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Excursión a Jerash, Ajloun y Salt

Al final del post hay un vídeo que ilustra todos los lugares mencionados en el artículo 🎥

Jerash y Ajloun son algunos de los lugares que decididamente merecen una visita en Jordania. A esta conocida ruta turística le añadimos una parada extra en el pintoresco pueblo de As-Salt.

Como ya os contamos en post anteriores, decidimos alquilar coche para nuestro viaje por Jordania, ya que era mucho más económico que contratar un guía-conductor y la libertad que nos daba era impagable, ya que aunque Jordania cuenta con una red de transporte público (autobuses) que conectan los principales puntos turísticos del país, los horarios son muy limitados y hay algunos lugares a los que es complicado o imposible llegar.

Nosotros hicimos esta ruta en 1 día saliendo desde Ammán a media mañana por la carretera 35. Salir de la ciudad es lo único que os puede dar algún tipo de problema ya que el tráfico en la capital suele ser denso a cualquier hora. Por lo demás no tuvimos incidentes, el trayecto dura algo menos de 1 hora y la ruta es sencilla. Por el camino paramos a repostar y descubrimos que en Jordania el precio de la gasolina es estándar (al menos en el momento de nuestro viaje) y no varía de una gasolinera a otra. Aprovechamos para comprar agua y unos refrescos. Si hay algo que nos gustó es que tienen un montón de tipos de café helado en lata y fantas de sabores raros.

que ver en jerash

Llegamos a Jerash sobre las 12. Dejamos el coche en el parking gratuito que está junto al centro de visitantes y entramos para coger un plano y organizar la visita. Jerash es bastante grande y teníamos muy claro que queríamos verlo todo con calma. Empleamos unas 3h en recorrer la antigua decápolis.

Tuvimos la suerte de que durante el recorrido solo nos cruzamos con un grupo de 4 turistas españoles, literalmente estuvimos solos. Por una parte me produce tristeza pensar que Jordania está pasando por un mal momento respecto al turismo pero, por otra, visitar aquellas maravillas sin hordas de turistas fue impagable.

QUE VER EN JERASH

Empezamos nuestro recorrido atravesando el arco de Adriano o arco triunfal, construido en el año 129 en honor al emperador que lleva su nombre, para darnos de bruces con el hipódromo. Esta enorme arena medía 245m de largo y podía llegar a albergar hasta 15.000 espectadores. Hace unos años cuando el turismo en Jordania estaba en auge, era posible asistir a una representación de carreras de cuadrigas y luchas entre gladiadores. Desgraciadamente la bajada del turismo ha obligado a cancelarlo, y es una pena la verdad. Esperemos que dentro de poco Jordania vuelva a su máximo esplendor y podáis disfrutar de este espectáculo.

que ver en jerash

Dejamos atrás el hipódromo para dirigirnos a la plaza Oval. Esta enorme e impresionante plaza está enteramente rodeada por columnas del siglo I que se conservan bastante bien. En el centro hay dos altares y posteriormente, en el siglo VII, se construyó una fuente.

Subimos al Templo de Zeus para tener una fantástica panorámica: Justo debajo de encontraba el anfiteatro, más abajo la plaza oval, la calle de las columnas y a lo lejos se distinguían varios edificios y monumentos. El templo fue construído durante el periodo helenístico, alrededor del siglo II entre los años 162 y 163. En realidad, en este mismo lugar anteriormente hubo otro templo, construido entre los años 22 y 23. Saber todo esto es posible gracias a unas inscripciones que se encontraron.

He de admitir que uno de los puntos flacos de Jerash es la falta de sombra. Si sois muy sensibles al calor os recomiendo madrugar y evitar las horas de sol. Nosotros estuvimos desde las 12.00 hasta las 15.00, que son precisamente las horas donde el sol pega más fuerte, pero también es verdad que estamos acostumbrados al calor abrasador de Madrid. Os recomendamos que llevéis un paraguas o sombrilla y una camisa fina larga para no quemaros. En los puntos altos de la ciudad había una brisa muy agradable.

que ver en jerash

Proseguimos hacia el anfiteatro sur (Porque ojo, en Jerash hay 2 anfiteatros), una de las estructuras mejor conservadas y más bonitas de Jerash. Este recinto se construyó entre los años 90 y 92, durante el reinado del emperador Flavio Domiciano. Puede albergar hasta 3000 espectadores y la parte del escenario, que ha sido reconstruida, se utiliza aún hoy en día. Como curiosidad se pueden observar inscripciones en griego en algunos asientos, y es que estos estaban reservados para personalidades y familias importantes. En el anfiteatro suele haber algunos músicos con tambores y gaitas amenizando a los turistas, y preguntaréis… ¿Qué tiene que ver la música jordana y la gaita? Pues porque ésta es un instrumento típico de la música militar del país, que fue introducida por la legión inglesa durante el mandato británico de Palestina.

Nuestra siguiente parada fue La iglesia bizantina, construida alrededor del año 530. Durante las excavaciones se descubrió un mosaico con inscripciones en hebreo, por lo que se cree que anteriormente pudo haber funcionado como sinagoga.

Seguimos por la calle de las columnas o «Cardo», que se extiende por toda la ciudad de norte a sur. Una de las curiosidades es que en el suelo aún pueden verse las marcas de las ruedas de los carros que transitaban aquella calle. A ambos lados había numerosas tiendas.

Estas son tan solo algunas de las cosas que no podéis perderos en la ciudad grecorromana de Jerash, pero hay muchas otras como el anfiteatro norte, el ninfeo, el templo de Artemis… pero no queremos extendernos en exceso. Nuestro consejo es que os lo toméis con calma y disfrutéis de la visita, si puede ser acompañados de un guía, mejor.

Retomamos la ruta en dirección a Ajlun para visitar su famoso castillo. Nos sorprendió que a medida que avanzábamos el paisaje cambiaba de desértico a un verde arbolado, señal de que nos acercábamos a las montañas. De hecho la región de Ajlun es lugar de verano para muchos jordanos. Aquí fuimos víctimas del primer episodio de trolling por parte del GPS y es que veíamos el castillo a lo lejos pero no hacíamos más que alejarnos, nos metía por unos caminos con cuestas imposibles de subir (A menos que fueras con un 4×4 como suelen hacer allí…) y para colmo acabamos en el centro del pueblo que estaba cortado y tuvimos que deshacer todo el camino recorrido. Por suerte al volver al cruce principal preguntamos a un señor que nos indicó por donde era el camino correcto. Otra curiosidad es que en Ajlun fue donde descubrimos los verdaderos precios «locales». En Jerash (dentro del complejo arqueológico) habíamos pagado 1,5JD por 2 botellas de agua de medio litro, y cuando fuimos a pagar en una tienda de ultramarinos de camino al castillo descubrimos que el precio de una botella de agua en tiendas oscila entre 0,20JD y 0,30JD. Compramos también unos helados que resultaron ser baratísimos.

Finalmente llegamos al castillo, dejamos el coche justo en la entrada y descubrimos que fuera hacía una brisa de lo más agradable, cosa que se agradecía tras haber estado 3 horas bajo el sol abrasador.

 

VISITANDO EL CASTILLO DE AJLOUN

El castillo de Ajlun fue construido entre los años 1184 y 1185 por Izz Al-Din Usama, comandante y sobrino de Saladino. Sobre ese mismo terreno, anteriormente hubo un monasterio. Aunque actualmente el castillo se encuentra prácticamente vacío (A excepción de unas pocas salas donde se exponen tesoros extraídos de las excavaciones y otras zonas de la región, y algunas balas de cañon que quedan por ahí) la estructura se conserva bastante bien.

Hay varios motivos por los cuales el castillo de Ajlun se considera un punto muy importante de Jordania: Servía para defender las minas de hierro de la zona. Su posición estratégica ayudaba a defender las rutas comerciales entre Siria y Jordania en la época de las cruzadas, ya que dominaba el paso que llevaba al río Jordán. Y por último, para defenderse de los ataques de los cruzados de Al-Karak, otra importante fortaleza cristiana situada al sur, y de Beisán (Actualmente en Israel).

Tras la muerte de Izz Al-Din Usama, el castillo fue ampliado por órdenes del oficial mameluco Aibak ibn Abdullah. En los años 1837 y 1927 dos terremotos destruyeron parte de la estructura. Actualmente se encuentra en restauración.

Después de descansar al fresco en una de las terrazas del castillo, volvimos a nuestro coche para poner rumbo al pintoresco pueblo de As-Salt.

Por el camino degustamos uno de los manjares más exquisitos de todo el viaje, una especie de «Shawarma» con melek (Corazones de oveja salteados), hummus, tomate, lechuga, patatas fritas…

 

PARADA EXPRESS EN AS-SALT

As-Salt no suele estar incluido en los circuitos turísticos, y aunque no es de lo más importante, si os sobra tiempo o vais por vuestra cuenta, podéis visitarlo. A nosotros nos pillaba mas o menos de camino y decidimos incluirlo. Antiguamente Salt era un importante centro administrativo de la región, ya que se encontraba en la carretera que llevaba de Ammán a Jerusalén. Toda la ciudad está dispuesta sobre una colina y sus casas siguen un estilo arquitectónico único fruto de la rica historia de la región.

Uno de los principales atractivos de Salt es su iglesia Ortodoxa. Por desgracia cuando llegamos estaba cerrada y no pudimos verla, así que nos conformamos con dar un paseo por el centro y el zoco y hacer unas compras, ya que aquí los precios son mucho menores que en otras ciudades más turísticas.

Terminada la visita y con una buena dosis de cansancio a nuestras espaldas, decidimos volver a Ammán. Pasamos por nuestro hotel a refrescarnos y nos dirigimos al restaurante «Sufra» para degustar una de las mejores cenas de todo el viaje. Por si no lo sabéis, este restaurante es famoso por ser visitado asiduamente por los reyes de Jordania, pero no creáis que tenéis que ser reyes o vender un riñón para cenar aquí… por 26JOD nos pegamos todo un banquete en una preciosa terraza con unas vistas alucinantes.

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Con la tripa llena volvimos al hotel a caer muertos en la cama para reponer fuerzas, ya que al día siguiente tocaba visitar los Castillos del desierto y unos cuantos rincones de Ammán.
Espero que os haya gustado nuestra aventura y que si os estábais preguntando que ver en Jerash y Ajloun (La ruta habitual para muchos viajeros) os hayamos despejado las dudas.

Crónica de una turista accidental en Klisura

Visitar alguno de los pueblos más bonitos de Bulgaria estaba en la lista de lugares que ver  en nuestro improvisadísimo viaje a Sofía. Como dependíamos del transporte público tampoco queríamos ir demasiado lejos, ni hacer larguísimos trayectos, aunque por experiencia os diré que cada vez que mirábamos el mapa  cualquier punto de interés estaba a 2 horas por lo menos.

Os aseguro que visitar Klisura no entraba en nuestros planes. No solo eso, jamás habíamos oído hablar de este bonito pueblo en el Valle de las Rosas.

-¿Koprivshtitsa?- pregunto a la joven sentada frente a nosotras cuando apenas el tren comienza a detenerse-. Su única respuesta es encogerse de hombros. Me sorprende por su edad que no diga ni una palabra en inglés.

Preocupada, salgo al pasillo rápidamente, ya que por el tiempo transcurrido calculo que tenemos que estar a punto de llegar, e interrogo a un caballero de cierta edad, que se asoma por la ventanilla para intentar leer el nombre de la estación.

Afirma con la cabeza y salto de contento: hemos llegado a la ciudad museo, considerada uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria y a  menos de 2 horas de la capital (Ojo, en el tren «rápido»). Nos dirigimos apresuradas hacia la puerta, pero ¡Oh sorpresa! Mi primer intento de abrirla resulta fallido y cuando quiero pedir ayuda el tren arranca sin previo aviso, ni pitido, ni campanilla , ni megafonía, ni nada de nada.

El caballero que aún está en el pasillo se da cuenta al instante de lo ocurrido y grita al jefe de Estación para que detenga el tren. Su única respuesta es señalar hacia adelante, indicando que bajemos en la próxima.

Mi cara, por el modo en que me observaba el caballero del pasillo,  debía reflejar una mezcla de angustia, incredulidad y cabreo. Bájese en la próxima… ¿Cuál era la próxima estación? Confiada, pensé que estaría pocos kilómetros más adelante y que seguro había un autobús, tren o taxi para retroceder ¡Cuán equivocada estaba! o más bien que poco sabía de este país al que viajaba por primera vez.

Vaya por delante que hay días en los que uno parece haberse levantado con el pie izquierdo, y aquel día de primeros de septiembre iba a ser uno de esos.

Ya os he contado en un post anterior lo complicado que puede resultar visitar Bulgaria en transporte público. Si lo leísteis, recordaréis que os comentamos la desinformación que nos proporcionaron respecto a los horarios en la oficina de Sofía y que frustró nuestro primer intento de viajar a Plovdiv. Ya que estábamos en la estación central de Sofía decidimos comprar billetes de tren a Koprivshtitsa para el mediodía, que en realidad era nuestro plan para el día siguiente. Pero ya sabemos que cuando uno viaja pueden surgir imprevistos y además ¡los planes están para cambiarlos!

Cuando, tras un trayecto que se nos hizo interminable, el tren se detuvo , el «amable» revisor vino a echarnos literalmente del tren y ¿adivináis? Tampoco abre la puerta al primer intento ¡Bien por el mantenimiento en los ferrocarriles búlgaros!

Mi primera impresión, al bajar del tren, fue algo así… como si acabásemos de llegar a una estación fantasma. En medio de la nada y con un nombre ininteligible que no ayudaba a identificar dónde demonios estábamos.

Optimista por naturaleza (creo que en este viaje descubrí que soy mucho más optimista de lo que pensaba) me alegro de encontrar una jefa de estación de mediana edad, lo que me lleva a  pensar «seguro que chapurrea algo de inglés» Pues… ¡Ni una palabra!

Lo único que sacamos en claro es que el siguiente tren en dirección a Sofía (y por tanto a Koprivshtitsa) pasaba tres horas más tarde. Miré a mi alrededor y allí no había nada, ni una simple cantina de estación en la que beber algo.

-¿Bus? ¿Taxi?- me aventuré a preguntar.

-Ne, ne, ne… (ósea, no, no ,no)

Menos mal que teníamos el «comodín de la llamada», esto es  nuestro amigo búlgaro en España ¡Bendito fin del roaming! quien pudo explicarle toda nuestra aventura. Junto a la jefa de Estación había otras dos mujeres. Supimos después que eran amigas del pueblo, desde su infancia.

Una de ellas se dirigió a nosotras :

-¿English?

-Ouuuuuuu Yesssss

-Necesito agua…water, please- dije, a punto de desfallecer. Y rápidamente acudieron con una botella grande.

Si existen ángeles de la guarda, Stefka fue nuestro ángel en Bulgaria. Habló por teléfono con nuestro amigo y le dijo que no se preocupase, que ella nos llevaba en su coche hasta el pueblo y 3 horas más tarde nos bajaba de nuevo a la estación.

-¿Dónde estamos?- le pregunté

-En Klisura

Busqué en «San Google» y descubrí que habíamos recorrido 25 kilómetros desde Koprivshtitsa. También, que habíamos abandonado la provincia de Sofía para entrar en la de Karlovo (Plovdiv). Así que ¡Adiós a la visita a uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria!

Después de reponernos con un café en el único bar del pueblo y poner a cargar nuestros móviles, y ya con el ánimo más tranquilo, decidimos dar una vuelta y sentarnos en un banco de la plaza, justo delante.

Al levantar la vista descubrimos estar rodeadas de montañas ya que Klisura, cuyo nombre proviene del griego y significa «paso» (desfiladero) se encuentra en la parte más al oeste del Valle de las Rosas, entre las montañas de Stara (Montes Balcanes) y  Sredna Gora.

Ya que hemos llegado hasta aquí, lo mejor será disfrutar de un paseo y ver el pueblo. La verdad es que ¡se respira tanta paz! Stefka, a quien no esperábamos hasta unas horas después, llega hasta la plaza y se dirige a nosotras. Los búlgaros no han resultado hasta ahora ser excesivamente abiertos ( y eso que tenemos amigos búlgaros) pero después de conocerla nuestra opinión cambia radicalmente.

Stefka está encantada de poder practicar su rudimentario inglés. Nos cuenta que lo estudió en un breve curso que se impartió al ejército de Bulgaria antes de entrar a formar parte de las operaciones conjuntas de la OTAN. Resulta que Stefka es Sargento y está casada a su vez con un militar, aunque ella, madre de dos hijos, no quiso participar en estas operaciones.

Ha nacido en Klisura y ama este lugar por encima de todo. Su madre es maestra de la escuela y Alcaldesa del pueblo. Para ella Klisura es la paz y no nos extraña en absoluto. Nos explica que el edificio a nuestra derecha es el Museo de Historia y pregunta si nos apetece visitarlo. Se convertirá en nuestra guía turística.

Qué ver en Klisura

Aunque no esté incluido, como ocurre con Koprivshtitsa, en la lista de los pueblos más bonitos de Bulgaria, Klisura es un lugar encantador. Cuidado, tranquilo y con un patrimonio histórico envidiable para su tamaño. Con un papel relevante en la Revolución de Abril contra el Imperio Otomano y, con anterioridad a este acontecimiento, una floreciente actividad basada en el cultivo de las rosas y el destilado y producción del famosos aceite, Klisura era además un lugar  culturalmente privilegiado. Gracias a la pequeña escuela creada, alrededor de 1875,  por uno de sus más célebres personajes oriundos, el literato Hristo Danov (fundador de la primera imprenta en Bulgaria) tanto niños como niñas ( y se hace hincapié en este dato ya que no era frecuente en el país, y en esa época, que las niñas acudiesen a la escuela) recibían una excelente formación.

Museo de Historia

pueblos mas bonitos de bulgaria

El edificio, situado en la Plaza 20 de Abril (fecha de la Revolución) fue construido en los años 1925-6. El espacio expositivo se reparte en 3 pisos:

En el primero se muestra la forma de vida de los habitantes de Klisura en el pasado, así como el desarrollo de la educación en los siglos XVIII y XIX (Renacimiento Búlgaro) Se pueden ver los alambiques y otros objetos relacionados con el cultivo y posterior producción del aceite de rosa, con la ganadería y también el desarrollo de la educación en la ciudad.

Además del fundador de la industria editorial en el país, Hristo Danov (del que se conserva su biblioteca personal) en Klisura nació el político Marko Balabanov, primer Ministro de Exteriores de Bulgaria.

El segundo piso nos acerca a los casi cinco siglos de historia en los que Bulgaria perteneció al Imperio Otomano, y como a lo largo del tiempo se formaron los comités revolucionarios secretos que llevarían al levantamiento de Abril (20 de Abril de 1876) El principal problema para los insurgentes era la falta de suministros de armas. Cada rebelde tuvo que procurarse sus propias armas, ropa, provisiones, quinina …

Los habitantes de Klisura construyeron además 15 cañones con madera de cerezo. En el Museo se conserva una réplica exacta, del mismo tamaño que los originales.

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El lema de los rebeldes fue «libertad o muerte». Los líderes de la revolución vestían un uniforme especial, en cuyo sombrero figuraba un león enfurecido, que se convirtió en el símbolo de la liberación de Bulgaria y que puede verse en el Museo. La campana de la Iglesia de San Nicolás, que también se conserva en el museo, advirtió a la población civil de Klisura del inicio del levantamiento. Aunque muchas mujeres y niños se refugiaron el el monte Sredna Gora, al menos 400 permanecieron en el pueblo y murieron a manos del ejército Turco. Pueden leerse sus nombres en un memorial.

La planta baja contiene una exposición de pinturas que relatan la revolución de Abril y otras que muestran paisajes y diversas estampas de la ciudad de Klisura. El Museo ofrece visitas guiadas en búlgaro y un folleto en inglés (en realidad es un folio mecanografiado a dos caras, que conservo) La entrada cuesta 2 leva (alrededor de 1 euro) y no está permitido hacer fotos. Sobre ese último detalle, en este y otros museos en Bulgaria, tengo pendiente escribir un post ¡Dadme tiempo!

Monumento a Ivan Tankov (Borimechka)

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Desde la plaza, en realidad desde cualquier lugar, es posible ver la enorme estatua en honor al héroe local de la Revolución de Abril, Ivan Tankov, también llamado Borimechka (el hombre que lucha con los osos). Inspiró la novela «Bajo el Yugo» (del autor Ivan Vasov) en la que se cuenta la historia e irrupción del levantamiento de abril.

El tamaño del monumento a Ivan Tankov es tal que incluso desde abajo, desde el pueblo, se ve grande. Para que os hagáis una idea, en el hueco que hay junto a su pie cabíamos de sobra y se nos veía diminutas.

Stefka nos acerca con su coche, aunque a pie es un paseo muy agradable. La vista es espectacular, el aire limpio y fresco, y la paz solo se ve interrumpida por la presencia de dos perros callejeros que nos persiguen ladrando. El parque, alrededor del monumento, es un sitio excelente para relajarse. Decididamente, y sin que sea oficial, declaramos a Klisura como uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria.

Anotad esta visita en vuestra ruta  (eso si, mejor en coche) para recorrer el Valle de las Rosas. Nosotras nos despedimos entre abrazos, y dando mil veces gracias, de nuestra improvisada e inesperada anfitriona.

Llega el tren y la puerta de nuevo se nos resiste. Junto a nosotras, una mujer de avanzada edad, cuyos brazos parecen tan fuertes como los de Borimechka ¿será su descendiente? la abre en un santiamén. No podemos reprimir la risa, aunque la silenciamos, no vaya a ser que se moleste…

Koprivshtitsa, uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria

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Declarada «Ciudad Museo» por su patrimonio arquitectónico e histórico, con una importante representación de la arquitectura del Renacimiento Búlgaro que se ha mantenido y cuidado, especialmente desde 1956. Es posible visitar las casas museo en este bonito pueblo de Bulgaria, que tuvo un papel clave en la Revolución de Abril junto con Klisura (de hecho se dice que la revuelta estalló aquí, y pocas horas más tarde en Klisura)

Las Casas Museo pueden visitarse de miércoles a domingo, de 9:30 a 17:00 horas: La casa  Oslekova perteneció a un rico comerciante; la Casa Lyutova fue construida por un recaudador de impuestos y vendida  a un rico mercader ; el museo “Todor Kableshkov”, revolucionario; el museo de “Dimcho Debelyanov”, poeta búlgaro; el museo “Gueorgui Benkovski” , héroe del levantamiento;  el museo “Luben -Karavelov” dedicado al que fue escritor y revolucionario (el primero) y al segundo, que fue Ministro de finanzas. Según los pronósticos teníamos tiempo para una visita a algunas de ellas.

Además de los bellos edificios, esta pequeña ciudad está cuidada hasta el detalle. O eso queremos suponer, ya que lo único que vemos es su estación de ferrocarril cuando el tren se detiene de nuevo. Las flores dan la bienvenida al visitante, en una imagen de postal. Sin duda debe ser uno de los pueblos más bonitos de Bulgaria pero no hemos podido verlo. Y por cierto, que sepáis que desde la estación al pueblo hay unos 8 km de distancia montaña arriba. Hay un servicio de autobús pero resulta imposible conocer su horario.

Lanzo una mirada furibunda al jefe de estación y tengo que reprimir un gesto obsceno. Pero, bien pensado, he visitado un lugar fuera de ruta y he ganado una amiga.

Vosotros ¿Qué opináis? ¿Os ha ocurrido algo similar en alguno de vuestros viajes? Contad, contad, que soy toda oidos.

 

 

Ruta por Jordania en 9 días

ruta por jordania en 9 dias

Durante nuestra ruta por Jordania en 9 días, pudimos conocer gran parte de los atractivos del país, pasando por ciudades romanas, yacimientos arqueológicos, desiertos, fondos submarinos o maravillas naturales. Jordania es un país que lo tiene todo para un viaje perfecto: arte, cultura, gastronomía, aventura y relax. Pero lo que nos conquistó de lejos fueron sus gentes: en la vida hemos encontrado un pueblo tan hospitalario y entregado como los Jordanos. En este post os contamos la ruta que realizamos durante los 9 días que duró nuestra incursión en el reino Hachemita.

ruta por jordania en 9 dias

Día 1: Madrid – Tel Aviv – Jerusalén – Ammán

Despegamos a las 8.40h de la mañana en dirección al aeropuerto de Tel Aviv, lugar donde aterrizaríamos 4 horas y media después. Tras pasar varios controles de seguridad, recogimos nuestras mochilas y tomamos el autobús 485 hacia Jerusalén. El trayecto hasta la estación central dura poco más de 1 hora y el precio del billete es de 16 ISL (3,80€).

Cuando llegamos, subimos al tranvía, en dirección a Damascus Gate, para ir a la estación desde donde salen los sherut (minibuses que son como taxis compartidos) que nos llevaría a la frontera de Allenby Bridge. Cuando llegamos a la estación nos dijeron que el servicio de sherut ya había terminado, y que nuestra única alternativa era coger un taxi privado por 200 ILS (46€). Eran ya casi las 5 de la tarde y estábamos agotados así que, aunque nos pareció un atraco a mano armada, no nos quedó más remedio que aceptar. En unos 40 minutos llegamos al puesto fronterizo (Podéis leer nuestra experiencia cruzando esta frontera «no reconocida» aquí). Activamos nuestros Jordan Pass y llegamos al lado Jordano casi a las 9 de la noche, para recoger nuestro coche de alquiler, y al final llegamos al hotel en Ammán pasadas las 10. Nuestra primera cena «made in Jordan» fue en el restaurante Hashem, un clásico del downtown.

 

Día 2: Jerash – Ajloun – Salt

jerash jordania ruta por jordania

Nuestra primera tarea del día fue al downtown a cambiar dinero (Obtuvimos un cambio inmejorable igualando el oficial en xe.com) y a por una tarjeta SIM para poder estar conectados durante nuestro viaje.

Después cogimos el coche y comenzamos nuestra ruta por Jordania poniendo rumbo a la ciudad romana de Jerash. El trayecto desde Ammán es de poco más de 1 hora. En el centro de visitantes se pueden coger planos y folletos explicativos, además de ver varias partes de ruinas, artesanía etc recuperada de las excavaciones. La visita se alargó unas dos horas y media en la que vimos todo, desde el anfiteatro hasta la calle de las columnas, la iglesia bizantina…

Tras visitar la decápolis pusimos rumbo al castillo de Ajlun, la estructura se conserva bastante bien aunque su interior se encuentra actualmente vacío. Ajlun además es una región que choca mucho por su vegetación y arbolado, y al encontrarse en una zona elevada la temperatura era muy agradable.

castillo de ajlun ruta por jordania

Nuestra última parada del día fue la ciudad de Salt. Como ya era tarde no pudimos disfrutar de los museos y la iglesia ortodoxa también estaba cerrada, pero estuvimos poco más de una hora paseando por el centro y disfrutando del zoco.

 

Dia 3: Castillos del desierto – Ammán

A primera hora de la mañana nos encaminamos hacia los llamados Castillos del desierto. En total son 9 las estructuras dispersas por el norte del país, y nosotros visitamos los tres más conocidos:

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  • Qars al-Kharana: Fue uno de los «hoteles» de la época donde descansaban las caravanas que se dirigían hacia Damasco. La estructura se mantiene sorprendentemente intacta, aunque por dentro está completamente vacío, pero todavía se pueden distinguir algunas inscripciones. Contaba con dos pisos y las habitaciones superiores estaban reservadas para la gente adinerada.

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  • Qars al-Amra: El más pequeño de los tres y a la vez el más sorprendente. Por fuera parece una casa de las películas de Star Wars, pero fue su interior lo que valió la inscripción como Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, por sus frescos que todavía hoy se conservan estupendamente. Se dice que fue utilizado como residencia de verano del Califa.

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  • Qars al-Azraq: Este castillo se encuentra cerca del oasis de Azraq, un lugar clave por ser la única fuente de agua en 12.000km de desierto. Es el más famoso de los castillos debido a que fue la residencia de Lawrence de Arabia pero también el peor conservado de los tres, ya que en 1927 fue destruido por un terremoto.

Nuestra ruta por Jordania nos llevó de vuelta a Ammán para visitar la ciudadela romana. No es tan impresionante como la decápolis de Jerash, pero algunas de sus estructuras siguen siendo magníficas, como el Templo de Hércules o el Palacio Omeya.

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Tomamos un descanso comiendo los famosos bocadillos de Falafel de Al-Quds y los helados de Gérard. También visitamos el Wild Jordan Center antes de volver al Downtown para recorrer el zoco y el anfiteatro romano.

 

Dia 4: Wadi Musa – Petra

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A las 7.00 de la mañana pusimos rumbo a uno de los destinos que más ansiábamos conocer durante nuestra ruta por Jordania: la ciudad Nabatea de Petra. Podéis bajar por la autopista del desierto (La ruta más rápida) o por la carretera de los reyes (Mucho más lenta pero con unas vistas espectaculares). Nosotros fuimos hasta Karak por la autopista del desierto y decidimos cambiarnos a la de los reyes alargando nuestro viaje unas 2 horas, pero mereció totalmente la pena.

Tras hacer check-in en el hotel ‘My Home’ y dejar nuestras cosas, nos acercamos al restaurante Beit Albarakah a pedir unos Shawarma boxes (Sándwiches de shawarma, patatas, verduras y salsas) para llevar y así poder entrar pronto al complejo arqueológico.

En nuestro primer día en Petra pudimos ver la gran mayoría de los atractivos, dejando lo más duro para el segundo día: El Siq (Pasarás si o si por el Siq para empezar tu visita a Petra,es el desfiladero que lleva al tesoro), el tesoro, la calle de las fachadas, el altar de los sacrificios y el teatro.

Por la noche, después de cenar las sobras de la comida, pudimos degustar los que para nosotros han sido los mejores dulces árabes de todo el viaje, y sobre todo el mejor Kunnafah en Al-Janoub sweets.

 

Dia 5: Petra

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Durante nuestro segundo día en Petra, y algo más descansados, hicimos las rutas más duras. Nos despertamos a las 6.00 para estar dentro a las 6.30, y nos dirigimos inmediatamente al Monasterio, pasando por la Calle Columnada, el templo de los leones alados y Qasr Al-Bint. 800 escalones (Algunos, de aquella manera…) son los que tendremos que subir para llegar hasta el segundo monumento más famoso de Petra.

Al ser pronto, evitamos el sol durante la subida, pero nos pilló a la bajada. Cuando llegamos abajo nos dirigimos a las Tumbas reales, para después coger otra de las rutas que nos llevaría a uno de los miradores más bonitos de Petra: el que permite admirar el tesoro desde las alturas. Mucha gente cree que hay que pagar a un guía para subir hasta allí, pero nada más lejos de la realidad. Se puede llegar siempre que tengáis un par de patitas y mucha voluntad para subir muchas escaleras y después bajar por un camino de cabras. Pero merece totalmente la pena.

Además, durante la subida, conocimos a unos beduinos que nos invitaron a té y a compartir un aperitivo con ellos. Incluso nos invitaron a cenar en Little Petra si nos apetecía pasarnos aquella noche.

Sobre las 6 de la tarde salimos de Petra para ir a descansar en nuestro hotel, ir a cenar a Albarakah y volver a Al-Janoub para degustar por última vez el mejor Kunnafah del mundo.

Dia 6: Wadi Rum

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Dejamos una de las 7 maravillas del mundo para dirigirnos a nuestra siguiente aventura en nuestra ruta por Jordania: un tour completo en el desierto de Wadi Rum. Teníamos reservado un campamento beduino para pasar la noche y decidimos contratar las excursiones con ellos también.

Empezamos con un paseo en camello de unos 40 minutos hasta la zona desde donde salían los tours en 4×4. Allí nos juntamos con otros 4 españoles y empezamos la ruta, siguiendo los pasos de Lawrence de Arabia. Durante el tour hicimos varias paradas para escalar montañas, tomar té en jaimas, sacar fotos… también hicimos una parada para comer y cuando llegó el atardecer hicimos una hoguera para disfrutar de un té antes dirigirnos al campamento.

Tras instalarnos en nuestras tiendas, disfrutamos de una de las mejores cenas de todo nuestro viaje, acompañada de té, música y bailes tradicionales beduinos. Nos dijeron que podíamos dormir fuera de las tiendas bajo las estrellas, pero yo tenía bastante tos así que no pudo ser.

 

Dia 7: Aqaba

La siguiente parada de nuestra ruta por Jordania fue la ciudad de Aqaba. Por fin íbamos a poder descansar, así que según llegamos al Bedouin Moon Hostel, alquilamos nuestro equipo de snorkel (5JD por todo el día) y nos fuimos al centro de Aqaba a buscar donde comer, ya que el hostel se encontraba a las afueras en una zona de playa donde no había nada. Terminamos comiendo unas alitas de pollo y unos jalapeños en el Buffalo Wings & Rings para desconectar un poco de tanta comida árabe.

snorkel en aqaba ruta por jordania

Después de haber reposado la comida nos dirigimos a una zona conocida como «El jardín japonés», famosa por sus colores submarinos. La verdad es que es impresionante como tan solo a unos metros de la orilla sumerges la cabeza y puedes ver todo tipo de peces, corales, erizos de mar… a lo tonto estuvimos más de 2 horas buceando sin parar.

Volvimos al hotel a descansar y relajarnos en la piscina, aprovechando para hacer un primer visionado de las fotos del viaje.

Por la noche volvimos al centro de Aqaba para cenar en la Pizzería del Corso. No estuvo mal pero la comida tampoco fue nada del otro mundo, lo recomendaría solo si os apetece cambiar un poco el chip.

 

Dia 8: Mar Muerto

Dejamos Aqaba, no antes sin hacer unas compras de última hora (Los precios en Aqaba son realmente bajos, llegamos a comprar un anillo de plata por 10 dinares y unas zapatillas por 3 dinares), para dirigirnos hacia el Mar Muerto por la autopista del mismo nombre.

mar muerto ruta por jordania

Nos alojábamos en el Holiday Inn Resort, uno de los tantos complejos de lujo de la zona, con playa privada y unas instalaciones increíbles. Mucha gente alega que no merece la pena dormir en uno de estos hoteles y que se puede ahorrar bastante con una excursión de día a la playa pública. Pero… ¿Qué hay de cierto en todo esto? Si hubiéramos renunciado a alojarnos en este hotel habríamos ahorrado 120€ que es lo que nos costó la habitación (Precio final con tasas y algún extra), pero por el contrario habríamos tenido que pagar lo siguiente: Unos 48€ por la entrada a la playa, 7€ por el barro y 7€ por las toallas. En total 62€, a lo cual habría que sumarle el precio del hotel que hubiéramos cogido. Nosotros preferimos pagar más y disfrutar de todas las instalaciones del hotel: piscinas, jacuzzi… y tener un sitio donde poder cambiarnos y descansar (Las instalaciones de la playa pública están muy dejadas: No hay hamacas ni sombrillas, solo hay duchas de agua fria…).

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La sensación de flotar en el Mar Muerto (Que en realidad no es un mar, sino un lago) es indescriptible. Cuando te metes al agua se nota muy densa y como «aceitosa» (Eso si, te deja la piel muy suave y si tienes alguna herida en cuanto sales ya ha desaparecido). La jugada es entrar al agua, bañarse durante unos 10/15 minutos, salir para darse el barro, dejar que seque durante 20 minutos (Y aquí si que casi nos morimos porque hacía un calor infernal y no soplaba ni una gota de aire) y volver a entrar al agua para quitárselo.

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Por la noche fuimos a cenar a un centro comercial cercano (Samarah Mall), ya que el precio del buffet del hotel era bastante elevado.

 

Dia 9: Wadi Mujib – Karak – Ammán

Noveno y último día de ruta por Jordania o «cómo sobrevivir cuando estás para el arrastre». Cuanto más descansábamos más cansados nos sentíamos, y ese día nos tocó hacer un último esfuerzo para hacer el trail de Wadi Mujib.

Dejamos el Holiday Inn y en menos de media hora llegamos a la reserva de Mujib, donde íbamos a hacer una de las actividades más divertidas de todo el viaje. Imaginaos un Siq como el de Petra pero con agua, rocas, cascadas…

La actividad tiene una duración de unas 2 horas y es bastante más dura de lo que la pintan, en los tramos más difíciles hay cuerdas para agarrarse (Si no, sería imposible) y guías que te explican donde poner los pies. Hay que saber nadar bien aunque te dan un chaleco salvavidas, a veces nadar a contracorriente se hace bastante difícil… En la entrada te dan la posibilidad de contratar un guía privado para el trail, pero no creo que merezca la pena y es bastante caro.Esta es una de las actividades que consideramos imprescindibles en un itinerario a Jordania (Tanto como Petra o Wadi Rum) y que no os podéis perder.

karak ruta por jordania

Tras terminar el trail pusimos rumbo a Karak para visitar su impresionante fortaleza de la época de las cruzadas, para posteriormente dirigirnos de nuevo a Amman para pasar nuestra última tarde en el reino Hachemita. Ibamos a parar en Madaba para ver los mosaicos, pero encontramos algo de tráfico y estábamos muy cansados así que decidimos ir al hotel 7boys en Abdalí y preparar con calma las maletas, ya que al día siguiente cruzaríamos de nuevo la frontera de Allenby para volver a Israel. Dimos un último paseo por Abdalí Mall, un impresionante centro comercial súper moderno y muy occidental. A ratos daba la sensación de habernos teletransportado a Dubai, el centro comercial tiene una zona exterior, el boulevard, con una iluminación preciosa.

 

Y hasta aquí nuestra ruta por Jordania en 9 días, hay gente que nos tachará de locos por no haber incluido sitios emblemáticos como Madaba o Monte Nebo, pero tampoco quisimos apurar el tiempo al límite por si ocurría algún imprevisto. Jordania es un país muy seguro con muchísimas cosas buenas y merece totalmente la pena visitarlo, ¿Volveríamos? Sin dudarlo, nos quedaron cosas que ver, platos por probar y muchas curiosidades por resolver.

Visitar Siena: Qué ver y hacer en un día

Visitar Siena en un día tan especial como Ferragosto (15 de Agosto), permite disfrutar de esta bellísima ciudad toscana cuando se prepara para celebrar su día grande. Era 2007 cuando atravesamos la Porta Camollia, quizá la más emblemática de las puertas de acceso en la muralla que rodea esta bellísima ciudad medieval. La puerta que acoge a todos los visitantes con una hermosa inscripción (Siena os acoge con un corazón más grande que esta puerta)  es también la puerta que mira a Florencia, eterna rival, sobre todo desde el siglo XIV cuando tras una epidemia de peste arrebató a Siena el dominio sobre toda la Toscana.
Apenas ha comenzado el día y las calles rebosan de actividad. Es Ferragosto, una de las fiestas más importantes en Italia, pero además en Siena es la víspera de la última, más importante y decisiva de las carreras de caballos conocidas como Il Palio.
Ferragosto Siena

Ferragosto en Siena

 

Visitar Siena en estas fechas permite ver una ciuidad que se engalana con los estandartes de cada una de las Contradas, los barrios en que se divide cada uno de los tres distritos de la ciudad. Las Contradas han sido en Siena algo más que una ordenación territorial. Asociadas a cada uno de los gremios que durante la Edad Media existían en la ciudad, sus vecinos se prestaban ayuda y protección, incluso los matrimonios se celebraban siempre entre miembros de las mismas…aunque supongo que ésto ha cambiado a lo largo del tiempo. Otra de sus misiones fue la de evitar que se cometieran delitos y de hecho, aún hoy, se dice que Siena es la ciudad con menor índice de criminalidad. Sea como fuere, lo que nos recibió en Siena fue una oleada de luz y color, de alegría rebosante, que nos transportó a tiempos pasados como en ningún otro lugar puede suceder.

El aspecto de sus calles ha permanecido inalterable, la Via di Camollia se une a la de Montanini hasta llegar a la Piazza Salimbeni, donde los Palazzos renacentistas albergan hoy la sede del banco más antiguo de la ciudad, el Monte dei Paschi, y de ahí a Banchi di Sopra, una de las arterias principales donde los seneses acostumbran a dar su passeggiata vespertina. Llegamos hasta Via di Cittá, rebosante de actividad comercial, que rodea la magnífica Piazza del Campo donde un sol abrasador propio de la fecha  nos inunda de repente. No cabe un alma en la Piazza, y las gradas que se han habilitado para ver la famosa carrera no permiten admirarla como se merece… pero no importa, ya habrá otra ocasión. Nos parece increíble que alguien pueda soportar varias horas de pie en el centro de la Piazza para vivir la emoción de esa brevísima experiencia, tres vueltas en dos minutos,  que dará la victoria a uno de los caballos y la gloria a la Contrada a la que representa.

 

Il Palio es una fiesta sorprendente que atrae cada año a miles de turistas, pero sobre todo es una fiesta de y para los Seneses, quienes la viven con un fervor inusitado. Los vecinos y miembros de las Contradas toman la  calle, celebran cenas de hermandad y disfrutan de cada minuto en esos días y noches del verano. Los demás somos meros espectadores, pero es imposible no contagiarse de la alegría, emocionarse con los desfiles, con el colorido de los trajes y sentir el redoble de los tambores que en esta fecha se convierten en banda sonora de la ciudad.

No sé cuantas veces recorrimos las mismas calles, a la sombra y cobijo de las viejas edificaciones que nos protegían del calo, nada extraño en Ferragosto. Era imposible dejar de admirar el inmenso patrimonio cultural de la ciudad. Compramos una entrada conjunta para varios lugares de interés, entre ellos el Museo dell’opera, la Cripta, el Baptisterio y el Duomo que además lucía espléndido con los estandartes de las Contradas en su interior, a pesar de que su mayor riqueza, el maravilloso suelo de mármol, permanece oculto en esas fechas y sólo es posible verlo al descubierto desde finales de agosto a finales de octubre.
Duomo Ferragosto en Siena

Ferragosto en Siena: visitar el Duomo

El cansancio y el hambre arrecian, asi que siguiendo las indicaciones de mi guía de viajes, busco un lugar recomendable y barato para comer. Nos cuesta encontrar la Via dei Termini, y sin embargo está tan cerca de Il Campo, pero damos una y otra vuelta por las callejuelas de Siena… La Enoteca I Terzi es un local pequeño y agradable, con techos abovedados y una buena selección de vinos. La carta contiene algunos antipasti y platos fríos, y en una pizarra los platos del día, de pasta. Es aquí donde probé por primera vez los famosos pici toscanos, una especie de spaguetti gruesos hechos a mano, magníficos con un ragú a base de ave.

El aroma intenso del café nos envuelve al traspasar las puertas de Nannini, en Banchi di Sopra, mezclado con el de los pasteles recién hechos. Imposible no sucumbir a la tentación… es casi mi lugar favorito de Siena y el primero en visitar cuando he vuelto!. En invierno la ciudad se vuelve más tranquila. Los estudiantes, Siena es además una ciudad universitaria, buscan un lugar al sol en la Piazza del Campo, o llenan los bares para tomar una cerveza a la hora del aperitivo de la tarde.

No me hubiese marchado de la ciudad y creo que volveré otro Ferragosto para vivir desde la víspera la plenitud de la fiesta… estoy segura. Antes de irnos entramos en un forno para comprar algo de pan y unos trozos de pizza, mientras en la calle el ruido ensordecedor de los tambores y los gritos de júbilo de la gente acompañaban el desfile. «E la festa della lupa» nos indicó la hornera. La Lupa (la loba)es una de las Contradas de Siena, en su estandarte aparece la figura de la loba que amamantó a Rómulo y Remo (se dice que fueron los hijos de Remo, Senio y Ascanio, quienes fundaron la ciudad) y cuyo patrón es San Roque, festividad que además se celebra el 16 de Agosto.

Dicen que no hay dos sin tres, yo ya he cumplido ese número de visitas a Siena, asi que añado: ni cuatro… porque sigo atrapada por el ambiente, por el calor y por la historia de la que es para mí una de las ciudades más bellas del mundo.