Burgos con perro, los mejores planes

¿Es buena idea visitar Burgos con mi perro? A ver, humanos, si estáis dándole vueltas a esta cuestión, en mi post tenéis todas las respuestas.

Después de unas cuantas escapadas por la provincia de Burgos, por fin hemos visitado todos juntos la capital. Teníamos muchas dudas sobre si era o no un destino dogfriendly, pero después de conocerla os diré que hay un montón de buenos planes con perro en Burgos.

Burgos con perro: un día en la capital

La capital burgalesa nos ha sorprendido, sobre todo, por dos cosas: la cantidad de amigos peludos que hay ¡Cómo me gustó saludarlos a todos y que sus dueños me dijeran lo guapo que soy! y la enorme extensión de zonas verdes y parques a las que podemos acceder.

Aunque no nos alojamos en Burgos capital, nos consta que son muchos los hoteles en los que somos bien recibidos, así que mis dueños han prometido volver para conocer un poco más a fondo la ciudad ya que incluso hay un par de museos dogfriendly  (El del Cid y el museo del libro)

Mi dueña no quería perderse la visita a la Catedral, que además este año está de celebración, ya que cumple nada menos que 800 años, así que la dejamos que fuese a verla mientras el resto del equipo disfrutábamos de un buen paseo por el Espolón ¡Qué gustito pasear bajo la sombra de los árboles, que ese día zurraba calor! Por supuesto tenéis que acompañar a vuestros humanos a dar una vuelta por los alrededores de la Catedral y comer unas tapas, llegar hasta la Plaza Mayor y saludar a un señor muy famoso montado a caballo, al que llaman El Cid.

Pero, sin duda, el mejor plan en Burgos con tu perro es disfrutar del paseo junto al cauce del río Arlanzón. Muy cerca del famoso Puente de Santa María encontraréis una escalera de bajada y ¡Voilà! Se supone que la normativa dice que no podemos ir sueltos aunque había compis correteando sin problema. En mi caso, imposible soltarme… yo ya sé que no tengo que molestar a los patos peeeeero ¡Yo solo quería saludar!

Subimos de nuevo al paseo a la altura del puente Besson, más o menos, que es por donde cruzamos para ir hasta nuestro coche, pero podíamos haber continuado hasta el infinito y más allá, y visitar, por ejemplo, el Parque de la Isla, que es enorme y muy bonito.

En mi próxima visita investigaré un poco más, ya que en verano no hay problema para comer en cualquier terraza pero me gustaría conocer de primera mano, o pata, algunos locales en los que peludos y humanos somos bien recibidos ¡Estad atentos!

Qué ver y hacer en Burgos con perro

La primera vez que viajé con mi familia por esta provincia os conté un par de planes chulísimos y cerquita de la Comarca de Las Merindades, a caballo entre Castilla León y Euskadi. Hemos vuelto por allí, así que tomad nota de todo lo que podéis hacer, no solo en esta comarca. ¡Aquí va nuestra lista de perriplanes!

1. Conocer Frías, uno de los pueblos más bonitos de España

No perdáis la oportunidad de visitar con vuestra familia la que dicen es la ciudad más pequeña de España. Con sus calles empedradas, sus casas colgadas de la roca, y su famoso castillo que, por cierto, NO podemos visitar, los mejores planes dogfriendly están en los alrededores.

Aun así merece la pena que acompañes a los humanos y siempre puedes encontrarte alguna sorpresa, como estos simpáticos caballos a los que. a decir verdad, yo no tenía muchas ganas de saludar.

Lo que sí es un perriplanazo es recorrer el Paseo del Molinar hasta la vecina localidad de Tobera y su famosa cascada. Si te animas, hasta puedes darte un baño por el camino.

2. Visitar un jardín secreto

No pongas esas cara. Existe un jardín secreto (shhhhhh) y está en la localidad de Oña. Cada verano y durante unos meses (de julio a noviembre) puedes visitar una enorme exposición de arte contemporáneo al aire libre. Tiene lugar en los jardines del antiguo Monasterio de San Salvador. Es uno de los mejores planes con perro en la provincia de Burgos ya que no todo van a ser rutas y paseos, aunque desde aquí mismo parten un montón de recorridos por la naturaleza. Es más, en la antigua vaquería del Monasterio está la casa del Parque Natural Montes Obarenes – San Zadornil. En cualquier caso es una experiencia muy interesante ¡Mirad que esculturas tan originales!

Oña, junto con Frías y Poza de la Sal, conforman la Mancomunidad Raíces de Castilla. Este último municipio aún no lo conocemos pero seguro que muy pronto lo visitamos, ya que, según me cuentan, allí nació un gran amante de los animales, Félix Rodríguez de la Fuente.

3. Descubrir las cascadas más bonitas de Burgos

Las primeras que visité, hace ya tiempo, fueron las de Orbaneja del Castillo, que discurren por medio de este pueblo precioso. Hace taaanto que creo que ni tengo una foto para mostraros.

Además de las de Tobera, de las que ya os he hablado, he conocido otra espectacular. Es la de Pedrosa de Tobalina, donde, por cierto, había mucho instagramer haciendo posturitas. Lo mejor el paseo por los alrededores donde encontramos muchas familias, peludos incluidos, haciendo picnic.

 

4. Viajar al lejano Oeste

Como lo oyes, o lo lees. ¿Recuerdas el famosísimo western «El bueno, el feo y el malo»? Pues se rodó en la provincia de Burgos, en la Comarca del Arlanza, y hay un itinerario temático sobre esta peli que puedes (y te aconsejamos) hacer.

Seguramente el lugar más conocido y mítico sea el Cementerio de Sad Hill, donde tienen lugar la escena más famosa del film, con el duelo a tres, o «triello» en una disputa por los 200.000 dólares enterrados en una tumba. Puedes partir de Santo Domingo de Silos, como hicimos nosotros, pero atentos que el camino es polvoriento y pedregoso, más apto para caballos que para coches ¡Yihaaaa!

El rodaje se desarrolló en el verano de 1966 y el famoso cementerio , con 5000 cruces de madera en círculos concéntricos, desapareció bajo la maleza con el paso de los años. En 2016, tras más de un año de trabajo, y cuando se cumplían 50 años del rodaje, la Asociación Cultural Sad Hill inauguró oficialmente el cementerio.

Otros escenarios de rodaje fueron el antiguo Monasterio de San Pedro (en la peli, la Misión de San Antonio) o la localidad de Hortigüela, en la que se filmó la batalla de Langstone, o el desfiladero de Mataviejas (escenas del campo de concentración de Betterville)

Sin duda, «Sad Hill» es uno de los lugares más chulos para visitar en Burgos con tu perro ¡Me sentí como un auténtico vaquero!

5. Recorrer el desfiladero de La Yecla, cual «Perrindiana Jones»

Mi dueña dice que soy un «exagerao» pero yo juraría que me estaba jugando el pellejo mientras recorríamos los 600 metros de este estrechísimo desfiladero en el Espacio Natural de la Yecla, a muy poca distancia de Santo Domingo de Silos. Y es que, por desgracia, sufro de vértigo. Aun así, me hice el valiente (¡Qué remedio!) y acompañé a mis dueños en este breve pero intenso recorrido entre rocas calizas donde además avistaréis muchísimos buitres.

Si queréis llegar a pie, hay una breve ruta de senderismo (5 km ida y vuelta) que parte de la parte trasera del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Como hacía mucho calor, nosotros optamos por acercarnos en coche, podéis aparcar justo frente a la escalera de acceso al desfiladero.

Por la tarde es buen momento para hacer la ruta a pie, nosotros aprovechamos para dar un corto paseo.

6. Subir a la  Ermita de la Virgen del Camino

Este es otro de los breves paseos que te recomiendo en Santo Domingo de Silos. Al atardecer hay unas vistas espectaculares del pueblo y del famoso Monasterio (yo no  pude entrar, claro, pero mis dueños dicen que la visita merece mucho la pena) Sin embargo, el camino del Calvario y las vistas son un plan estupendo para hacer con tu perro en esta preciosa localidad de Burgos.

7. Conocer a una princesa noruega en Covarrubias

Este es otro de los pueblos más bonitos de España aunque, como nos ocurrió en Frías, tampoco tiene ningún lugar para visitar que sea dogfriendly. Aún así podéis conocer este pueblo lleno de historia, también de historias trágicas y leyendas, entre torreones medievales y casas con entramado de madera y conocer a la Princesa Kristina de Noruega.

En los jardines frente a la Excolegiata de San Cosme y san Damián pude conocer a esta Princesa, llegada de tan lejano lugar, en 1257, para casarse con el infante Felipe, hermano de Alfonso X el Sabio. Dicen que la princesa murió de pena en 1262. Su sepulcro está en el Claustro de la Colegiata.

Otro buen plan en este precioso pueblo de Burgos con tu perro es dar un paseo junto al río, el Arlanza, claro, cruzar el puente medieval e incluso acercarte hasta el Piélago, la «playa» de Covarrubias, con su chiringuito y todo. No se si el baño nos estará permitido, pero había muchos peludos comiendo con sus familias.

8. Rutas y relax en Puentedey

Este bonito pueblo, famoso por su puente natural  sobre el río Nela es perfecto para hacer rutas (facilotas, eh) para remojarse las patitas (ojo, que está fría) o relajarse tumbado bajo la sombra de un árbol. Es precisamente el entorno natural el mayor de los encantos que posee.

Nosotros lo hemos visitado recientemente pero seguro que en primavera es mucho mejor. La cascada de La Mea no tenía ni una gota de agua ¡Fue una pena! ya que es un paseo corto desde el pueblo. Eso si, la siesta después de comer no nos la quitó nadie (jeje, echad un ojo a nuestra publicación de Instagram)

9. Visitar un Monasterio

Como lo oyes. ¡Qué bien que haya una visita cultural en la que podamos acompañar a los humanos! Se trata del Monasterio de Santa María de Rioseco, bueno de lo que queda de él. Desde 2010 un grupo de voluntarios se ha encargado de recuperar poco a poco esta joya arquitectónica, originaria del S. XIII, casi sin ayuda de la Administración. Vale la pena hacer una de las visitas guiadas, que están disponibles en verano y los fines de semana de septiembre (y hasta el 12 de octubre) así que daos prisa que aun estáis a tiempo. El resto del año se puede visitar sin límite de horarios. Solo pediros que por favor cuidéis y respetéis el lugar ya que gran parte del deterioro se debe a actos de vandalismo.

Burgos con perro: alojarse y comer

Si viajas a Burgos con tu perro, aquí van unos perriconsejos:

Ya comentamos que en la capital hay bastantes opciones de alojamiento. Sin embargo en algunas zonas es más complicado encontrar hoteles dogfriendly, o quizá cuando nosotros hemos consultado había poca disponibilidad.

Muchas de estas rutas las hemos hecho en el día, volviendo a casa para dormir, ya que apenas tenemos 2 horas de distancia, pero en nuestra última perriescapada nos alojamos en Santo Domingo de Silos, en el hotel del mismo nombre, y justo enfrente del Monasterio.

Tienen disponibles habitaciones de hotel, de hostal y apartamentos. En su web no hay mención alguna al tema mascotas, pero como lo vimos antes en Booking y pasó el filtro de «acepta mascotas» llamamos para asegurarnos (ya sabéis, por aquello de «se aceptan bajo petición») Nos dijeron que tenía suplemento dependiendo del tamaño del perro (algo que nunca entenderemos porque no me ponen cama eh, nos la llevamos de casa) Un servidor pesa entre 18/19 kg, así que me consideran «perro mediano» y tengo que pagar 5€ por noche, aunque a decir verdad al llegar la persona que nos atendió no cobró ningún suplemento.

Este hotel tiene piscina y aunque nosotros no fuimos, si que vimos a gente entrando a la terraza de la piscina con su perro ( de tamaño pequeño, todo hay que decirlo) así que no os puedo asegurar si esta es la política del hotel. No podemos acceder al comedor de desayuno ni al restaurante.

En cuanto a comer con perro en Burgos, nosotros solo lo hemos hecho en terrazas, así que tendremos que investigar por si regresamos en otoño o invierno. En verano cero problemas, claro. Si vais con el buen tiempo, al menos os podemos recomendar unos cuantos sitios para deleite de vuestros humanos (y algo caerá ¡fijo!)

En Frías, Bar restaurante Ortiz. Hemos estado un par de veces. Tienen mesas en la calle y un menú por 20€ que está muy bien.

En Covarrubias disfrutamos de una estupenda comida en Casa Galín, en la plaza de Doña Urraca. Advertimos al reservar (recomendable, o imprescindible, hacerlo ya que está muy concurrido) que éramos familia peluda, y pedimos mesa en terraza.

En Santo Domingo de Silos Mesón Casa de Guzmán. Tapeo, raciones, hamburguesas… ojo que las raciones son enormes. También cenamos en terraza, aunque había un compi peludo del pueblo que no paraba de entrar y salir del local jejeje.

En Burgos capital las opciones de terraceo son infinitas . Otra cosa es encontrar sitio, sobretodo si vais un domingo y festivo como nosotros. Mi dueña llevaba una lista de sitios recomendados pero todos estaban llenos así que en el primero que vimos libre nos sentamos. ¡Y fue un acierto! Se trata de la Cafetería Chamberí, muy cerca de la Catedral, donde nos comimos unas patatas bravas riquísimas (si, yo también) . Para comer si teníamos reserva, en La Jamada, un gastrobar viajero de lo más chic (en terraza, por supuesto)

Tenemos claro que volveremos, así que estad atentos que iremos actualizando este post. Por cierto ¿Algún perriconsejo?