maletas, ya que al día siguiente cruzaríamos de nuevo la frontera de Allenby para volver a Israel. Dimos un último paseo por Abdalí Mall, un impresionante centro comercial súper moderno y muy occidental. A ratos daba la sensación de habernos teletransportado a Dubai, el centro comercial tiene una zona exterior, el boulevard, con una iluminación preciosa.

 

Y hasta aquí nuestra ruta por Jordania en 9 días, hay gente que nos tachará de locos por no haber incluido sitios emblemáticos como Madaba o Monte Nebo, pero tampoco quisimos apurar el tiempo al límite por si ocurría algún imprevisto. Jordania es un país muy seguro con muchísimas cosas buenas y merece totalmente la pena visitarlo, ¿Volveríamos? Sin dudarlo, nos quedaron cosas que ver, platos por probar y muchas curiosidades por resolver.