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Bergerac con perro: qué ver y hacer en la tierra de Cyrano

¿Qué puedes ver y hacer en Bergerac con perro? Por increíble que te parezca, podrás  seguir los pasos del famoso espadachín, pasear entre viñas o visitar castillos por todo el territorio de Pays de Bergerac e incluso más de un museo. ¡Palabra de can!

Antes de empezar, advertiros que en invierno algunos de estos lugares están cerrados y que por supuesto las actividades en el río también, pero no os preocupéis ¡Recogí un montón de información útil !

 

Los mejores planes en Bergerac con perro ¡Y alrededores!

Vamos allá, espero no olvidarme ninguno, que uno ya tiene cierta edad. Os dejo los que yo pude disfrutar ya que, como os he adelantado, en invierno hay muchas atracciones cerradas y además en Navidad hay otras que lo hacen por vacaciones. La ventaja es que todo está precioso con la decoración navideña.

 

Bergerac con perro

Mercadillo navideño en Bergerac. Plaza del mercado

1. Bergerac con perro: ¡Sigue a Cyrano!

En cualquier época del año, esta actividad es perfecta si visitas la capital del Perigord Púrpura, si, si, Púrpura que ya os lo conté en mi primera escapada al Perigord, y precisamente nos quedó pendiente conocer Bergerac.

Es muy fácil: acudid a la oficina de turismo, en el Quai Cyrano, un edificio por cierto muy chulo, donde os entregarán un mapa y ¡A jugar con Sigue a Cyrano! Nada menos que 26 puntos de interés bien explicados y que incluyen por supuesto las estatuas del famoso personaje de la obra de Edmond Rostand, Cyrano de Bergerac.

 

Bergerac con perro

 

Quai Cyrano

 

Podéis comenzar el recorrido precisamente desde la oficina, justo frente al río, y enseguida os encontraréis con una de las citadas estatuas, en la Place de la Mirpe, que además es una preciosa plaza con casas de entramado de madera. Veréis también la fachada de la Iglesia Protestante, antigua Iglesia de la Virgen del Castillo, y algunas de las casas más antiguas de Bergerac, las llamadas «maisons dites des Consuls». Todo esto me lo contaba mi dueña que yo al fin y al cabo solo soy un perro.

 

Bergerac con perro

Place de la Mirpe

 

Bergerac con perro

Iglesia Protestante de Bergerac

 

Mi estatua preferida de Cyrano está el la Plaza de Pélissière (los curtidores) Por mucho que yo me emperrase en que parecía un Mosqueperro mi dueña insistía en que no, que el espadachín solo tenía la nariz grande. No me convenció del todo, no os vayáis a creer ¿Qué otra cosa podía ser si llevaba una espada y una capa?

 

Bergerac con perro

 

No os voy a contar tooodo lo que incluye este recorrido pero tomad nota de algunos edificios: el Ayuntamiento, la Iglesia de Saint Jacques (que mi dueña visitó), el mercado (solo humanos), o la Iglesia de Notre Dame. El recorrido incluye el Parque Jean Jaurès, un parque municipal creado en 1929 cuando el Ayuntamiento compró los viveros Perdoux, de unos famosos horticultores de Bergerac, y este lugar si es para nosotros ¡perros bienvenidogs! Además estaba cerca de nuestro alojamiento así que ya os imagináis donde iba a echar mi meadilla matutina jeje.

Por cierto, acerca de nuestro alojamiento, escogimos un precioso apartamento en el mismo centro de Bergerac. Nosotros estuvimos en  uno pequeñito, tipo estudio, pero disponen de varios tipos y tamaño. Se trata de Les Appertaments Du Palais. ¡100% dogfriendly y sin pagar ningún suplemento!.

2. Pays de Bergerac con perro: los pueblos más bonitos y las famosas Bastidas

Conocer algunos de los pueblos más bonitos de Francia, y otros a los que les damos el título por méritos propios, es una de las cosas que puedes hacer sea invierno o verano, si viajas a Bergerac con perro.

Si no has oido hablar de las Bastidas, o si pero no sabes muy bien de que se trata, te diré que son las nuevas ciudades que se fundaron en la Edad Media y que se diferencian de las que ya existían por su organización urbanística. En lugar de una forma circular, adoptaron la estructura de un damero o tablero de ajedrez. Eso sí, con una plaza central donde se celebraba el mercado, especialmente la venta de grano.

 

Bastida de Monpazier

 

Bergerac con perro

Bastida de Monpazier

 

Nosotros visitamos las Bastidas de Eymet, Lalinde (la que «menos» nos gustó) y la de Monpazier que se considera la mejor conservada de todas las  del suroeste de Francia ¡data nada menos que del año 1284! Además está inscrito en la famosa lista de los pueblos más bonitos de Francia. También visitamos la bastida de Beaumont du Périgord una de las más impresionantes.

 

Bastida de Beaumont du Périgord

 

Mi dueña no quiso dejar pasar la ocasión de conocer la Abadía de Cadouin y su maravilloso claustro. No podemos entrar los perros, pero justo enfrente hay un paseo (cuesta arriba, eso si, avisaditos estáis) que os ofrecerá una panorámica preciosa.

 

Vistas panorámicas de la Abadía de Cadouin

 

Vistamos Issigeac, pueblo medieval, éste si totalmente circular y lleno de sorpresas. Estos pueblos son taaaaan bonitos que el mero hecho de recorrerlos os hará pasar un rato estupendo. Además, descubriréis historias curiosas sobre el pasado, personajes singulares como la pobre Suzanne Tessier, que vivió en Issigeac durante el siglo XIII y a quien apodaban «la salchicha», edificios únicos como la «casa seta o champiñón» o una antigua fábrica de conservas en Eymet que mantiene su preciosa fachada.

 

La maison champignon. Issigeac

Aunque os adelanto que de toooodos los que visitamos , el que más nos gustó sin lugar a dudas fue Trémolat que, sin aparecer en el mapa con simbolitos de ciudad tal o cual, ni  de florido o hermoso, nos pareció el más bonito de todos.¡Nos enamoró! Lo descubrimos de casualidad ya que nos habían recomendado la visita panorámica de Le Cingle de Trémolat, que más adelante os cuento.

 

Trémolat ¡El pueblo más bonito!

3. Pasear entre viñedos

Muy cerca del Dordoña, sobre las colinas, encontraréis grandes «Château» como el de Monzabillac o el de Bridoire, que son todo un espectáculo para la vista por sus enormes extensiones de viñedos. Dice mi dueña que incluso mucho más apabullantes que los del Chianti, en La Toscana (que yo también he visitado eh).

 

Viñedos de Bergerac

Lástima que el invierno no sea el mejor momento para disfrutar de estos paisajes, pero aun así os recomiendo acercaros al Castillo de Monzabillac al atardecer (al castillo los perros no podemos entrar), pasear entre las viñas  a su alrededor y gozar de ese momento mágico del día y de las vistas. ¡Me encontré con muchos compis peludos y sus familias!

 

Chateau de Monzabillac

4. Vistas panorámicas: Le Cingle de Trémolat

El meandro que forma el Dordoña a su paso entre las localidades de Limeuil y Trémolat toma su nombre «Cingle» del de una culebra verde y amarilla que habita en el sudeste francés. El de Trémolat es uno de los miradores más relajantes para acabar la jornada y disfrutar de las vistas.

 

 

Pero si algo nos sorprendió fue la pequeña localidad del mismo nombre ¡Ay como nos gustan estos imprevistos! Conocer su antigua Abadía, y su sala capitular que es ahora un espacio abierto que podéis recorrer todos juntos, la Iglesia de San Nicolás del S. IX… pero lo que más nos gustó fueron sus calles llenas de encanto y casas preciosas de este pueblo de poco más de 600 habitantes.

Ah, por cierto, en la entrada del pueblo, en la carretera, encontraréis el Café Village. Es perfecto para tomar algo y nos trataron suuuperbien.

Visitas dogfriendly cerca de Bergerac

Aunque no pude disfrutarlas, por falta de tiempo, porque el tiempo (el otro tiempo jeje) no acompañó o por encontrarlas cerradas, recopilé un montón de información en la Oficina de turismo, así que os dejo un buen listado que cosas que ver y hacer en Bergerac con perro para que podáis planificar vuestro viaje con tiempo.

1. Visitar un montón de Castillos

Tomad nota porque hay un montón de castillos para visitar. Algunos solo por el exterior, otros con reserva previa. Mi recomendación es que comprobéis horarios, condiciones etc.  antes de ir, ya que me he encontrado más de una sorpresa. Por ejemplo, el Castillo de Biron aparece en el listado de lugares dogfriendly de la oficina de turismo y en su web pone que no admiten perros. Lo mismo ocurre con el de Bridoire así que damos por hecho que solo podemos acceder a los alrededores de estos castillos, nunca al interior. Por lo que parece solo podréis acceder al interior si sois de tamaño pequeño y os llevan en brazos. El Castillo de Eymet  es de visita libre, en exteriores (en este si estuve)

 

Bergerac con perro

Castillo de Eymet

 

Muy recomendable el Castillo y tour de Montaigne y mejor reservar esta actividad  apta para toda la familia, peluda y no. El castillo fue propiedad de  filósofo y escritor Michel de Montaigne y está declarado monumento histórico de los siglos XIV y XIX.

El Castillo de St. Germain, en Monpazier solo exteriores. Para visitar el interior hay que contactar previamente (y suponemos que será solo para humanos, pero solo suponemos eh).

En el Castillo de Hautefort  tenemos acceso al parque y jardines pero no al interior.

Castillo de Montréal en la localidad de Issac ¡Somos bienvenidogs! Y apuntad otro más: Castillo de Commarque, en Les Ezyes. El de Lauzun también nos aparece como dogfriendly aunque del interior parece que solo se pueden visitar 3 salas (y esto es así para humanos eh)

2. Museos y visitas culturales

Moulin à papier de la Rouzique en la localidad de Couze et St Front. Visita este molino del S. XV aun en funcionamiento y conoce todo sobre la fabricación del papel ¡hay talleres durante el verano!

Les Grottes de Maxange es una supervisita para todos. Esta cueva es única en el mundo, con sus formaciones cristalinas de lo más excéntricas.

Bastideum de Monpazier, para que conozcáis todo sobre la arquitectura y la organización de estas nuevas ciudades de la Edad Media. En una de las Bastidas más bonitas e importantes de Le Pays de Bergerac.

Filature de Laine (Belvès) donde decubriréis todo el proceso de transformación de la lana.

Maison de la châtaigne vamos lo que viene a ser la casa de la castaña. En este museo se puede conocer todo acerca de el castaño, sus frutos, su madera, los bosques…

3. Parques y jardines

Será por jardines. Os dejo por aquí un listado de espacios maravillosos en los que disfrutar todos juntos de un buen paseo. ¡Ojo, consultad horarios de apertura! Además, se paga entrada.

Jardín de bambú de Planbuisson 

Jardines de Sardy, con arquitectura del S. XVIII e inspiración inglesa y florentina.

Les jardins d’eau o jardines del agua: jardín de inspiración japonesa, con especies acuáticas.

Jardines panorámicos de Limeuil con vistas increíbles sobre la confluencia de los ríos Dordogne y Vezere.

Jardín de Boissona muy recomendable si os gustan las rosas.

4. ¿Y si nos tomamos un vinito? Bodegas y enotecas en Bergerac con perro

Bueno, lo del vinito solo para vuestros dueños eh. Pero es un placer poder acompañarles y que no se queden sin disfrutar de uno de los atractivos de Bergerac, sus vinos.

 

Bergerac con perro

 

Maisons des vins de Bergerac en el mismo edificio, Quai Cyrano, de la oficina de turismo. Los humanos podrán probar y comprar los vinos más famosos de la zona ¡Nada menos que 7 denominaciones distintas! Y tienen una terraza preciosa.

Maison de tourisme et du vin de Monzabillac, si, justamente donde el Castillo del mismo nombre. Para conocer los vinos de su propia denominación. Lo mismo ocurre con la Maison des vins de Duras.

5. Visitar galerías de arte y artesanos ¡llévate un souvenir!

Galería Atelier Garance, en Bergerac o Art’Cad junto a la Abadía de Cadouin ofrecen exposiciones de pintura, escultura, cerámica o diseño.

Si te gusta la cestería y los artículos de mimbre, visita con tu familia el taller de Ani’m Osier en Beaumontois en Perigord.

¿Prefieres la cerámica? Pues toma nota de estos establecimientos dogfriendly: Arts-Terres el taller de Caroline Vernet y Luis Jeronimo en el centro de Bergerac o el de Stéphane Miglierina en Monpazier, donde también podrás admirar y comprar objetos en madera. En Monpazier puedes visitar también el taller Semilla Creation para comprar bisutería y objetos de decoración, o marroquinería en Laurent et Florence Roux 

En Issigeac, Frédéric Guillot fabrica artesanalmente todo tipo de objetos en vidrio. En Saint Germain et Mons objetos de todo tipo en madera, como mesas, jarrones o candelabros, en el Atelier L’Hôme du Bois.

Y ¡qué bien huelen los jabones artesanales! 100 % naturales. Podéis comprarlos en Savonnerie Savonnia (Le Pizou) y en Soleil de Mai (Castillonnes)

¿Una foto de recuerdo? Y ataviados de época. En Monpazier tienes Photo Retro. Nosotros nos hicimos una en la puerta, no se animó mi dueña a vestir ropajes de ningún tipo jeje.

 

Bergerac con perro

Hay muchos talleres de artesanos en Bergerac y alrededores pero todos estos ¡puedes visitarlos con tu perro!

6. Disfruta del río: canoas y paseos en barco

Tanto en el Valle del Dordoña como de Vézère, encontraréis un montón de empresas que os ofrecen alquiler de canoas. Os dejo algunos nombres por aquí. Suelen estar disponibles desde junio/julio hasta finales de agosto.

En la Dordoña: Cyrano Canoë (Creysse), Canoë River (Le Buisson de Cadouin), Canoë Attitude (Gardonne), Galo Canoë Kayak Port Sainte Foy, Canoë Kayak Saint-Antoine de Breuilh, A Canoë Raid (Siorac en Perigord), A Canoë Detente Dordogne (Saint Vicent de Cosse). Podría continuar con la lista pero es infinita. Casi seguro que en cualquier localidad junto al Dordoña tenéis canoas para alquilar, y una gran mayoría son dogfriendly.

 

Bergerac con perro

 

Excursiones en barco o bateaux promenade, que suena mejor: Las gabarras de Bergerac, sin ir más lejos, en el Quai Salvette.

 

Bergerac con perro

Las famosas gabarras del Dordoña

7. Otras actividades en Bergerac con perro

No voy a extenderme ya que son muchísimas pero también porque, a pesar de que admiten perros, no me parecen muy respetuosas con mis otros congéneres. Se trata de paseos en carros de caballo o en asnos, y también de zoos. No voy a soltaros ningún sermón pero, por favor, no contribuyáis al sufrimiento animal.

Si, además de con vuestro perro, viajáis con niños hay un montón de actividades lúdicas e interesantes como los del Castillo de Bridoire, el Port Miniature de Bergerac, Le Conquil en Saint Leon Sur Vezere un parque-aventura de la prehistoria.

Visitas a productores: granjas, agricultura biológica, productores de Foie gras, miel, pan artesano. Si queréis preguntarme por algo en concreto, me escribís en los comentarios y os consulto mi lista.

Perigord Negro: ruta en 5+1 imágenes

Recorrer el Perigord Negro es encontrar una sucesión infinita de pueblos preciosos, catalogados entre los más bellos de Francia, y rincones sorprendentes que te enamorarán. Desde su capital, Sarlat, es posible visitar, sin recorrer demasiados kilómetros, algunos de ellos. Es por eso un buen punto de partida y un lugar ideal para alojarte y desde el que iniciar tu ruta. Echa un vistazo a estas imágenes de postal en el Perigord Negro.

#1 Sarlat

perigord negro sarlat

Maison la Boétie

La capital del Perigord Negro posee un encanto ineludible y un buen número de edificios catalogados como monumentos históricos, no en vano ha sido escenario de muchos rodajes cinematográficos. Entre algunos de sus edificios más representativos está la Maison Boétie, construida entre 1520-1525 por Antonione de la Boétie. Su hijo, Etienne, humanista y escritor pasó a la posteridad por su «discurso sobre la servidumbre voluntaria»

El edificio, construido inicialmente en estilo renacentista italiano, fue declarado monumento histórico en 1889. Pudimos verlo, además, con la decoración navideña. Precioso ¿Verdad?

#2 La Roque Gageac

perigord negro la Roque Gageac

 

A poco más de 10 km de Sarlat en dirección sur, en la lista de pueblos más bonitos de Francia, La Roque Gageac es tan bello como misterioso. Si a ello le sumamos la niebla persistente, y las calles vacías en invierno, la imagen resulta hipnótica y hasta un poco inquietante ¿No creéis? Si bien las vistas desde alguno de sus miradores sobre el Dordoña son increíbles, no es menos subyugante la hilera de casas frente al río.

#3 Beynac et Cazenac

perigord negro beynac et cazenac

 

Siguiendo el curso del Dordoña, a tan solo 5 kilómetros del anterior, sumamos a la ruta por el Perigord Negro otro de los pueblos más bellos. Como una imagen vale más que mil palabras ¿No pensáis que esta foto es digna de la portada de un cuento? Entre las casas con tejados de pizarra es fácil imaginar historias de caballeros y princesas, recorriendo sus calles empedradas o visitando su castillo, uno de los mejor conservados, que te transportarán a la Edad Media.

#4 Saint Amand de Coly

perigord negro saint amand de coly

 

Aunque la imagen más recurrente de este pequeñísimo pueblo, poco más de 20 kilómetros al norte de Sarlat, es la de su majestuosa Abadía fortificada, una de las más hermosas del Perigord Negro, nosotros quedamos prendados de esta casa a la entrada del pueblo (por cierto cerrado al tráfico) Sus palomares o su antiguo hospital, cuya construcción se inició en 1381, para atender a los peregrinos, bien merecen una visita (puedes seguir el itinerario que encontrarás en un panel informativo)

Sin duda ¡Saint Amand tiene bien ganado su título de pueblo más bonito!

#5 Saint Léon sur Vézère

perigord negro saint leon sur vezere

 

Siguiendo el curso del Vézère, esta pequeña población, con un hermoso paseo junto al río, posee un rico patrimonio. La imagen más conocida es probablemente su iglesia románica, del S.XII, de arquitectura muy simple, con su campanario con tejado de pizarra. Su interior, desnudo, conserva algunos restos de frescos en el ábside. A la entrada del pueblo, el cementerio y la capilla expiatoria, del S. XVI, que contiene inscripciones de la leyenda de su construcción.

#+1 Carlux, un descubrimiento en el Perigord Negro

perigord negro carlux

 

Sin tener ni idea de su existencia, la población de Carlux, fue un descubrimiento en ruta del que no habíamos oido hablar. Su castillo del S.X,  en ruinas, o la Iglesia de Santa Catalina son parte de su patrimonio.

Pero nuestro mayor descubrimiento fue, por una parte, la Gare de Robert Doisneau  en lo que fue la antigua estación de ferrocarril de Carlux. El espacio expositivo dedicado a este gran fotógrafo francés bien vale una parada en el camino. Además en la planta baja se encuentra la oficina de turismo de » Pays de Fénelon», una comarca que agrupa 19 poblaciones, que se considera una de las puertas de entrada al Perigord Negro,  limítrofe con el Departamento de Lot.

Al aparcar el coche, frente a la Gare, nos tropezamos con esta otra imagen, que parecía sacada de otro tiempo o formar parte de un atrezzo dispuesto a propósito. Si sois aficionados a las antigüedades no podréis resistiros a visitar este anticuario, en la carretera D703, o al menos a fotografiarlo.

Y ahora decidme ¿no os han entrado unas ganas enormes de coger vuestra cámara y poneros en ruta?

 

Una perriescapada al Perigord

¿Una escapada al Perigord? Reguauuuu.

Ya era hora. Desde hace un año, con la excepción de una visita a Madrid, mi familia humana no me había llevado de viaje. Y tratándose de Francia ya tengo claro que la diversión está asegurada. Recorrer pueblitos, caminar junto a un río enoooorme (el Dordoña, o Dordogne como dicen por allí) y comer todos juntos en algún restaurante es un auténtico perriplanazo.

El Departamento del Perigord es parte de la región de Nueva Aquitania y, como seguro que habréis leído en un montón de blogs, se divide en 4: Perigord blanco, Perigord verde, Perigord púrpura y Perigord negro. Este último es el más visitado y es precisamente donde hemos estado nosotros. Así que no voy a contaros mucho más sobre este asunto y si sobre los sitios que hemos podido conocer (y sobre los que no, pero que tenemos anotados para otra ocasión)

Al ser temporada baja algunos lugares de interés están cerrados al público y hay actividades que no se pueden hacer (como los famosos paseos en gabarra por el río) pero la ventaja es que se puede aparcar sin problemas en todos los pueblos y dar grandes paseos sin apenas gente. Aún así, decidimos alojarnos en Sarlat, capital del Perigord negro, y disfrutar del ambiente navideño y su mercadillo que, al contrario de lo que sucede en el norte de Francia, permanece abierto hasta el 31 de diciembre.

De cualquier forma, aunque puedes entrar en un montón de castillos, museos y hasta cuevas con tus humanos, lo que más me ha gustado de este viaje ha sido visitar pueblos y dar grandes paseos. Ayyy ese río… ¡Si me llegan a soltar!

Sarlat: el corazón del Perigord negro

Aquí es donde nos hemos alojado en nuestra escapada de 4 días, en un pequeño apartamento en el que he estado como un rey (por algo soy el rey de la casa). Es uno de los lugares más turísticos de la zona, lleno de restaurantes y tiendas de souvenirs, pero aun así hay que reconocer que es una maravilla. De hecho tiene la mayor densidad de monumentos y edificios protegidos (65 en total) Así que sus calles, restauradas gracias a la llamada ley de Malraux de 1964, son un auténtico museo al aire libre y han sido escenario de rodajes cinematográficos como «Juana de Arco» de Luc Besson. Todo esto me lo han contado mis humanos, que además se han puesto morados a sacar fotos ¡ Yo creo que hasta he salido favorecido en Instagram!

 

Esa foto está hecha en el famoso monumento a las ocas. Si no lo sabéis, el foie es uno de los productos más famosos de la zona, donde hay muchísimas granjas de ocas. Que queréis que os diga… me parece un poco cruel matar a los animalitos y luego hacerles un monumento. Mis humanos dicen  que tengo razón, pero que es una exquisitez.

Esta ciudad es muy instagrameable, para que os voy a decir otra cosa. Y más en Navidad. Algunas de las «maisons» más bonitas de la ciudad, como La Boétie, que perteneció a una de las familias nobles de Sarlat y donde nació el poeta y escritor humanista Etienne de La Boétie, amigo y discípulo de Mointagne, tienen una decoración impresionante ¡Hasta osos de peluche en su fachada!

Perigord Sarlat

¿Os gusta la decoración navideña? Es reguau

Otra Maison, la de Gisson, es posible visitarla ¡también con perro! y en el antiguo obispado (Ancien évêché) o antiguo teatro, pues parece que entre los habitantes de Sarlat hubo cierta división para escoger el nombre del que es actualmente un centro cultural en la rue Tourny,  pudimos ver una original exposición de esculturas, fotografías y montajes audiovisuales ¡la verdad que yo no quería entrar, pues me asusté un poco! Hasta había un piano de cola en el escenario, y lo podía tocar cualquiera (que supiera, claro, jeje)

Perigord Sarlat

Exposición en Ancien Evêché

Si os interesa saber mucho más sobre Sarlat, sus monumentos, mercadillos y acontecimientos culturales,  lo mejor es que visitéis la web de turismo, seguro que encontráis grandes planes.

El valle del Dordoña

Bañados por este enorme río, el Dordoña, encontraréis no solo son los pueblos más bonitos del Perigord sino de los más bonitos de Francia, que se incluyen en la famosa denominación «les plus beaux villages de France». Algunos son tan pequeños que no superan los 400 habitantes, pero han sabido conservar su patrimonio y su esencia. En verano, muchos de ellos bullen de actividad, festivales y visitantes pero en invierno es posible que no os cruzéis con absolutamente nadie por sus calles. Por mi no hay problema, ¡eh!, así puedo olisquear a mis anchas.

Nos hubiese gustado visitar muchos más, pero al menos todos estos vamos a recomendaros.

La Roque Gageac

Este pueblo encaramado en una acantilado sobre el río es tan bonito como misterioso. Dicen que tan solo lo superan Le Mont saint Michel y Rocamadour ¡Y yo he estado también en esos dos sitios!

Había una niebla tan espesa que no se veía nada de nada. Los restaurantes frente al río cerrados y las calles desiertas, apenas un par de coches que llegaron al mismo tiempo que nosotros ¿Y este es uno de los lugares más visitados de Francia?  Aun así  dimos un paseo junto al río, el Dordoña como ya os había dicho,  subimos por las callejuelas empinadas y seguimos las indicaciones de la ruta panorámica. En días claros las vistas deben ser reguau.

Por el camino nos encontramos un castillo maravilloso ¡Y se alquila! Ya me gustaría a mi, ya…

Aunque os parezca increíble, en la Edad Media esta localidad tenía muchísimos más habitantes que hoy en día, hasta 1500, que vivían de la actividad portuaria. Impresiona mirar hacia arriba desde la orilla del Dordoña y descubrir las antiguas fortificaciones pero es que, desde tiempos muuy antiguos, las invasiones y guerras (me dicen que una  duró más de 100 años) eran un «no parar». Ya imagino las embarcaciones vikingas navegando por el río… y si alguna vez vuelvo en verano (dice mi dueña que si) un paseo en gabarra no me lo quita nadie.

Castelnaud la Chapelle

Como os imaginaréis, otro castillo más. Aparcamos en la parte baja del pueblo (gratis), junto a una «boulangerie» que olía de maravilla. Antes de subir (mira que hemos subido cuestas en este viaje, eh) fuimos a tomar un café a un restaurante vasco, la Tournepique ¡Ay que calentito se estaba! con el frío y la niebla que no nos dejó ni un momento en todo el día. Los dueños eran de Ainhoa, un precioso pueblo del País Vasco francés ¡Que también conozco!

Para variar, casi todo estaba cerrado, excepto la tienda de souvenirs del castillo. Precisamente el Castillo de Castelnaud abre 365 días al año, es dogfriendly y ofrece muchas actividades, especialmente para los niños. Construido en el S.XII, contiene una importante colección de armaduras y armas. Fue escenario de batallas y asedios, primero en la Guerra de los Cien Años, que enfrentó a ingleses y franceses, y después en las Guerras de Religión. Permaneció abandonado durante mucho tiempo y en 1966 fue declarado Monumento Histórico. Las vistas desde allí deben ser de lo mejorcito pero, con la niebla espesísima que había, mejor lo dejamos para otra ocasión.

Perigord castelnaud la capelle

Se puede comprar una entrada conjunta para visitar los Jardines de Marqueyssac, que están en Vezac, muy cerquita de allí, pero imposible visitarlos con la niebla ¡Que mala suerte! ya que también somos bien recibidos (con correa, claro está) Dice mi dueña que no me preocupe, que ya volveremos.

Beynac et Cazenac

Este es, al igual que los anteriores, uno de los pueblos más bonitos del Perigord. Bueno, en realidad son 2, Beynac y Cazenac, unidos desde el año 1827. De verdad que este pueblo es precioso.

Perigord Beynac et Cazenac

Castillo de Beynac

Nos dimos un buen paseo hasta el castillo y la Iglesia. Tan emocionados estábamos que subimos por la Rue de la Balme, donde por cierto está la oficina de turismo, y al bajar cambiamos el recorrido y nos encontramos en la orilla del río totalmente desubicados ¡Vaya cabeza la nuestra! Lo que íbamos buscando era un restaurante por el que habíamos pasado, y que estaba entre las recomendaciones de nuestros caseros en Sarlat, «La Petit Tonelle».

Tenéis que llevar a vuestros humanos a comer a este restaurante, seguro que  también son bien recibidos, porque los peludos somos clientes VIP. En la mesa de al lado había una preciosa dálmata y el dueño del local me hizo mil carantoñas.

Perigord

La Petit Tonelle, un restaurante guau

 

Muy cerca de aquí hay infinidad de pueblos preciosos pero el invierno es lo que tiene, pocas horas de luz, aunque lo que más nos fastidió fue la niebla… grrrrrrr. Nos hubiese gustado visitar Saint Cyprien o Domme (con sus famosas grutas, en las que puedes acompañar a tus humanos) que quedaban muy cerca también. Y ¿sabéis lo peor? cuando regresamos a Sarlat a media tarde ¡lucía el sol!

El valle del Vézère

Al norte de Sarlat se encuentra este valle, famoso por sus yacimientos y cuevas, con un buen número de pueblos clasificados como los más bonitos de Francia. Muy diferentes a los del valle del Dordoña (aquí subimos menos cuestas jeje) ¡No os los perdáis!

Saint Amand de Coly

Wow- decían mis humanos- Reguau- pensé yo- nada más aparcar en el espacio habilitado junto a la carretera, ya que el acceso al pueblo está restringido a los coches. Desde allí el pueblo parece una auténtica postal.

La Abadía fortificada- dicen que la más importante del Perigord- es sencillamente impresionante. Pero, si queréis que os diga la verdad, lo que me gustó fueron las casitas preciosas, con enormes patios en los que correr y jugar, no me importaría nada vivir en una de ellas.

Perigord

La Abadía, por cierto, está en rehabilitación y no pudimos visitarla. Además, como nos ha ocurrido un sinfín de veces en este viaje, la oficina de turismo estaba cerrada y no había un alma en las calles. Aun así mereció la pena recorrer el pueblo, acercarse hasta el antiguo hospital, construido a partir de 1381 para atender a los peregrinos, o ver los palomares ¿Sabíais que los huevos de paloma eran muy apreciados y que la carne de estos animales era una de las pocas fuentes de proteínas para la población durante la Edad Media? Aunque estos edificios, construidos ex profeso, pertenecían a las clases altas. Dice mi dueña que la primera vez que vio estas construcciones fue en la isla griega de Tinos, y que sobre ello ya os hablará en otra ocasión.

Con todo cerrado, vuelta al coche y a seguir ruta.

Montignac

Todo el mundo visita Montignac para conocer las famosas cuevas de Lascaux (aunque en realidad se visita una réplica) En estas yo no puedo entrar, pero si sois peques y os pueden llevar en una mochilita no tendréis problema.

Tuvimos suerte al aparcar cerca de la Plaza de la Iglesia porque era gratis durante unas horas. En verano, con tantos turistas, es mejor dejarlo en alguno de los parkings gratuitos aunque estén un poco más alejados del centro. Desde esa plaza podréis recorrer el casco antiguo, con calles muuuy estrechas dedicadas a los antiguos gremios.

Perigord

Al otro lado del río está la oficina de turismo y una iglesia que pueden visitar vuestros humanos, la de St George de Prieuré. A mi lo que me gusta es el río, ya lo sabéis.

Saint Léon Sur Vézerè

Este pueblo es pequeñísimo y una iglesia románica que aparece en todas las fotos pero además tiene un enorme parque junto al río, así que me dan mucha envidia los peludos de este pueblo porque ya quisiera yo tener uno así cerca de mi casa.

Por lo demás, en temporada baja, solo había un restaurante abierto ¡con el cartel de completo! Hora de comer y ni un triste bocado… San Google nos daba información cada vez más desalentadora sobre los pueblos de alrededor…300 habitantes, 400 habitantes y cero lugares para comer.

Opción B: dirigirnos a Les Ezyes, que era un lugar muy chulo por el que pasamos en nuestro viaje de casa a Sarlat. Si queréis saber mucho sobre la prehistoria tenéis que venir aquí. Las edificaciones trogloditas son una pasada, medio casas, medio cuevas. Y si de cuevas se trata, en la Grotte du Grand Roc podéis realizar la visita con toda la familia, humana y perruna.

En Saint Léon también se encuentra el pueblo troglodita de Le Conquil y muy cerca, en Peyzac Le Moustier, la fortaleza de La Roque Saint Cristophe donde también somos bien recibidos.

Por el camino descubrimos la Casa Fuerte de Reignac (La Maison Forte de Reignac) pero lo primero era llenar el estómago, y tampoco nos queda claro que la visita sea dogfriendly.

Por cierto, que sepáis que al llegar a Les Ezyes encontramos una cafetería abierta y llena de gente pero no nos quisieron dar de comer (cocina cerrada) ¿Ni un triste bocadillo? Grrrr. Nota de mi humana: acordarse de que en Francia se come pronto y que siempre hay que llevar la mochila de las provisiones en el coche ¡Que parecemos nuevos! Con hambre, ni fotos hicimos.

 

Photo by rowie k on Foter.com / CC BY-NC-SA

Iba a contaros lo que hicimos al día siguiente, en nuestro último día en el Perigord. Fue una excursión chulísima desde Sarlat, incluso con sorpresas por el camino, pero eso lo dejo para otro post. Ahora voy a echarme una siestecita ¡Lametones para todos!