Los 10 mejores planes para disfutar Berlín

Ahora que ya sabes qué ver en Berlín en 3 o 4 días, te vamos a contar más. Aunque parezca mentira, además de visitar monumentos y lugares de interés, tuvimos tiempo para  todos estos planazos, de la mañana a la noche. Estos son los mejores planes en Berlín para disfrutar en tu escapada.

Nuestros mejores planes en Berlín

1# Un café en las terrazas de Nikolaiviertel

Una buena forma de comenzar el día, o de hacer una parada técnica mientras visitas el centro de la ciudad, es relajarte en los coquetos cafés del barrio de San Nicolás. En mi opinión, es de los más bonitos de Berlín; en realidad es como visitar una pequeña ciudad medieval dentro de la enorme urbe. Date una vuelta y descubre además de su iglesia (hoy convertida en museo) coquetas tiendas de souvenirs. Los ositos artesanales de Teddy Laden os enamorarán, aunque en mi caso se escapaban del presupuesto.

 

2# Hackescher Markt: una estación de tren y un mercado semanal

La estación de Hackescher Markt, en el barrio de Mitte, es una de las más bellas y mejor restauradas de finales del S XIX. Pero además se ha convertido en un centro de ocio en el que, dos veces a la semana (jueves y sábado), tiene lugar un mercado en el que adquirir excelentes productos, recuerdos y degustar especialidades gastronómicas de todo tipo y para todos los gustos. Nosotros comimos en un puesto de pasta fresca que estaba increíble y de postre ¡cannoli sicilianos!

 

3# Alexander Platz: el centro del mundo

No exageramos si decimos que esta céntrica plaza es el centro del mundo. En su famoso reloj mundial podrás consultar la franja horaria de 24 ciudades y se ha convertido en punto de encuentro tanto de berlineses como de turistas.

Presidida por la omnipresente torre de la televisión, la estructura más alta de toda Alemania con sus 368 metros, visible casi desde cualquier punto de la ciudad, es también un nudo importante del transporte público. A su alrededor encontraréis un importante centro comercial (Alexa) y, cuando lo visitamos nosotros, una gran cantidad de puestos de comida callejera.

Subir a la torre de la televisión no es precisamente barato (17,50€ actualmente) así que nosotros nos lo ahorramos, aunque reconozco que debe ser toda una experiencia comer en su restaurante giratorio, con vistas de 360º sobre Berlín.

En Alexander Platz hay gente a todas horas, de día o de noche. Precisamente a última hora del día es un buen momento para tomar unas cervezas o comer algo por allí.

 

4# Visitar los Höfe (patios) en el barrio de los graneros

Una cena o una copa por la noche (ojo, que los cafés y restaurantes aquí no son muy baratos) o simplemente una visita a cualquier hora del día para visitar el conjunto de patios interiores interconectados entre sí , en lo que fue el antiguo barrio de los graneros. El nombre del barrio procede de cuando, en el siglo XVII, se ordenó almacenar las cosechas en graneros fuera de la ciudad. Más tarde, el Rey Federico Guillermo I dispuso que todos los judíos sin propiedades que se trasladasen a la zona de los graneros.

El más conocido y visitado de los patios, el Hackesche Höfe, además de restaurantes y tiendas cuquis, tiene unas fachadas revestidas en azulejos vidriados, de estilo modernista, que os enamorarán.

 

Hackesche Höfe

5# Arte urbano y espacios alternativos

Seguramente no vamos a descubrirte nada nuevo al afirmar que uno de los mejores planes en Berlín es disfrutar del arte urbano. Además de la galería, en lo que resta del muro de Berlín, que contiene auténticas obras de arte, encontrarás expresiones de arte urbano casi en cualquier sitio de la ciudad. En el barrio judío descubrirás algunos patios que poco tienen que ver con el anterior.

La pena es que no pudimos visitar el famoso edificio Tacheles, símbolo de la okupación de edificios tras la caída del Muro, que se convirtió en el centro cultural alternativo más importante de Berlín, porque ya lo habían cerrado. Parece que en su lugar van a construir un hotel.

 

6# Música callejera

La cantidad, y calidad, de músicos que veréis en los parques y lugares céntricos (junto a la Catedral o la Isla de los Museos, por ejemplo) harán que estos conciertos improvisados y «Gratis» (Pero no olvidéis dejar una buena propina o comprar su disco si lo tienen) sean otros de los mejores planes en Berlín.

Solemos volver de nuestros viajes con alguno de estos CD como souvenir. En Berlín precisamente descubrimos a Adam Barnes, un artistazo nacido en Oxford, del que nos hemos hecho fans.

 

Adam Barnes

7# Una cerveza junto al río

Si el tiempo lo permite, y todavía a finales de septiembre tuvimos buenos ratos de sol, relájate tomando una cerveza a orillas del Spree. A falta de playa, estos espacios junto al río, con sus hamacas de lona y mesas improvisadas sobre cajones de cerveza, son perfectos para descansar después de tanta visita a museos y demás, y lugar de encuentro de los jóvenes berlineses.

 

8# Gastronomía: hay vida más allá del currywurst

Evidentemente, la gastronomía es una parte importantísima en nuestros viajes. No voy a declararme fan de la cocina alemana; me gusta un buen codillo con chucrut, unas albóndigas  o las salchichas, pero cuando llevo 2 días seguidos comiendo cualquiera de ellos acabo bastante «hartita». Disfrutamos de una buena comida tradicional en el restaurante Maximilians (muy cerca de la estación de metro Stadmitte)

En cuanto al famoso currywurst, que también probamos, voy a decir que no me gustó nada, así que no entiendo tanto post recomendando esta especialidad berlinesa.

Por suerte, no todo está perdido y Berlín es una ciudad en la que puedes encontrar comida de cualquier lugar del mundo y una buen número de restaurantes vegetarianos, de productos bio/orgánicos, o de nuevas tendencias más ligeras que la cocina tradicional alemana.

Ahora os cuento lo mejor: ya sabéis que somos incondicionales de la cocina italiana (pero la auténtica, ojo, nada de franquicias y similares) y siempre que viajamos nos llevamos «por si acaso» un buen listado de restaurantes. Lo que no esperábamos encontrar fue tal cantidad y calidad de italianos y un festival gastronómico, que agrupaba a 50 restaurantes de la ciudad, durante 3 días. Este año  (este post lo escribí en 2020, en tiempos prepandémicos) son (o más bien eran) ya casi 60 los inscritos.

 

La famosa currywurst. Photo on Foter.com

 

9# Iluminación nocturna en Postdamer Platz

Si hay un lugar en Berlín para visitar de noche es sin duda Postdamer Platz. La iluminación de los edificios, como la Bahn Tower, sede de la empresa de transportes alemana Deutcher Bahn, es sencillamente espectacular.

En la misma zona encontraréis edificios de Renzo Piano, Rafael Moneo, o Izozaki, entre otros grandes arquitectos, que contribuyeron a la gran renovación urbana tras el final de la segunda Guerra Mundial. Precisamente Postdamer Platz, que ya era una de las zonas más bulliciosas antes de la guerra, quedó arrasada tras ella y además separada por el Muro.

 

 

El Sony Center, obra de Helmut Jahn finalizada en el año 2000, es probablemente el emblema del Berlín moderno. Una enorme cúpula de cristal y acero en movimiento ofrece cada noche un espectáculo de luces y sonido y, sí, este es uno de los mejores planes en Berlín para acabar el día.

En los alrededores de Postdamer Platz hay algunos restaurantes para sibaritas pero si vuestro presupuesto es más modesto siempre podéis cenar algo en los de comida rápida del centro comercial.

Por cierto, a pocos metros de allí, en el Berlinale Palast, se celebra el festival de cine de Berlín.

 

Sony Center

 

10# Hazte amigo de un oso

El oso de oro y los de plata de la Berlinale, el del escudo de la ciudad… se dice que el origen y significado del oso de Berlín es un homenaje al Duque Alberto I de Brandenburgo, cuyo apodo era precisamente «el oso».

Pero además, esta figura animal, decorada de una y mil formas, forma parte de la ciudad desde 2001 cuando dos empresarios alemanes y un escultor austríaco crearon la figura del oso Buddy (precisamente oso «amigo» o «compañero») En 2002 se inauguró una exposición en Pariser Platz, que más tarde daría la vuelta al mundo con la colaboración de artistas de cada país que reflejaron, en cada unos de los osos, su propia identidad.

Los «Buddy bears » son un símbolo de la tolerancia, comprensión y paz entre todas las naciones del mundo» y una forma divertida de recorrer el mundo sin salir de Berlín. Así que, si visitas la ciudad,  hazte amigo de un oso.