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Guía completa para viajar a Toulouse

¡Muy buenas, viajeros!

El pasado julio tuvimos la oportunidad de viajar a Toulouse, una bonita ciudad situada en la región de Occitania. Puede que sea una ciudad que inicialmente no os llame mucho la atención, de hecho consideramos que está altamente infravalorada, pero merece totalmente la pena perderse un fin de semana por allí. Nosotros disfrutamos de una escapada de 3 días y además de la arquitectura de la ciudad, una de las cosas que más nos gustó fue el ambiente, ya que muchos estudiantes escogen Toulouse para realizar su Erasmus.

Nosotros tomamos un vuelo desde Madrid con Ryanair, pero depende en que zona de España viváis, podéis ir en tren (Renfe y SNFC tienen un acuerdo) desde Barcelona (u otras ciudades, pero haciendo transbordo en la ciudad condal) o incluso en coche.

Nuestro itinerario consistió en dos días completos en Toulouse y una excursión de un día a la ciudad medieval de Carcassonne. A continuación os contamos los lugares que más nos gustaron, los que creemos no debéis perderos si tenéis pensado viajar a Toulouse.

 

QUÉ VER EN TOULOUSE

CAPITOLIO

capitolio toulouse capitole

Viajar a Toulouse y no acercarse al Capitolio es como ir a París y no ver la torre Eiffel. Situado en la plaza de su homónimo nombre, es el ayuntamiento de la ciudad. Está abierto a los visitantes de 8:30 hasta las 19:00 y cierra los Sábados. Tiene varias salas decoradas con pinturas de los artistas Jean-Paul Laurens, Henri Martin o Paul Gervais. Incluso se ofician bodas en una de ellas. La entrada es gratuita, y si estáis alojados lejos del centro, la estación de Metro de la linea A «Capitole» os deja al lado.

capitolio toulouse

 

CONVENTO DE LOS JACOBINOS

Puede que desde fuera esta impresionante construcción os recuerde más a una fortaleza militar que a un convento (de hecho, durante la Revolución fue transformado en un cuartel) El convento fue fundado por los frailes dominicos en el siglo XIII. Dentro impresionan su bóveda con forma de «palmera» y su claustro (hay que pagar una entrada de 4€, que además permite visitar la sala capitular, el refectorio y la Capilla de San Antolín). En el convento también se encuentra la tumba de Santo Tomas de Aquino, patrón de los estudiantes. Además, es una de las paradas del Camino De Santiago. Abre de Martes a Domingo, de 10.00 a 18.00

 

MUSEO DE LOS AGUSTINOS

El convento de los Agustinos es hoy el museo de Bellas artes de Toulouse y uno de los más importantes y antiguos de Francia (Se inauguró tan solo un año después que el museo del Louvre). Pintura, escultura, manuscritos… son algunas de las obras artísticas que se exponen en este museo. Cierra los martes y el horario es de 10.00 a 18.00. El primer domingo de cada mes la entrada es gratuita. Nosotros no tuvimos la suerte de cuadrar horarios, y no lo visitamos por dentro, pero si os gusta el arte desde luego merece la pena.

 

Catedral de Saint-Étienne

catedral saint etienne toulouse

Inicialmente, cuando decidimos viajar a Toulouse, no teníamos pensado incluir la Catedral de Saint-Étienne en nuestro itinerario, pero la anfitriona de nuestro AirBnB nos recomendó encarecidamente visitarla y la verdad es que merece mucho la pena. Nos sorprendió mucho lo grande que era, y su mezcla de estilos arquitectónicos, ya que la construcción de esta Basílica duró 5 siglos y debido al paso del tiempo se pueden distinguir pequeños matices. Lo más bonito son sus vidrieras y su rosetón, además de las 17 capillas que se encuentran en su interior. Como curiosidad, en esta Basílica está enterrado Pierre-Paul Riquet, el arquitecto del Canal du Midi. El acceso es gratuito y abre los 7 días de la semana.

catedral saint etienne toulouse

 

Jardín Japonés

jardin japonés toulouse le jardin japonais

El Jardín japonés es el sitio perfecto para dar un paseo relajante. Se encuentra dentro de los jardines públicos, un enorme parque con estanques, puestos para tomar algo… lo que sería el equivalente al Retiro en Madrid. Podréis caminar dentro del pabellón de té y aprender un poco más sobre historia y cultura japonesa leyendo los paneles explicativos. Si miráis el agua con atención podréis encontrar gigantescas carpas Koi. Para llegar hasta el jardín japonés tenéis que coger la línea B de metro hasta la estación de Compans Carafelli. El acceso es gratuito y abre los 7 días de la semana hasta las 21:00h.

 

Basílica de San Sernin

basilica san sernin

Uno de los indispensables en vuestra visita a Toulouse. Declarada Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, la Basílica de San Sernin es la más grande de la región de Occitania y es la segunda más antigua de Francia, además de ser otra de las paradas clave del Camino de Santiago. La entrada es gratuita, pero si queréis entrar a la Cripta y el deambulatorio (las capillas situadas en la zona posterior del ábside) tenéis que pagar 2,50€. Merece la pena ya que en la cripta hay una gran colección de reliquias muy bien conservadas.

cripta san sernin

Rio Garona

garona rio le garonne

Si el clima acompaña, podéis pasear por la orilla del Rio Garona o embarcaros en uno de los cruceros para admirar algunos de los edificios más bonitos de Toulouse, como el Hospital de La Grave, la Basílica de Notre Dame de la Daurade o el Hotel-Dieu Saint-Jacques. El precio oscila entre 8€ y 12€ por un paseo de 40min/1h10min. Los barcos salen diariamente de Julio a Octubre.

Por la noche no perdáis la oportunidad de bajar al Parque de la Daurade, donde mucha gente se congrega para hacer un picnic a orillas del Garona.

 

Si todavía os sobra tiempo, hay otras actividades interesantes y sitios que podéis visitar en Toulouse. Las dos más destacables son la Ciudad del Espacio (No la incluimos en nuestra visita porque se salía un poco de nuestro presupuesto) o la fábrica de Airbus (Tampoco pudimos verla porque solo se puede acceder con previa reserva).

 

DONDE COMER EN TOULOUSE

Como bien sabéis, Francia no es un país precisamente muy barato, pero buscando un poco conseguimos comer a precios razonables. Eso si, cuando busquéis restaurantes, no os fiéis de TripAdvisor. Yo tenía dos sitios apuntados para comer y cuando llegué estaban cerrados, por lo que no debéis fiaros ni de los horarios ni días de apertura. Los horarios de los restaurantes son muy Europeos y por ejemplo a las 22.00 ya es raro que os den de cenar.

L’OCCI FAST GOOD

l'occi fast good

L’Occi Fast Good se encuentra a dos pasos de la plaza del Capitolio, en la Rue du Taur. Fue nuestra alternativa al Mercado Victor Hugo y Le granier de Pépé, ya que el primero era demasiado caro y el segundo estaba cerrado. Pedimos un Bagel -7,10€- «Oh my goat» (con queso de cabra, miel trufada, nueces del périgord  y pimientos dulces secos) y una Bruschetta -6,70€- con jamón de pato, bleu d’auvergne (queso azul) y aceite de oliva. Nos lo sirvieron acompañado por una pequeña ensalada verde con tomates cherry. Tienen muchas opciones BIO y veganas/vegetarianas, las raciones eran generosas, te ponen una jarra de agua fresca gratis y todo estaba delicioso, por lo que es un gran acierto si estáis por el centro y aprieta el hambre.

PIZZERIA D’ALEXIS

pizzeria d'alexis toulouse

De nuevo llegamos a este restaurante porque el local al que teníamos intención de ir estaba cerrado, y fue todo un acierto. Me suele dar pánico visitar restaurantes italianos fuera de Italia por las aberraciones que he llegado a ver, pero la Pizzeria d’Alexis resultó ser una excelente opción. Siempre digo que si un restaurante italiano está lleno de italianos es buena señal, y este estaba hasta arriba. No había ni una mesa libre, tuvimos suerte de que justo se hubiesen marchado dos personas y nos sentamos enseguida. Pedimos una pizza Carbonara para compartir y una pinta de cerveza. La pizza de masa fina por el centro y esponjosa por los bordes al estilo Napolitano pasó el examen con buena nota, y el servicio fue rápido y eficiente. La cuenta fue de 17,50€ (Teniendo en cuenta que la pinta costaba casi lo mismo que la pizza…). Pizzeria d’Alexis está en la Rue de la Republique, pasando el puente nuevo.

ZEN-SAI

zen-sai

Este pequeño restaurante japonés-fusión especializado en sushi fue lo que nos salvó de morir de hambre por la noche cuando, poco antes de las 22.00, llegamos al restaurante libanés en el que queríamos cenar y nos dijeron que ya cerraban. Atraídos por el precio económico de sus menús nos sentamos en la terraza y pedimos un combo de Sushi que traía 30 piezas surtidas y 2 entrantes. Pedimos sopa de miso y ensalada de col que estaban bastante buenas. En el combo nos trajeron tataki de salmón, nigiris de salmón deliciosos y varios tipos de makis que no estaban mal. Digamos que, aunque no es el mejor sushi que haya probado,  la relación calidad-precio era excelente y teníamos muchísima hambre tras todo el día pateando. La cuenta fue de 30€. Zen-sai está en la Rue Jean Seau.

 

COLUMBUS CAFÉ & CO

columbus cafe toulouse

Durante nuestro último día en Toulouse, nos resguardamos del calor en el Columbus Café, atraídos por sus smoothies y batidos que tenían una pinta increíble (por no hablar de sus dulces). Pedimos un iced chai latte y un smoothie de leche de coco y plátano y todo nos costó unos 7€, un precio bastante razonable teniendo en cuenta que el nivel de vida en Francia es bastante mas alto que en España y aquí algo similar en Starbucks es incluso más caro. Columbus café se encuentra en Rue des Filatiers, a un paso del museo de los Agustinos.

 

TRANSPORTE EN TOULOUSE

Moverse por Toulouse es bastante sencillo y casi todos los trayectos por el centro se pueden hacer a pie. No obstante, si necesitáis llegar a algún sitio más apartado (Por ejemplo, al Jardín Japonés) Toulouse cuenta con una amplia red de transportes que incluye metro, tranvía y autobús.

En el momento de nuestra visita (Julio 2018), la línea A de metro se encontraba cerrada por trabajos de ampliación y tuvimos que coger algún autobús sustitutivo. Compramos un bono de 10 viajes que nos costó unos 13€ e incluía toda la red de transportes. Más información en la web oficial de TISSÉO.

 DEL AEROPUERTO AL CENTRO

Hay una línea de tranvía que circula entre el Aeropuerto de Blagnac y el Palacio de Justicia, salen cada 15 minutos y el billete sencillo cuesta 1,60€. Si queréis ir al centro os tenéis que bajar en la parada de Arènes y coger la línea A de metro o algún autobús.

 

 

Y hasta aquí nuestra Guía completa para visitar la ciudad de Toulouse. ¿Qué creéis que nos faltó en nuestra visita? ¿Conoces algún restaurante que no podamos dejar pasar si volvemos? Y si tenéis pensado viajar a Toulouse, no dudéis en contactar con nosotros para ayudaros a resolver todas vuestras dudas. ¡Nos leemos en los comentarios!

 

Silencios en mi camino, relato de un peregrino en el Camino de Santiago Francés

El Camino de Santiago es, a buen seguro, uno de esos viajes (físico y/o espiritual) que todos habéis pensado hacer en algún momento.

camino de santiagoHan pasado ya casi cuatro años desde que llegó a mis manos un ejemplar de Silencios en mi camino, de Graciano Granja, cuando publiqué esta reseña en mi antiguo blog «De viajes y libros». Lo leí en las calurosas tardes de verano, junto al lago de Iseo (Italia), y lo recupero ahora que quizá muchos de vosotros estéis pensando en recorrer el Camino de Santiago Francés, probablemente el más transitado y conocido.

Esto es lo que escribí en aquel momento. Espero que os anime a leer la experiencia de su autor quien, cumplida la jubilación, decidió emprender este viaje tan especial. Esto demuestra que, a pesar de su dureza, el Camino de Santiago solo requiere de unas buenas botas y una enorme fuerza de voluntad.

Aquella tarde de verano escribí…

Estiro las piernas en el sofá, suerte que es bastante grande, mientras levanto la tapa del iPad, me remuevo un poco buscando una postura cómoda para el cuello sobre el cojín y esbozo una sonrisilla escéptica mientras me digo: vamos allá.

Es una hora perfecta para la lectura. Fuera el sol pica de lo lindo, las chicharras cantan con fuerza y en la casa reposa todo el mundo, incluso el perro que, lejos de intentar compartir el sofá con nosotros, prefiere buscar el frescor en las baldosas del suelo.

Como nunca he negado que soy una persona llena de «prejuicios lectores» confesaré que mi primer pensamiento ha sido: vaya, otro que hace un viaje y quiere contarlo… Aún así, decido acometer la tarea con cierta profesionalidad y sacudirme esta suerte de vicios que la pueden entorpecer. De hecho ni siquiera he leído la nota de prensa que me adjuntó la editorial (Bubok) para evitar de este modo cualquier injerencia en mi propia lectura.

Ya que estamos con las confesiones, continuaré diciendo que a pesar de la gran cantidad de libros y guías sobre el Camino de Santiago publicados jamás he leído ninguno. Debe ser porque nunca me he planteado llevar a cabo tan valiente tarea. A veces, al salir a la calle me he cruzado con algún peregrino pues, curiosamente, el camino pasa a pocos metros de mi casa, no en el mismo recorrido del autor (Camino francés, de Roncesvallles a Santiago). De hecho, desconocía hasta hace poco la existencia de un albergue para peregrinos en la noble Villa de Portugalete (Vizcaya).

La imagen, no obstante, es idéntica: pertrechados con grandes mochilas, apoyados sobre un bastón y en ocasiones con el gesto de cansancio; procedentes de cualquier rincón del mundo, lo noto en sus rostros y como no en su intento por hacerse entender en un español chapurreado. A veces te paran para preguntar si van en la dirección correcta y el inglés de andar por casa o los simples gestos son suficientes.

Algo debe tener el Caminode Santiago, me he planteado, cuando atrae a miles de personas, cuando hay quien atraviesa  océanos para llegar hasta aquí. Y comparto con el autor- Graciano Granja- la idea de que no hay un único motivo para realizarlo, que los motivos religiosos en el origen del mismo han dejado paso a tantos otros, espirituales o no, y tan válidos como el primero.

«Silencios en mi camino» es un extensísimo  y detallado diario de las 43 etapas que Graciano Granja recorrió en el año 2009, desde Roncesvalles a Santiago, completando el recorrido conocido como » el Camino francés». Pero es además un libro bien documentado, que ofrece de forma sencilla una gran cantidad de información histórica y detalles para quienes, como en mi caso, sin ser unos grandes entendidos en historia del arte somos capaces de disfrutar de la belleza y las joyas arquitectónicas que se encuentran en el Camino de Santiago.

Hace pocos días, mientras leía sobre una de las etapas del Camino de Santiago, en la que Graciano Granja pasaba por Frómista, no pude evitar una sonrisa (a veces pienso que es mejor que nadie me vea leer, pues pueden llegar a pensar que «no estoy muy bien de la cabeza», ya que soy incapaz de hacerlo con el gesto impasible) Pocos meses atrás, en una escapada de fin de semana, estuve visitando esa misma población y puede disfrutar también de la belleza de sus iglesias. Diría mas, es muy probable que me haya sentado a tomar algo en la misma terraza que detalla el autor, cerca de la iglesia de San Martín.

A pesar de que ya estaba bien entrada la primavera, soplaba un viento frío e incluso habían caido unas gotas. Recuerdo perfectamente los comentarios con mis compañeros de viaje acerca del enorme sacrificio que suponía recorrer el Camino de Santiago. Pero también sentí cierta envidia cuando, sentados en las escaleras de la Iglesia de Santa Maria la Blanca (Villalcázar de Sirga) un grupo de peregrinos nos pidió que les hiciésemos una foto. Me dió la impresión de que no se conocían de antes y que habían coincidido en el Camino; por un lado un grupo de chicos, aragoneses deduje por su acento, y por otro tres chicas que me aseguraron que desde hacía algunos años dejaban a sus maridos en casa durante 10 ó 15 días y recorrían un tramo del camino…»Santo remedio para la convivencia conyugal»- me aseguraron.

Como, repito, no he leído otros libros sobre el Camino de Santiago, ni guías ni diario alguno, no tengo referente con el que comparar éste. Tan solo puedo decir que su lectura me ha resultado de lo más entretenida, «leo sobre un viaje mientras estoy de viaje»- pienso, divertida- aunque el mío sea mucho más reposado.

Si bien se ofrecen consejos, basados en la experiencia personal, para todos aquellos que en algún momento hayan pensado o decidido emprender tal empresa, se trata al fin de eso: el relato una experiencia personal, pues como he dicho infinidad de veces «no hay un único viaje sino tantos como viajeros», y esto mismo sirve para el Camino de Santiago, a pesar de las experiencias y los lugares comunes, el que realiza cada uno es único, personal y diferente.

Pensándolo bien, tenemos mucho en común en nuestros planteamientos, pues ambos ofrecemos una visión totalmente subjetiva de aquello que vemos y vivimos. Para ofrecer únicamente direcciones de interés, recomendar restaurantes o visitas «de obligado cumplimiento»- que también- ya existen cientos de libros, guías y blogs. Sólo algo, importante, en lo que nos diferenciamos: yo jamás ofreceré reflexiones de carácter ideológico, y menos de un modo tan abierto (¿ o quizá es de agradecer tal sinceridad?), sobre todo porque no tengo muy claro que aporten nada al relato. Si bien las conversaciones mantenidas por Graciano Granja con amigos o desconocidos sobre la política o los políticos españoles tuvieron lugar en esos días sigo preguntándome por el sentido que tiene su inclusión, ¿ adoctrinamiento?, cuando en realidad puede disgustar a muchos potenciales lectores.

A pesar de todo esto tengo que reconocer que el libro es muy recomendable para todos aquellos que hayan pensado en algún momento emprender tan valiente camino pero también para quienes, como yo, decidan hacerlo desde la comodidad del sofá. Mi admiración, por supuesto, por el valor y la determinación de aquellos que, como Graciano Granja, dejaron atrás la primera juventud y aun así acometieron el reto. Quizá en un futuro yo haga lo mismo… ¿Quién sabe?