,

Roadtrip de 11 días por la Bretaña Francesa (1ª parte)

Una ruta por la Bretaña Francesa era uno de esos viajes en nuestra lista de pendientes, desde hacía algún tiempo. Desde el norte de España es un destino fácilmente accesible en coche y además es una de las rutas preferidas por quienes viajan en “furgo” o autocaravana. En nuestro caso, el hecho de viajar con Toby, nuestro perribloguero, nos obligó a organizar esta ruta por la Bretaña Francesa priorizando los lugares y planes para disfrutar todos juntos.

Decidir dónde alojarnos con nuestra mascota y organizar las visitas desde esos lugares, fue lo más importante a la hora de diseñar nuestra ruta. Nos hubiese gustado visitar muchos más pero tuvimos que conformarnos con diez noches e intentamos disfrutar de nuestro roadtrip al máximo, con la libertad y la comodidad de movernos con nuestro coche.

Aunque la mayoría de la gente suele alojarse una o dos noches en cada lugar, y así ir completando su itinerario, nosotros escogimos dos puntos bien situados geográficamente para llegar a todos los lugares que llevábamos anotados. Como somos de la opinión de que hay que disfrutar tanto del viaje como del destino, y aunque la región de Bretaña está a unos 800 kilómetros de nuestra casa, preferimos hacer una parada intermedia antes de llegar al punto de partida de nuestro itinerario.

No sabemos si es la ruta perfecta, ni si es la mejor, pero es la que hicimos nosotros. Y si os sirve para organizar vuestra propia ruta por la Bretaña Francesa nos damos por satisfechos.

Dia 1: Bilbao – Rochefort (Charente Marítimo)

Si no conocéis la Rochelle, o la encantadora Il de Re, os recomendamos encarecidamente que elijáis uno de esos lugares para hacer una parada, evitar hacer demasiados kilómetros en un solo día, y de paso conocer estos destinos que para nosotros están en la lista de lugares imprescindibles en Francia.

En nuestro caso, como ya los habíamos visitado en otra ocasión, de camino al Valle del Loira, decidimos buscar alguno que nos quedase todavía por conocer. El lugar escogido: Rochefort, en el departamento de Charente Marítimo.

Rochefort es conocida por su arsenal marítimo, con la antigua cordelería convertida en museo, y la fragata Hermione (una réplica, en realidad) como una de las atracciones más visitadas. Da la casualidad que en los días de nuestra visita, la famosa fragata se encontraba en plena singladura por el Mediterráneo y el Atlántico.

Tomar un helado en la céntrica Place Colbert, disfrutar de un paseo por el camino que bordea el rio Charente y tumbarse en las extensas explanadas verdes junto al museo de la Cordelerie es un plan perfecto, en nuestro caso ideal al viajar con perro. Si os apetece podéis visitar el Museo Nacional de la Marina.

¿Sabiáis que en Rochefort se encuentra la casa de Pierre Loti? Este marino francés escribió sobre sus viajes por todo el mundo y reunió una colección de objetos de lo más exóticos. Para quienes hayáis visitado Estambul, seguramente os resulte familiar ya que en esta ciudad se encuentra el café que lleva su nombre, y que es famoso por las extraordinarias vistas sobre la ciudad.

Muy cerca de Rochefort se encuentra la Il d’Oleron, más modesta que la de Re, y que aconsejamos tengáis en cuenta de camino a vuestra ruta por la Bretaña Francesa.

Primera etapa de la Ruta por la Bretaña Francesa

 

Dia 2: Rochefort – Aeropuerto de Nantes – Josselin – Ploërmel

Quizá os sorprenda encontrar el aeropuerto de Nantes como etapa de la ruta por la Bretaña Francesa. Tiene una explicación: parte del equipo Dreaming volaba desde Madrid  para disfrutar de la primera etapa del viaje. La ciudad, y su famosa isla de las máquinas, quedarán en la lista de pendientes, para una próxima ocasión.

Nuestro destino era Ploërmel, donde la preciosa casa de Veronique, en las afueras de esta localidad,  iba  a ser nuestro primer alojamiento. A pocos metros de la casa se encuentra el bosque de Broceliande, donde se halla (¿realidad o leyenda?) la tumba del mago Merlín y el Lago del Duque, que es un lugar de esparcimiento excelente, aunque a primeros de junio el tiempo es aún un poco fresco y húmedo para disfrutarlo.

A poco más de 10 Km queda Josselin, uno de los pueblos más bonitos de la Bretaña y de Francia, así que decidimos visitarlo antes de instalarnos. Además se acercaba la hora de comer y no queríamos despistarnos con los horarios franceses.

Encontramos Josselin en obras, en sus calles y alrededor de su famoso castillo, seña de identidad del pueblo y propiedad de la familia Rohan, una de las estirpes más antiguas de Bretaña, desde la Edad Media.

La historia del castillo, que se remonta a principios del siglo XI, está llena de cruentos episodios, como los enfrentamientos entre el Rey de Inglaterra Enrique II Plantagenet y los señores feudales bretones. El Rey no solo arrasó el castillo, también rapto , violó y asesinó a la hija de Eudon de Porhoët, dueño de Josselin.

El castillo está abierto al público entre el 1 de abril y el 31 de octubre. Puede visitarse el comedor, el gran salón, la antecámara y la biblioteca. A 100 metros, el museo de muñecas y juguetes exhibe una de las mayores colecciones de juguetes de todos los tiempos. Puede visitarse junto con el castillo, en las mismas fechas y horarios.

Como no pudimos entrar, ya que Toby nos acompañaba, disfrutamos de un hermoso paseo por la orilla del Oust y por las calles de Josselin, donde admiramos algunas de las casas más antiguas de la población.

El interior de la Basílica de Notre Dame du Roncier también se encontraba llena de lonas, ya que sus famosas vidrieras estaban en restauración. ¡Una pena! pero quizá sea la excusa perfecta para regresar a Josselin en un futuro.

Ploërmel, con su famoso reloj astronómico o la iglesia de San Armel, no figuraba en la mayoría de los itinerarios propuestos, en los numerosos blogs y webs que habíamos leído, pero lo escogimos, además, por la cercanía tanto a Josselin como a Rochefort en Terre, otro de los imprescindibles en cualquier itinerario por la Bretaña Francesa.

Dia 3: Rochefort en Terre – La Gacilly – Malestroit

Comenzamos el día en Rochefort en Terre, probablemente el pueblo que más nos gustó en nuestro roadtrip por la Bretaña Francesa. Cada rincón de sus calles empedradas, sus fachadas llenas de flores, o las tiendas de artesanos de todo tipo, son motivo suficiente para visitar este pueblo “de postal”. Recorrer los jardines del castillo y visitar el museo Naia (como ya os contamos, lo hicimos en compañía de Toby) nos llevó gran parte de la mañana.

No pudimos resistirnos a probar un far bretón, ya que el olor a canela, manzana , ciruelas y mantequilla lo invadía todo, ni a comprar unas pastas en L’art Gourmande, una de las muchas tiendas  delicatessen, para tomarlas más tarde en “nuestra casa de la Bretaña”.

A tan solo 20 km, La Gacilly es un paraíso verde surcado por el río. También es la sede de la conocida marca de cosméticos Yves Rocher, cuya fundación patrocina cada año el verdadero motivo que nos llevó hasta allí: el festival de fotografía de la Gacilly. 

Si visitáis la Bretaña entre Junio y Septiembre anotad este evento en vuestra agenda, merece realmente la pena. Si durante el recorrido por la exposición, en el jardín botánico, os cansáis, no dudéis en usar una de las hamacas a disposición del público ¡Son realmente cómodas!

View this post on Instagram

🐶 Vengo a contaros sobre más sitios interesantes que podéis visitar en la bretaña francesa 🇫🇷 Después de dar un paseo por Rochefort en Terre nos dirigimos a La Gacilly, un pueblo que aunque no tiene nada de especial, durante el verano organiza un festival de fotografía impresionante, con más de 1000 fotos expuestas por todo el centro. Además en La Gacilly se encuentra el jardín botánico de Yves Rocher, perfecto para dar un paseo y comprar unas cremitas 😁 Si visitáis la bretaña entre junio y septiembre y os gustan las fotos, no podéis dejar pasar esta oportunidad 👏🏼 . . . . #lagacilly #lagacillyphoto @lagacillyphoto @lagacilly @yvesrocherlagacilly . . . #bretagnetourisme #bretagne #destinarionbretagne #travel #travelgram #travelblog #traverblogger #travelpic #travelgram #france #francia #bretaña #pueblosconencanto #traveler #traveller #travelphotography

A post shared by Dreaming Holidays (@dreamingholidaystravel) on

El recorrido de vuelta a Ploërmel, ya por la tarde, lo hicimos parando en Malestroit. Las campanas de la Iglesia de Saint Gilles llaman a la celebración de la misa, así que evito visitarla en ese momento. En el exterior, me entretengo leyendo el significado de los relieves y capiteles que ornan la fachada sur del templo: el libertinaje, la lujuria, el adulterio, la avaricia…

Además del encanto natural que poseen los pueblos de la Bretaña, en Malestroit pasear junto al Canal es una experiencia de lo más agradable. Vimos mucha gente en bicicleta, así que anotadlo como opción.

Dia 4: Vannes – Auray – Carnac

Es miércoles, y día de mercado en Vannes. La capital administrativa del departamento de Morbihan posee un rico patrimonio e infinidad de lugares para visitar, pero tengo que confesar que, museos, edificios religiosos e históricos aparte, nos fascinan los mercados.

Quizá otras visitas nos muestren el pasado de una ciudad o pueblo, pero darse una vuelta por  los mercados y observar a los locales dice mucho de su carácter y del presente. En la Place des Lices, los productos bio y los productores locales comparten espacio con los puestos de flores, calzado o ropa. Es muy curioso, pero veo pocos carritos de la compra y en su lugar unas coquetísimas cestas de mimbre que portan tanto los jóvenes como los ancianos, y en muchos casos hombres.

El mercado de alimentación, cubierto, es un disfrute para los sentidos: quesos, foie-gras, puestos de comida para llevar, productos italianos, comida mejicana, pescados y mariscos, frutas y verduras expuestas con esmero y hasta pasteles, chocolates y bombones. Nos turnamos para entrar mientras uno de nosotros hace guardia con Toby, y no nos importa demorarnos. Lo admitimos,  la boca se nos hace agua.

Antes, hemos dado un paseo por el puerto para entrar por la puerta de San Vicente, en la muralla sur. Descubro que el patrón de mi lugar de nacimiento, San Vicente Ferrer, murió en Vannes, es también patrón de esta ciudad  y está enterrado en su Catedral, la de San Pedro.

No muy lejos se encuentra precisamente la Place Valencia (el santo patrón murió en la casa con  el número 17)  y en la esquina de la calle Noe los personajes de Vannes y su mujer, dos sonrientes y mofletudas tallas en madera en la fachada de una casa del siglo XVI, que ha sido declarada monumento histórico y que seguro habéis visto en infinidad de fotografías. En el casco histórico de Vannes se pueden contar 171 casas de madera (vale, no las hemos contado) con el entramado típico de la zona ¡Nos encantan!

Recorrer las murallas de Vannes, con sus jardines y preciosas vistas, es un buen plan pero una fina lluvia nos disuade, así que nos ponemos en marcha hacia Auray, otra de las visitas que hemos añadido a nuestra ruta por la Bretaña Francesa.

Auray es un destino añadido a última hora, en mi lista de lugares que ver ¡Y en buena hora! Hubiese sido una pena perdernos esta población y el encantador puerto de Saint-Goustan. Las callejuelas empinadas, las casas y palacetes, y los muelles, que durante los siglos XVI y XVII bullían de actividad con el transporte de vino y cereales. El Quai Martin y el Quai Franklin, en honor al presidente norteamericano que atracó en este puerto, en 1776, para mantener una audiencia con Luis XVI ¡Incluso hay un bar que lleva su nombre!

Las terrazas comienzan a llenarse en las plaza de Saint Sauveur, nosotros escogemos la del L’Armoric, desde la que observamos los barcos de madera a pocos metros y más allá, en el pantalán, un velero sobre el que se afana su patrón y al que estaremos eternamente agradecidos por ayudarnos tras el “incidente” con Toby (si leísteis nuestro post con los mejores perriplanes en la Bretaña ya sabéis de que os hablo. En caso contrario ¿A qué esperáis para leerlo?)

Carnac es el destino siguiente de nuestra ruta por la Bretaña Francesa, donde se encuentra el conjunto megalítico más grande del mundo, los famosos alineamientos de Carnac, rodeados de misterio y leyendas que intentan explicar la presencia de miles de menhires y dólmenes en la zona. Desde el centro de información frente al alineamiento de Ménec (el más grande, con 1099 piedras colocadas en 11 filas) parte un trenecito turístico con audioguía en varios idiomas. El recorrido, unos 50 minutos, es una buena forma de recorrer estas enormes extensiones y llegar hasta el encantador puerto de Trinité Sur Mer.

Mientras decidimos qué hacer y nos preguntamos si admitirán a Toby a bordo, el tren acaba de arrancar y no nos queda otro remedio que hacer el recorrido por nuestra cuenta. Pero no pasa demasiado tiempo cuando la lluvia viene a aguarnos la fiesta y el cansancio hace mella, así que decidimos regresar a casa.

Esta será nuestra última noche en Ploërmel y también el final de la primera etapa en nuestra ruta por la Bretaña Francesa. Por la mañana hay que hacer una parada en el aeropuerto de Rennes (se acabó el viaje para parte del equipo) y seguir hacia el norte ¿Próximo destino? Para eso tendréis que esperar hasta el próximo post ¡Nos leemos!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.