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Consejos para viajar a Marrakech

¡Hola, viajeros! Tras nuestra última escapada y primera incursión en el continente africano, os traemos un post con consejos para viajar a Marrakech. Aquí van algunas de nuestras recomendaciones para que vuestra estancia en “La ciudad roja” sea inolvidable y sin sobresaltos:

 

VOLAR A MARRAKECH

Actualmente hay varias compañías que vuelan desde España a Marrakech, las más conocidas son RyanAir por sus precios low cost e Iberia, pero también hay otras compañías como Air Europa y Vueling. Si llegáis a Marrakech en avión lo más probable es que aterricéis en el aeropuerto de Menara, que es el más cercano. Os recomendamos que os arméis de paciencia porque los controles son bastante largos y tediosos. Os dejo un link a un post en el que explico detalladamente todos los trámites y controles que tendréis que pasar en el aeropuerto. Para trasladaros del aeropuerto a la medina lo más fácil es que contratéis un transfer (Casi todos los Riads ofrecen este servicio), ya que si cogéis un taxi normal, además de tener que regatear y acordar un precio, solo os podrá llevar hasta el acceso peatonal más cercano. Nosotros llegábamos de noche y no nos apetecía andar callejeando por las laberínticas calles de la medina por lo que recurrimos al transfer que nos ofrecía nuestro riad, pero si decidís tomar un taxi debéis saber que un precio razonable son sobre 70 Dirhams y no deberíais pagar más.

 

ALOJAMIENTO EN MARRAKECH

Si viajáis a Marrakech, no podéis perder la oportunidad de alojaros en un Riad, antiguas casas familiares construidas alrededor de un patio central y rehabilitadas, decoradas con elementos tradicionales marroquíes y con mucha más personalidad que los hoteles de grandes cadenas. Se calcula que dentro de la medina hay cientos si no miles de riads, algunos aún cerrados al público.

Nosotros nos alojamos en el Riad Chams y escogimos la habitación Diamante, la única con baño tradicional marroquí. Nos salió genial de precio (30€ por noche) y además el desayuno estaba incluido. Otra cosa genial de este Riad es que aunque esté dentro de la medina, hay un acceso a la carretera muy cerca, por lo que el camino incluso de noche era muy sencillo y nunca nos perdimos para volver.

 

TRANSPORTE Y CIRCULACIÓN EN MARRAKECH

La manera más eficiente de moverse por Marrakech es sin duda el taxi, previo regateo ya que los taxistas se negarán a poner el taxímetro. Nunca subáis a un taxi sin acordar previamente el precio porque podéis llevaros una desagradable sorpresa a la hora de pagar. Desaconsejamos vivamente alquilar un coche ya que allí las normas de seguridad vial brillan por su ausencia, la conducción temeraria está a la orden del día y parece que los marroquíes tengan algún gen especial en el cuerpo que les hace evitar accidentes de tráfico.

Dentro de la Medina no pueden entrar los coches ya que las calles son estrechisimas, pero no os creáis que estaréis a salvo de atropellos, concretamente los de las motos, bicis e incluso burros!! Cruzar las calles es deporte de riesgo en Marrakech 🙂

SEGURO DE VIAJE

Aunque Marrakech se encuentre a tan sólo un par de horas de nuestro país, no debéis olvidar que ya no es Europa por lo que la TSE no es válida si necesitáis recibir atención médica. Necesitáis un seguro de viaje, en nuestro caso lo contratamos con IATI seguros y, si vosotros también lo necesitáis, tenéis un 5% de descuento por ser lectores del blog.

 

DINERO, TARJETAS DE CRÉDITO Y CASAS DE CAMBIO

La moneda oficial de Marruecos es el Dirham. 1€ equivale a 11,3 Dirhams.
Os recomendamos encarecidamente que llevéis bastante dinero en efectivo, ya que en la mayoría de sitios no aceptan tarjetas de crédito. Nosotros nos encontramos con la sorpresa de que en el Riad sólo admitían dirhams y nos las vimos y deseamos para sacar dinero del cajero. Probamos en 4 bancos distintos y no hubo manera, el único que nos funcionó fue el de la oficina de correos de la plaza de Jamaa el Fna (el que está bajo unos arcos).

El cambio en el aeropuerto era malucho, estaba a 10,8 y cambiamos justo 10€ para ir tirando. En la plaza de Jamaa el Fna hay varias casas de cambio, pero nosotros cambiamos en una calle que iba desde nuestro riad al centro, que parecía un pequeño zoco, encontramos el cambio a 11,05.

 

SEGURIDAD EN MARRAKECH

En general la ciudad nos pareció bastante segura, mucho más que algunas grandes urbes como Madrid y Barcelona. Hay mucha policía vigilando. Incluso caminando de noche por las calles de la Medina íbamos tranquilos en todo momento. Nuestro host nos dijo que la zona del riad era bastante segura. Hay que tener cuidado en la plaza de Jamaa el Fna porque está lleno de carteristas a la caza del turista descuidado (como en cualquier sitio con aglomeraciones, aquí y en la Patagonia) pero, teniendo en cuenta eso, no deberíais tener problemas. Aún así nosotros intentamos evitar pasar por la Plaza porque nos agobiaba mucho. Si hay alguna persona o vendedor pesado que no os deja en paz, amenazad con llamar a la policía y veréis que rápido se olvidan de vosotros.

 

COMPRAS EN EL ZOCO

Los amantes de las compras y los mercados os encontraréis en vuestra salsa en Marrakech. Nosotros dedicamos toda la tarde del Martes a realizar nuestras compras (especias, te, babuchas, ropa…). El regateo está a la orden del día pero son muy amables (solo nos encontramos con un vendedor bastante borde) y en nuestro caso creo que conseguimos precios bastante buenos. Os dejamos una lista orientativa:

* Dos pares de Babuchas de piel: 220 DH / 19€ (precio inicial 350dh). Aunque 220 sigue pareciendo ‘caro’, las babuchas son de muy buena calidad (entramos en otros puestos donde estaban mal cosidas, pegadas, la textura no nos gustaba… aunque todas parezcan iguales, no lo son) Las compramos en un puesto bastante apartado, en una de las últimas calles del zoco ya casi llegando a nuestro riad. En pleno corazón del zoco nos han llegado a pedir 35€ por cada par de babuchas… de locos 😅

* Pantalones flojos tipo Aladdin: 90dh / 7,90€ (Precio inicial 185dh) Estos también los encontramos en una tienda un poco apartada. Siempre vais a obtener mejores precios en zonas que no estén tan concurridas.

* Cuadro pintado al óleo de 1×0,70: 250dh / 22€ (Precio inicial 650dh)

* Foulards: 70dh / 6€ (Precio inicial 150dh) estos me salieron más baratos en Turquía, pero me encapriché de un modelo en concreto que no vi en muchos puestos.

* Imanes, llaveros y pequeños souvenirs: 5-10dh (0,40-0,80€) estos objetos tienen precio fijo y no se suele regatear. Nosotros compramos un tajin pequeño decorativo, un par de imanes, en las Tumbas Saadíes un hombre estaba tallando azulejos con formas y compramos uno…

* Especias y té: compramos 200gr de especias para cuscus (Res el Hanout) y unos 250gr de té a la menta y nos salió por unos 100dh (8,80€). Aquí tampoco regateamos porque íbamos a esa tienda en concreto por recomendación de otros viajeros y nos habían comentado que tenían precios para marroquíes.

Nos quedamos con ganas de comprar una tetera y alguna cosa más, pero viajando con una mochila pequeña era imposible que nos entrara todo.

Como ya mencioné antes encontré a estos vendedores más dispuestos a regatear que los que había en los bazares de Estambul. Nosotros elaboramos una técnica que nos ahorró bastantes dirhams.

Primero pensábamos cuanto estábamos dispuestos a pagar maximo en € por el objeto que nos interesaba en cuestión. Después lo convertíamos a Dirhams y entonces nos íbamos guardando bloques de billetes en distintos bolsillos, en el bolso, la chaqueta… de modo que cuando íbamos a comprar sabíamos de donde coger el dinero.

Empezamos el tira y afloja con el vendedor, normalmente siempre te dirán que estás como una regadera ofreciendo precios tan bajos, nosotros no teníamos mucho tiempo y directamente les decíamos  que no queríamos perder tiempo y que nos diera su mejor precio, a lo que el nos preguntaba cuál era nuestra última oferta. Si le decíamos 50 DH el nos decía 70dh y no se bajaba de la burra, a lo que al final acabábamos ‘resignándonos’ (haciendo buen teatrillo eso si) y diciéndole que aceptábamos su oferta.

Y aquí va la jugada maestra: empezábamos a sacar billetes y a ponérselos en la mano: 20, 40… rebuscábamos en las monedas, rescatábamos 10dh… “Uy cariño, no tienes mas? Espera que miro yo” a lo que yo abría mi cartera y evidentemente estaba vacía. Y le decimos al vendedor: lo sentimos, hemos debido calcular mal… pero claro, una vez que te han puesto el dinero en la mano, pica un poco devolverlo, verdad? 😂 por lo que siempre acabábamos saliéndonos con la nuestra!! Repetimos esta técnica en varios puestos y siempre se lo sacamos por última oferta. Tomad nota 👌🏼

 

COMER EN MARRAKECH: SITIOS Y PRECIOS

La gastronomía marroquí es una verdadera joya, nosotros nos hinchamos a comer y aún así nos quedaron varios platos por probar ¡Ya tenemos excusa para volver!

Bien es sabido que al caer la tarde, la plaza de Jamaa el Fna se llena de puestos de comida. Pero nosotros no comimos allí ya que nos parecía caro para las raciones que ponían, y demasiado turístico… probamos un zumo de uno de los puestos y tampoco estaba muy bueno, nos gustó mucho más los que tomamos en los restaurantes.

La primera noche comimos en un pequeño restaurante cerca del Riad porque era tarde y ya apenas había sitios abiertos cerca. Se llama Riad Laarouss café-snack y la verdad es que para picar algo fue más que suficiente. Pedimos un plato de Chawarma que llevaba carne verduras ensalada, patatas, un zumo de aguacate (delicioso, el mejor descubrimiento en Marrakech) y una botella de agua de 1,5L. Todo ellos nos salió por unos 80dh (7€).

Al día siguiente, y tras la visita al Palacio Bahía y las Tumbas Saadíes, comimos en la calle Rue Bab Agnaou. Es una peatonal muy famosa que va a dar a la plaza de Jamaa el Fna y que ya había marcado en mi mapa, ya que es donde se encuentra la famosa Patisserie des Princes, el sitio en el que teníamos pensado merendar. Elegimos un pequeño puesto donde vimos a bastantes locales comiendo, evitando los restaurantes más turísticos.

Pedimos chawarma de cordero, falafel, cus cus con verduras y un zumo de plátano (de nuevo delicioso, los zumos y batidos naturales son de lo más recomendables en Marrakech) y todo nos salió por 110 DH (9,70€) lo cual está genial de precio. Mucho mejor que el sitio de la primera noche.

El postre lo tomamos en la Patisserie des Princes, uno se los mejores lugares, para tomar té y pasteles árabes, de todo Marrakech. Pedimos té a la menta (2 teteras que dan para unos 3 vasitos cada una) y un plato con surtido de 8 pastelitos. La cuenta ascendió a 62dh (5,50€).

Después y por si fuera poco, en plena incursión al Zoco, nos topamos con un puestito que hacía Msemen, una especie de ‘crepes’ que ya habíamos probado en el desayuno de nuestro Riad y que queríamos volver a degustar. Pedimos una con ‘Nolena’, la Nutella marroquí 😂 nos costó 7 DH (0,60€).

Por la noche y para cenar, nos decidimos por el Atay café, un sitio precioso con terraza en la azotea. Pedimos Pastilla, brochetas de kefta (una especie de albóndigas), té a la canela y agua con gas. Nos salió por 165dh (14,50€), es ‘caro’ para ser Marrakech pero el sitio lo merecía sin dudarlo.

 

Esperamos que estos consejos os hayan servido para planificar vuestro viaje a la ciudad de Marrakech. ¡Que disfrutéis mucho de vuestra estancia!

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Compras en Estambul: La guía definitiva para no perderte nada

Estambul, ese paraíso de las compras famoso en todo el mundo. ¿Quién no conoce el Gran Bazar? ¿Y el bazar de las especias? Pero hay muchos otros sitios en la antigua Constantinopla donde poder comprar artículos de todo tipo a un precio bastante inferior del de los lugares más famosos y concurridos. Vamos a hacer un repaso de los principales templos de las compras.

 

GRAN BAZAR Y ALREDEDORES

Fuente: Pixabay

Debido a su historia y popularidad (Y es que estamos hablando de uno de los más grandes y antiguos del mundo) el Gran Bazar es elegido por muchos como lugar donde realizar compras de todo tipo: Pashminas, lámparas, babuchas, ropa, bolsos de imitación… sobre todo si no se dispone de mucho tiempo (Por ejemplo una escala de crucero), ya que todos los comercios están concentrados en este mercado cubierto. Sin embargo, no es el mejor sitio para conseguir el mejor precio. El regateo es duro y ante la crisis turística que está sufriendo Estambul muchos vendedores no están dispuestos a hacer demasiadas rebajas. También es cierto que, por post y experiencias pasadas que he leído en otro blogs, antes los vendedores eran muy pesados y te perseguían para intentar convencerte de que les compraras, pero cuando yo fui no me pasó nada de eso. Es cierto que mientras vas pasando por delante de las tiendas y te invitan a entrar, pero nada más.

Otra curiosidad muy divertida es que, no se como lo harán, pero por norma general sin oirte hablar siempre aciertan de donde eres, y te saludan en tu idioma… uno de mis amigos turcos me contó que, siendo la mayoría de negocios del bazar de gestión familiar, los vendedores empiezan a ir a ayudar en las tiendas con 10 o 12 años y crecen escuchando cientos de lenguas distintas cada día. Yo creo que deben desarrollar un sexto sentido o algo 🙂

Es cierto que el Gran Bazar es una visita imprescindible para todo viajero que vaya a Estambul , para conocer su historia y sus secretos, pero no para comprar.

En cambio, hay otros lugares muy cerca del bazar donde yo hice mis compras y salí muy contenta. Las calles que van del Gran Bazar hacia la zona del Bazar de las especias y algunos “han” o galerías, esconden verdaderos tesoros en su interior.

En las calles alrededor del GB los tenderetes se organizan al más puro estilo mercadillo. Hay miles de tiendas de cualquier cosa y suelen tener las ofertas puestas fuera. Yo llegué a comprar pashminas por 5 liras (1,38€), las mismas por las que en el gran bazar me pedían 45 liras (12,5)… normalmente las tiendas fuera del bazar suelen tener precios fijos en algunos artículos, pero hay que probar a regatear siempre. A veces si os lleváis varios artículos o le caéis bien al vendedor os puede hacer un descuentillo. Evidentemente si son precios tan bajos como la pashmina que cité antes, no merece la pena romperse el coco a regatear, hay que pensar que a veces es por ahorrarnos céntimos y ellos también tienen que vivir. Además de las pashminas también compré una especie de poncho/chal por 10 liras (2,70€), un pequeño Kilim tamaño felpudo para poner al lado de la cama por 5 liras. (1,38€)…

ŞARK HAN ÇARŞISI

Fuente: Youtube

Este fue uno de los sitios que más me sorprendió. Está en una de las calles que bajan del a mezquita de Suleymaniye al bazar de las especias. La entrada no es que esté super indicada, pues está rodeada de cientos de tiendas, pero una vez atraviesas el pequeño pasillo que conduce a su interior, te encuentras un mercado gigante de infinitos pisos hacia arriba y hacia abajo, con ascensor incluido…

Me llamó la atención que solo había turcos comprando, y ya se sabe, donde van los locales seguro es más barato. Hay muchas tiendas de ropa, y también de baratijas de “todo a 100” que ni para regalar, pero si buscáis con calma podéis encontrar verdaderas joyas. En uno de los pisos superiores encontré una tienda de pashminas increíble, no era muy grande pero tenían un millón de modelos, de distintos tejidos, calidades y colores. ¿Lo mejor? El precio, me llevé 4 piezas (1 de pashmina+seda, 2 pashminas y 1 de algodón fino como más tipo veraniego) por 30 liras (8€).

 

BAZAR DE LAS ESPECIAS Y ALREDEDORES

Fuente: Pixabay

Al igual que ocurre con el GB, el Bazar Egipcio o Bazar de las Especias es otro de los puntos de encuentro para turistas que quieren comprar especias, caviar, delicias turcas o té. Tengo que decir que aquí si que me sentí un poco agobiada, el bazar no es muy grande y estaba a reventar… ni siquiera pude hacer una foto o así porque pararse era imposible si no querías acabar atropellado por las estampidas humanas. Además aquí los vendedores si que son un poquito pesados.

Solo compré aquí cosas que no encontré fuera: Un mix de curry hecho a mano que no había en ningún otro puesto y un juego de vasos de té que me había pedido mi madre, los modelos que encontré en las tiendas de fuera no me convencían del todo y me pedían de 70/80 liras para arriba, iba ya con el tiempo justo y no me apetecía pararme a regatear demasiado (y es que tendríais que haberme visto, cargada con una docena de bolsas al más puro estilo Pretty Woman…). Bueno pues en una tienda dentro del bazar lo encontré por 40 Liras y encima me hizo descuento de 5 liras porque nos pusimos a hablar de España, flamenco, sangría, Barça-Real Madrid y olé olé. El resto de especias, té… lo compré en una tienda fuera del bazar, no recuerdo el nombre pero estaba bastante escondida y  era pequeñita, saliendo por la puerta que da a Eminönü había que girar a la izquierda y meterse por unas callejuelas.

Yo no compré delicias turcas porque llevaba la maleta llenísima, pero un amigo me dijo que fuera del bazar hay algunas tiendas donde las ponen muy ricas y a buen precio, y si no, podéis probar a buscar en Usküdar, un sitio del que os hablo más adelante.

AVENIDA ISTIKLAL

La Istiklâl Caddesi o “Avenida de la Independencia” en el idioma de Cervantes, es una de las calles más famosas de Estambul, por su historia y sus fotos antiguas que han inmortalizado algunas escenas como esta:

Istiklal allá por los años 30. Ha cambiado un poco, ¿Verdad? · Fuente: Facebook

Istiklal nevada en el 2002, una de las postales más bonitas de Estambul · Fuente: Pinterest

Situada en la zona nueva, que va desde el distrito de Gálata hasta la plaza Taksim. En esta calle se encuentran las principales firmas internacionales como Mango, Zara… Pero, ¿En serio creéis que os voy a decir que vayáis a hacer vuestras compras allí? No hombre, eso lo tengo en España y seguramente más barato. La gente joven de Estambul merodea por Istiklal en busca de gangas ya que en los lugares más inesperados te puedes encontrar con mercadillos y bazares. Hay que ir fijándose en los callejones que cortan la avenida principal: por lo general estos mercadillos empiezan con una tienda que hace esquina con Istiklal y se extienden hacia el interior decenas de metros. El acceso a los Hans suele estar en portales o escaleras que llevan a subterráneos, y a veces están indicadas con carteles luminosos escritos rigurosamente en turco. En estos mercados callejeros, podéis encontrar jerseys, pantalones, bufandas, sudaderas… todo por un precio entre 5 y 10 liras.

La entrada a uno de los tantos mercadillos ocultos en Istiklal

MERCADO DE ÜSKÜDAR

Fuente: http://www.uskudaristanbul.com/

En Üsküdar hay un mercado de comida donde los Estambulitas suelen ir a comprar. Venden carne, pescado fresco, verduras… pero también hay algún puesto de dulces y delicias turcas. El precio evidentemente es muy inferior al de la zona de Sultanahmet, así que yo os recomiendo que os perdáis un rato por allí y de paso disfrutáis del ambiente que se respira en este barrio.

TIENDAS Y MERCADOS EN KADIKÖY

Kadikoy fue una de las zonas que más interesantes me parecieron para hacer compras en Estambul. Frecuentada por gente joven y con negocios acorde a su público, en este distrito podréis encontrar muchas tiendas de moda alternativa, un poco al estilo de Camden en Londres, además de muchas hobby shops y tiendas de cómic. Mención especial a las tiendas de vinilos y librerías antiguas que podéis encontrar en muchos de los pasadizos y galerías subterráneas de este barrio. Eso si, como ya mencioné anteriormente en el artículo de Consejos para viajar a Estambul, en esta zona no hablan mucho inglés por lo que es conveniente que os aprendáis algunas frases básicas en turco como, “¿Cuánto cuesta?” y similares, o podéis atreveros con el lenguaje de señas.

 

Como habéis visto, hay muchísimas opciones para realizar vuestras compras, pues cada esquina en Estambul puede ser el inicio de un bazar o mercadillo. Lo que si os aconsejo es que os organicéis con tiempo ya que aunque en principio vayáis “a tiro fijo”, os acabaréis perdiendo entre tiendas y callejuelas maravillados por el ambiente que se respira en Estambul, admirando escaparates que se podrían considerar verdaderas obras de arte. Y como siempre, acordaros de regatear si no queréis pagar hasta el triple del valor del producto. Espero haberos orientado en vuestra ruta al paraíso de las compras y si tenéis alguna duda, podéis preguntar en los comentarios.