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Los mejores perriplanes en Bilbao y alrededores

¿Pensando en visitar Bilbao con vuestro perro? Reguau, lectores, habéis llegado al sitio justo

Hoy os cuento cuales son los mejores planes, qué hacer en Bilbao y alrededores con perro ¡Y humanos, claro!

Bilbao con perro: datos prácticos

Aunque cada vez más dogfriendly, todavía queda mucho por hacer en Bilbao para disfrutar con tu perro. De hecho yo vivo muy cerquita y nunca he visitado la capital. Los motivos: además de que no me gustan las aglomeraciones, no puedo viajar en metro, ya que solo está permitido el acceso a los de tamaño pequeño (hasta 8Kg) y siempre que vayan en brazos o en transportín (ni siquiera podéis pisar el suelo) y este es el medio de transporte público más cómodo para llegar al centro. Por más que se ha intentado desde asociaciones etc intentar que Metro Bilbao se ponga a la altura de los suburbanos en otras capitales españolas y europeas no hay manera de que entren en razón. Si que puedes viajar, seas del tamaño que seas, en tranvía, Renfe cercanías y Euskotren. Eso si, consulta las condiciones sobre uso de bozal etc en sus respectivas webs.

Bilbao es una ciudad no demasiado grande, así que puedes visitarla tranquilamente a pie. Recorrer las orillas de la Ría del Nervión, pasando por el Teatro Arriaga y el Ayuntamiento, y cruzar cualquiera de sus puentes: el del Arenal, el del Ayuntamiento o el controvertido Zubizuri, obra de Santiago Calatrava. Por supuesto, tienes que saludar al perro más famoso de la ciudad, Puppy, delante del museo Guggenheim.

 

Bilbao con perro

Puppy, el perro más famoso de Bilbao. Fotografía de Mochila Express

 

El parque de Doña Casilda, también en el centro de la ciudad, es un espacio verde enorme , en el que tenéis una zona de esparcimiento para corretear a última hora de la tarde (De Noviembre a Mayo entre las 19:00 y las 11:00. De Junio a Octubre desde las 20:00 a las 11:00) Para «casi todos» (no se admiten perros catalogados como PPP).

Si eres txiki o has llegado en coche con tu familia humana no hay problema para que puedas disfrutar de todos los planes que te propongo en los alrededores de Bilbao. Soy un perro muy viajero pero reconozco que aquí hay un montón de perriplanes estupendos. Seguramente hay muchos más pero, en este post, te cuento los que yo hago siempre que puedo.

5 planes con perro cerca de Bilbao

1# Kobetamendi

Empiezo por este, que es el más cercano a Bilbao. Kobetamendi, o el Monte Cobetas, es un sitio estupendo para corretear y de paso que los humanos estiren las piernas. Se puede llegar con el autobús urbano (Línea 58) pero mejor hacerlo con vuestro coche. En Kobetamendi hay también un área de autocaravanas.

Probablemente os encontraréis con algunas simpáticas vacas que pastan por allí, pero tranquilos que hay sitio para todos. Podéis llevar un picnic para comer o merendar en las zonas habilitadas (hay mesas y fuentes) pero, si lo preferís, os recomendamos degustar un buen pollo asado en la cervecera Cobetas. Tiene un enorme espacio exterior con mesas donde podéis estar todos juntos.

Después de comer una siestecita a la sombra de los árboles no viene mal. Y como plus, las que sin duda son las mejores vistas sobre Bilbao.

 

Bilbao con perro

Vistas desde el área de autocaravanas de Kobetamendi. Fotografía de Furgobidaiak

2# Ruta por los acantilados de La Galea

Mi lugar favorito del mundo mundial. Si podéis llegar en metro a Getxo (Estación Bidezabal) la ruta comienza en el molino de Aixerrota y podéis continuarla tantos kilómetros como os aguante el cuerpo, a lo largo de la costa. Si os movéis en coche, junto al Fuerte de La Galea encontraréis un amplio parking.

Desde este punto y hasta la playa de Azkorri son unos 3 Km más o menos. Es una ruta genial, por camino asfaltado o entre los matorrales (que es lo que más me gusta) En este momento hay zonas valladas debido a un programa de recuperación de los brezales que comenzó hace pocos años y que ha permitido el regreso de un montón de especies de pájaros distintas, pero aun así podéis revolcaros en la hierba crecida o tumbaros buscando la sombra si es un día de calor.

A la derecha del camino está el campo de golf, vallado, y a la izquierda los acantilados. Yo me asomo pero nunca he ido más allá. No seáis traviesos, una amiga mía (una setter tricolor muy guapa pero muy locuela) bajó por las rocas y terminó en el agua. Aquí las corrientes son muy fuertes y no podía salir por lo que tuvo que venir la Cruz Roja del mar e incluso un helicóptero ¡Salió en la tele y en los periódicos! Así que ¡Cuidadín!

Antes de llegar a la playa de Azkorri tenéis mesas para hacer un picnic y algunos chiringuitos en los que tomar algo e incluso comer, como el Fangaloka. Seguro que os encontráis con muchos peludos por allí.

Solo una recomendación más: la mayoría de los perros vamos sueltos sin problema pero, si podéis, evitad las horas de mayor afluencia porque hay muchísimos ciclistas, familias con niños etc. y es un poco incordio.

 

Bilbao con perro

3# Barrika: ver el mejor atardecer del mundo

En realidad, si continuaseis la ruta por la costa desde La Galea, hasta el infinito y más allá, podríais visitar pueblos llenos de encanto como Sopelana o Barrika. Pero tranquilos, que también podéis ir en coche.

Eso sí, no debéis perderos el que es uno de los atardeceres más reguaus del mundo. En los acantilados sobre la playa de Barrika merece mucho la pena sentarse en la hierba a esa hora. Se puede bajar a la playa por una empinadísima escalera en las rocas, y veréis que muchos surfistas lo hacen. También aquí hay mesas y algo de arbolado por lo que es otra opción estupenda para el picnic o el «tumbing», como dice mi dueña.

Si lo que os gusta es ir de chiringuitos y terraceo vario, el Golfo Norte es el sitio perfecto desde el que contemplar el atardecer con una cervecita en mano. Los peludos somos bien recibidos, tienen bebederos y si no, pedid, que os darán agua encantados. A veces hay música en directo y también algo de comida rápida para picar.

Frente al bar hay zona de aparcamiento, así que no tenéis excusa para dejar de visitar este lugar taaan especial en vuestro viaje a Bilbao.

 

Bilbao y alrededores con perro

Atardecer en los acantilados de Barrika

 

4# La Arboleda

Al otro lado de la Ría del Nervión, en la comarca de Meatzaldea (que significa Zona Minera) podrás pasar un buen rato disfrutando de la naturaleza en los Montes de Triano. Tu familia podrá conocer el pasado minero en el pueblo de La Arboleda y todos juntos vivir una experiencia única subiendo en el funicular de la Reineta, que antes se usaba para transportar mineral y ahora lleva pasajeros humanos ¡Y perrunos! El funicular, gestionado por Euskotren, parte de  la localidad del Valle de Trápaga.

Desde la Reineta hasta La Arboleda hay apenas un kilómetro pero, si lo preferís, hay un bus lanzadera que os acercará, en el que también podéis subir.

Os asombrará ver unos preciosos lagos en estos montes. En realidad son antiguos pozos mineros que se han rellenado de agua. Hay cantidad de patos y otras aves y, aunque digan que no se aconseja el baño, yo no me puedo resistir a darme un chapuzón persiguiéndolos.

Rutas de senderismo, zonas de picnic y un montón de buenos restaurantes y bares, muchos de ellos dogfriendly, aunque nosotros nos quedamos en las terrazas. Los fines de semana hay un auténtico ambientazo en este pueblo que tiene poco más de 500 habitantes.

 

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Al agua, patos! Eso debió pensar nuestro compi perruno, que no dudó ni un segundo en lanzarse a perseguir a las aves. Menos mal que ayer tuvimos un día de primavera anticipada, no como hoy… Lunes y lloviendo, así nos hemos despertado. Este lago maravilloso no es tal, las apariencias engañan 😉 En realidad son antiguos pozos mineros que se han rellenado de agua. Si visitas Bilbao, reserva un ratito para conocer la historia minera en los alrededores, sube en el funicular de La Reineta, antes de usaba para transportar el mineral y hoy para llevar pasajeros humanos y perrunos! Disfruta de un paseo en plena naturaleza tan solo a un paso de la capital vizcaína. #basque_experiences #visiteuskadi #turismobizkaia #meatzaldea #nosinmiperro #dogfriendly #losviajesdetoby #euskotb #euskotravelbloggers #euskadibasquecountry

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5# Juego de perritronos: Rocadragón o San Juan de Gaztelugatxe

Si quieres aventurarte un poquito más allá de Bilbao, y eres fan de Juego de (perri)Tronos, seguro que has planeado visitar Rocadragón, o lo que es lo mismo, San Juan de Gaztelugatxe. Entre las localidades de Bakio y Bermeo este paraje os va a encantar. Yo tuve la suerte de ir antes de que restringieran el aforo (había muchísima gente) así que tu familia deberá comprar online los tickets para reservar la visita. Es gratuita, pero sin reserva no se accede.

Para llegar en transporte público desde Bilbao solo hay autobuses, así que es más complicado para las familias con perro. Pero si os movéis con vuestro coche, es una preciosa excursión por la Costa Vasca visitando las localidades cercanas como Bermeo.

 

 

Otros planes con perro cerca de Bilbao

Aunque os parezca mentira, todavía hay algunos lugares que no he visitado cerca de casa. Desde Bilbao también podéis subir al monte Artxanda en funicular (en el vagón señalizado, con correa y bozal) Es otro de los miradores con unas vistas excepcionales de la ciudad, muchas zonas verdes para pasear y bancos en los que sentarse un ratito si los humanos se cansan.

Sin necesidad de coger el coche, con el cercanías de Renfe desde la estación de Abando, podéis acercaros hasta el Puente Bizkaia, más conocido como Puente Colgante, en la villa de Portugalete. Es uno de mis paseos preferidos, aunque no podemos ir sueltos, por la orilla de la Ría hasta llegar a Santurce (si, desde Santurce a Bilbao vengo por toda la orilla… como en la canción)

También es posible y recomendable, ya que una experiencia como esta no la viviréis en cualquier sitio, cruzar en el transbordador del Puente al otro lado de la Ría, hasta Las Arenas, una localidad muy señorial y elegante con un paseo (el de Zugazarte) lleno de casas blasonadas, y una pequeña playa. Si no os importa caminar llegaréis incluso a la localidad de Algorta y su enorme playa (la de Ereaga) De octubre a abril de 18:00 a 11:00 los peludos tenemos permitido el acceso a esta playa (prohibido del 1 de mayo al 30 de septiembre)

Creo que a estas alturas ya no tengo que convenceros para que nos visitéis. Hay mucho que ver y hacer en Bilbao, y alrededores, con perro ¿Qué os parecen estos perriplanazos? Lametones para todos.

Una perriescapada al Perigord

¿Una escapada al Perigord? Reguauuuu.

Ya era hora. Desde hace un año, con la excepción de una visita a Madrid, mi familia humana no me había llevado de viaje. Y tratándose de Francia ya tengo claro que la diversión está asegurada. Recorrer pueblitos, caminar junto a un río enoooorme (el Dordoña, o Dordogne como dicen por allí) y comer todos juntos en algún restaurante es un auténtico perriplanazo.

El Departamento del Perigord es parte de la región de Nueva Aquitania y, como seguro que habréis leído en un montón de blogs, se divide en 4: Perigord blanco, Perigord verde, Perigord púrpura y Perigord negro. Este último es el más visitado y es precisamente donde hemos estado nosotros. Así que no voy a contaros mucho más sobre este asunto y si sobre los sitios que hemos podido conocer (y sobre los que no, pero que tenemos anotados para otra ocasión)

Al ser temporada baja algunos lugares de interés están cerrados al público y hay actividades que no se pueden hacer (como los famosos paseos en gabarra por el río) pero la ventaja es que se puede aparcar sin problemas en todos los pueblos y dar grandes paseos sin apenas gente. Aún así, decidimos alojarnos en Sarlat, capital del Perigord negro, y disfrutar del ambiente navideño y su mercadillo que, al contrario de lo que sucede en el norte de Francia, permanece abierto hasta el 31 de diciembre.

De cualquier forma, aunque puedes entrar en un montón de castillos, museos y hasta cuevas con tus humanos, lo que más me ha gustado de este viaje ha sido visitar pueblos y dar grandes paseos. Ayyy ese río… ¡Si me llegan a soltar!

Sarlat: el corazón del Perigord negro

Aquí es donde nos hemos alojado en nuestra escapada de 4 días, en un pequeño apartamento en el que he estado como un rey (por algo soy el rey de la casa). Es uno de los lugares más turísticos de la zona, lleno de restaurantes y tiendas de souvenirs, pero aun así hay que reconocer que es una maravilla. De hecho tiene la mayor densidad de monumentos y edificios protegidos (65 en total) Así que sus calles, restauradas gracias a la llamada ley de Malraux de 1964, son un auténtico museo al aire libre y han sido escenario de rodajes cinematográficos como «Juana de Arco» de Luc Besson. Todo esto me lo han contado mis humanos, que además se han puesto morados a sacar fotos ¡ Yo creo que hasta he salido favorecido en Instagram!

 

Esa foto está hecha en el famoso monumento a las ocas. Si no lo sabéis, el foie es uno de los productos más famosos de la zona, donde hay muchísimas granjas de ocas. Que queréis que os diga… me parece un poco cruel matar a los animalitos y luego hacerles un monumento. Mis humanos dicen  que tengo razón, pero que es una exquisitez.

Esta ciudad es muy instagrameable, para que os voy a decir otra cosa. Y más en Navidad. Algunas de las «maisons» más bonitas de la ciudad, como La Boétie, que perteneció a una de las familias nobles de Sarlat y donde nació el poeta y escritor humanista Etienne de La Boétie, amigo y discípulo de Mointagne, tienen una decoración impresionante ¡Hasta osos de peluche en su fachada!

Perigord Sarlat

¿Os gusta la decoración navideña? Es reguau

Otra Maison, la de Gisson, es posible visitarla ¡también con perro! y en el antiguo obispado (Ancien évêché) o antiguo teatro, pues parece que entre los habitantes de Sarlat hubo cierta división para escoger el nombre del que es actualmente un centro cultural en la rue Tourny,  pudimos ver una original exposición de esculturas, fotografías y montajes audiovisuales ¡la verdad que yo no quería entrar, pues me asusté un poco! Hasta había un piano de cola en el escenario, y lo podía tocar cualquiera (que supiera, claro, jeje)

Perigord Sarlat

Exposición en Ancien Evêché

Si os interesa saber mucho más sobre Sarlat, sus monumentos, mercadillos y acontecimientos culturales,  lo mejor es que visitéis la web de turismo, seguro que encontráis grandes planes.

El valle del Dordoña

Bañados por este enorme río, el Dordoña, encontraréis no solo son los pueblos más bonitos del Perigord sino de los más bonitos de Francia, que se incluyen en la famosa denominación «les plus beaux villages de France». Algunos son tan pequeños que no superan los 400 habitantes, pero han sabido conservar su patrimonio y su esencia. En verano, muchos de ellos bullen de actividad, festivales y visitantes pero en invierno es posible que no os cruzéis con absolutamente nadie por sus calles. Por mi no hay problema, ¡eh!, así puedo olisquear a mis anchas.

Nos hubiese gustado visitar muchos más, pero al menos todos estos vamos a recomendaros.

La Roque Gageac

Este pueblo encaramado en una acantilado sobre el río es tan bonito como misterioso. Dicen que tan solo lo superan Le Mont saint Michel y Rocamadour ¡Y yo he estado también en esos dos sitios!

Había una niebla tan espesa que no se veía nada de nada. Los restaurantes frente al río cerrados y las calles desiertas, apenas un par de coches que llegaron al mismo tiempo que nosotros ¿Y este es uno de los lugares más visitados de Francia?  Aun así  dimos un paseo junto al río, el Dordoña como ya os había dicho,  subimos por las callejuelas empinadas y seguimos las indicaciones de la ruta panorámica. En días claros las vistas deben ser reguau.

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Hoy ha salido el sol pero este es el panorama que nos encontramos ayer visitando La Roque Gageac, uno de los pueblos más bonitos de Francia, y no sin motivo. Es el tercer lugar más visitado de Francia tras Mont Saint Michel y Rocamadour. De gran importancia durante la Edad Media, era una villa libre y próspera de 1500 habitantes con una gran actividad portuaria que propició el comercio del vino o la sal, entre otros. Impresiona la orografía y las casas literalmente incrustadas en la roca, y en días claros sus numerosos miradores sobre el Dordoña ofrecen unas vistas increíbles. En 1957 un desprendimiento arrasó parte del pueblo. Sin duda es uno de esos lugares que no debes perderte si viajas al Perigord. #laroquegageac #perigordnoir #perigordturisme #leplusbeauxvillagesdefrance #euskotb

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Por el camino nos encontramos un castillo maravilloso ¡Y se alquila! Ya me gustaría a mi, ya…

Aunque os parezca increíble, en la Edad Media esta localidad tenía muchísimos más habitantes que hoy en día, hasta 1500, que vivían de la actividad portuaria. Impresiona mirar hacia arriba desde la orilla del Dordoña y descubrir las antiguas fortificaciones pero es que, desde tiempos muuy antiguos, las invasiones y guerras (me dicen que una  duró más de 100 años) eran un «no parar». Ya imagino las embarcaciones vikingas navegando por el río… y si alguna vez vuelvo en verano (dice mi dueña que si) un paseo en gabarra no me lo quita nadie.

Castelnaud la Chapelle

Como os imaginaréis, otro castillo más. Aparcamos en la parte baja del pueblo (gratis), junto a una «boulangerie» que olía de maravilla. Antes de subir (mira que hemos subido cuestas en este viaje, eh) fuimos a tomar un café a un restaurante vasco, la Tournepique ¡Ay que calentito se estaba! con el frío y la niebla que no nos dejó ni un momento en todo el día. Los dueños eran de Ainhoa, un precioso pueblo del País Vasco francés ¡Que también conozco!

Para variar, casi todo estaba cerrado, excepto la tienda de souvenirs del castillo. Precisamente el Castillo de Castelnaud abre 365 días al año, es dogfriendly y ofrece muchas actividades, especialmente para los niños. Construido en el S.XII, contiene una importante colección de armaduras y armas. Fue escenario de batallas y asedios, primero en la Guerra de los Cien Años, que enfrentó a ingleses y franceses, y después en las Guerras de Religión. Permaneció abandonado durante mucho tiempo y en 1966 fue declarado Monumento Histórico. Las vistas desde allí deben ser de lo mejorcito pero, con la niebla espesísima que había, mejor lo dejamos para otra ocasión.

Perigord castelnaud la capelle

Se puede comprar una entrada conjunta para visitar los Jardines de Marqueyssac, que están en Vezac, muy cerquita de allí, pero imposible visitarlos con la niebla ¡Que mala suerte! ya que también somos bien recibidos (con correa, claro está) Dice mi dueña que no me preocupe, que ya volveremos.

Beynac et Cazenac

Este es, al igual que los anteriores, uno de los pueblos más bonitos del Perigord. Bueno, en realidad son 2, Beynac y Cazenac, unidos desde el año 1827. De verdad que este pueblo es precioso.

Perigord Beynac et Cazenac

Castillo de Beynac

Nos dimos un buen paseo hasta el castillo y la Iglesia. Tan emocionados estábamos que subimos por la Rue de la Balme, donde por cierto está la oficina de turismo, y al bajar cambiamos el recorrido y nos encontramos en la orilla del río totalmente desubicados ¡Vaya cabeza la nuestra! Lo que íbamos buscando era un restaurante por el que habíamos pasado, y que estaba entre las recomendaciones de nuestros caseros en Sarlat, «La Petit Tonelle».

Tenéis que llevar a vuestros humanos a comer a este restaurante, seguro que  también son bien recibidos, porque los peludos somos clientes VIP. En la mesa de al lado había una preciosa dálmata y el dueño del local me hizo mil carantoñas.

Perigord

La Petit Tonelle, un restaurante guau

 

Muy cerca de aquí hay infinidad de pueblos preciosos pero el invierno es lo que tiene, pocas horas de luz, aunque lo que más nos fastidió fue la niebla… grrrrrrr. Nos hubiese gustado visitar Saint Cyprien o Domme (con sus famosas grutas, en las que puedes acompañar a tus humanos) que quedaban muy cerca también. Y ¿sabéis lo peor? cuando regresamos a Sarlat a media tarde ¡lucía el sol!

El valle del Vézère

Al norte de Sarlat se encuentra este valle, famoso por sus yacimientos y cuevas, con un buen número de pueblos clasificados como los más bonitos de Francia. Muy diferentes a los del valle del Dordoña (aquí subimos menos cuestas jeje) ¡No os los perdáis!

Saint Amand de Coly

Wow- decían mis humanos- Reguau- pensé yo- nada más aparcar en el espacio habilitado junto a la carretera, ya que el acceso al pueblo está restringido a los coches. Desde allí el pueblo parece una auténtica postal.

La Abadía fortificada- dicen que la más importante del Perigord- es sencillamente impresionante. Pero, si queréis que os diga la verdad, lo que me gustó fueron las casitas preciosas, con enormes patios en los que correr y jugar, no me importaría nada vivir en una de ellas.

Perigord

La Abadía, por cierto, está en rehabilitación y no pudimos visitarla. Además, como nos ha ocurrido un sinfín de veces en este viaje, la oficina de turismo estaba cerrada y no había un alma en las calles. Aun así mereció la pena recorrer el pueblo, acercarse hasta el antiguo hospital, construido a partir de 1381 para atender a los peregrinos, o ver los palomares ¿Sabíais que los huevos de paloma eran muy apreciados y que la carne de estos animales era una de las pocas fuentes de proteínas para la población durante la Edad Media? Aunque estos edificios, construidos ex profeso, pertenecían a las clases altas. Dice mi dueña que la primera vez que vio estas construcciones fue en la isla griega de Tinos, y que sobre ello ya os hablará en otra ocasión.

Con todo cerrado, vuelta al coche y a seguir ruta.

Montignac

Todo el mundo visita Montignac para conocer las famosas cuevas de Lascaux (aunque en realidad se visita una réplica) En estas yo no puedo entrar, pero si sois peques y os pueden llevar en una mochilita no tendréis problema.

Tuvimos suerte al aparcar cerca de la Plaza de la Iglesia porque era gratis durante unas horas. En verano, con tantos turistas, es mejor dejarlo en alguno de los parkings gratuitos aunque estén un poco más alejados del centro. Desde esa plaza podréis recorrer el casco antiguo, con calles muuuy estrechas dedicadas a los antiguos gremios.

Perigord

Al otro lado del río está la oficina de turismo y una iglesia que pueden visitar vuestros humanos, la de St George de Prieuré. A mi lo que me gusta es el río, ya lo sabéis.

Saint Léon Sur Vézerè

Este pueblo es pequeñísimo y una iglesia románica que aparece en todas las fotos pero además tiene un enorme parque junto al río, así que me dan mucha envidia los peludos de este pueblo porque ya quisiera yo tener uno así cerca de mi casa.

Por lo demás, en temporada baja, solo había un restaurante abierto ¡con el cartel de completo! Hora de comer y ni un triste bocado… San Google nos daba información cada vez más desalentadora sobre los pueblos de alrededor…300 habitantes, 400 habitantes y cero lugares para comer.

Opción B: dirigirnos a Les Ezyes, que era un lugar muy chulo por el que pasamos en nuestro viaje de casa a Sarlat. Si queréis saber mucho sobre la prehistoria tenéis que venir aquí. Las edificaciones trogloditas son una pasada, medio casas, medio cuevas. Y si de cuevas se trata, en la Grotte du Grand Roc podéis realizar la visita con toda la familia, humana y perruna.

En Saint Léon también se encuentra el pueblo troglodita de Le Conquil y muy cerca, en Peyzac Le Moustier, la fortaleza de La Roque Saint Cristophe donde también somos bien recibidos.

Por el camino descubrimos la Casa Fuerte de Reignac (La Maison Forte de Reignac) pero lo primero era llenar el estómago, y tampoco nos queda claro que la visita sea dogfriendly.

Por cierto, que sepáis que al llegar a Les Ezyes encontramos una cafetería abierta y llena de gente pero no nos quisieron dar de comer (cocina cerrada) ¿Ni un triste bocadillo? Grrrr. Nota de mi humana: acordarse de que en Francia se come pronto y que siempre hay que llevar la mochila de las provisiones en el coche ¡Que parecemos nuevos! Con hambre, ni fotos hicimos.

 

Photo by rowie k on Foter.com / CC BY-NC-SA

Iba a contaros lo que hicimos al día siguiente, en nuestro último día en el Perigord. Fue una excursión chulísima desde Sarlat, incluso con sorpresas por el camino, pero eso lo dejo para otro post. Ahora voy a echarme una siestecita ¡Lametones para todos!

 

Fin de año en el País Vasco francés

Visitar el País Vasco francés con perro es uno de los mejores planes que podáis organizar. Por cierto, ¡Reguau! humanos, que casi no saludo.

Aunque la primavera y el verano son las mejores épocas para visitar el País Vasco francés con vuestro perro, mis humanos decidieron llevarme a pasar el fin de año. Yo, como tantos otros peludos, lo paso fatal con los petardos y fuegos artificiales, y mi familia lo pasa mal viéndome sufrir. Llevamos unos años aprovechando los últimos días festivos del año para hacer una escapada, siempre a un destino rural y no muy lejos de casa.

En verano ya habíamos hecho una excursión a Bayona y Biarritz, que son dos lugares imprescindibles y preciosos, pero no los mejores para visitar el País Vasco francés con vuestra mascota, por aquello de las prohibiciones en las playas y demás. Y en periodo navideño son ciudades muy animadas con mercadillos, iluminación… demasiado jaleo para mi.

A pesar de que lo organizó con muy poco tiempo, mi dueña puedo encontrar un apartamento en Cambo Les Bains donde alojarnos todos juntos ( el anuncio decía «animales de talla pequeña» pero ella habló taaaan bien de mi…) Al marcharnos le agradecieron lo limpio que habíamos dejado todo y es que, si queremos ser bien recibidos, tenemos que ser responsables ¿No creéis?

Este precioso pueblo, con un centro pequeño y grandes áreas residenciales, está a poco más de 20 km de Bayona, en el interior. Es famoso por un centro termal donde dicen que «te dejan como nuevo». Cuando fuimos estaba cerrado, y además yo tampoco puedo entrar, ni siquiera en los jardines que son enormes y preciosos. Así que tomad nota: actividades solo para humanos, no las incluyáis en vuestro planning.

Tampoco puedo visitar la Villa Aranaga, casa museo dedicada a Edmond Rostand (Autor de Cyrano de Bergerac) y que fue declarada monumento histórico en 1995. Resulta que por Cambo Les Bains han pasado grandes personalidades de la cultura y allí murió, por ejemplo, el compositor español Isaac Albéniz. Por si todo esto fuera poco, encontraréis un museo distinto pero que seguro os encanta ¡El museo del chocolate!

Y si, todo esto es genial, pero yo no he venido a contaros que podéis hacer los humanos, así que  mejor os recomiendo unas cuantas actividades y lugares para visitar el País vasco francés con vuestro perro.

Qué ver en el País Vasco francés con perro

Si os gustan los pueblos pequeños, llenos de encanto, muchos de ellos incluidos en la lista de los más bonitos de Francia, este es vuestro destino. Si además sois aficionados al senderismo tenéis un montón de rutas para hacer y muuuuchos lugares para, simplemente, pasear. Os dejarán entrar en muchos comercios y cafeterías y nos será difícil encontrar alojamiento.

Cambo Les Bains

Cambo (Kanbo en euskera) es un sitio estupendo para alojarse y recorrer la zona. Está muy cerca de las principales atracciones turísticas y pueblos más bonitos para visitar, y tiene comercios y cafeterías en las que soy bienvenido.

Cambo les Bains Pais Vasco francés

Aprovechando la tarde soleada en Cambo Les Bains

Todas las mañanas, tras un paseo de 10 minutos,  comprábamos el pan, los croissants, el roscón de Reyes (aunque aquí lo llamaban brioche des rois) o el pastel vasco, que en esta zona como os contaré más adelante, es famosísimo. Desde «l’atelier des pains» dábamos un paseo por la Rue des Terrasses hasta la Iglesia, en un recorrido panorámico con vista a las montañas.

Además del centro, Cambo les Bains tiene otros barrios como el bajo Cambo, con sus característicos caseríos, que en esta zona tienen las vigas , ventanas y contraventanas pintados de rojo, todos iguales y realmente bonitos. Incluso nuestra «Residencia» de apartamentos, siendo de varios pisos guardaba la misma estética.

Otro paseo estupendo es el que llega hasta la Colina de la Bergerie. Las indicaciones desde el centro de Cambo Les Bains: » tomar dirección a Espelette y luego la tercera calle a la izquierda (rue de la Bergerie). Al final de esta calle se encuentra el punto de partida para el ascenso de la colina Bergerie.» Nosotros lo teníamos más fácil ya que el cartel indicador estaba en el cruce de la Avenue de Navarre con la Avenue Juanchuto por donde pasábamos a diario. Una actividad mucho más agradable con el buen tiempo, ya que a finales de Diciembre la humedad era tremenda ¡Animales bienvenidos!

Espelette

Espelette o Ezpeleta es uno de los pueblos más visitados de la zona. Famoso por sus pimientos, con denominación de origen, que se cuelgan en las fachadas de las casas para dejarlos secar y que aquí lo añaden a todo: desde el paté al chocolate.

Espelette País Vasco francés

Los famosos pimientos de Espelette que cuelgan en todas las fachadas

El Ayuntamiento, ubicado en el antiguo Castillo de los Varones, o la Iglesia de San Esteban y su característico cementerio son lugares de interés pero no muy apropiados para mí ¡No puedo acceder a las zonas ajardinadas!

Me reciben con los brazos abiertos en las tiendas de productos típicos, donde mi familia degustó y compró un queso riquísimo (yo también quería probarlo pero me dicen que no puedo) Por cierto ¡ Un perro del pueblo se hacía el bravucón ladrando a todo el mundo!

Sare (o Sara)

Este pueblo, con nombre de mujer, está considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia y forma parte, junto con la localidad de Ainhoa en Francia y las de Urdax y Zugarramurdi en Navarra, del territorio conocido como Xareta, que significa «Tierra arbolada». En este territorio fronterizo puedo tener dos patas en Francia y dos en España y, si, hay verde por tooodos lados, bosques y ríos ¡El paraíso perruno!

Como es fin de año casi todo está cerrado, solo hay algunos despistados como nosotros que llegan con su guía turística en la mano dispuestos a visitar la Iglesia y el Cementerio y sus características lápidas, las estelas vascas. Como, lógicamente, yo no puedo entrar nos vamos a indagar por los caminos desde donde comienza la conocida como ruta del caballo azul. Es una ruta circular que une las 4 localidades de Xareta y que está señalizada con los pottoka (caballos autóctonos de la zona) pintados de azul. Completarla os llevará 12 horas pero ¡no tenéis que hacerla entera si no queréis!

Sare Xareta País Vasco francés

La famosa ruta del caballo azul discurre por aquí

Mi familia me ha prometido que volveremos en verano para disfrutar todos juntos del tren cremallera de La Rhune. El servicio se reanuda el 17 de marzo y si, ¡perros bienvenidos! Las tarifas actuales son de 19€ ida y vuelta para los adultos humanos, y 5€ para los peludos. ¡Ay que ganas de que llegue el verano ya!

Ah, y como os he hablado del pastel vasco, os diré el que el de Sare es el más famoso. Hasta hay un museo y una fiesta dedicada a este riquísimo dulce. Pero ya estamos igual que siempre…»que yo no puedo comer, que yo no puedo comer»

Ainhoa

Este pueblo del País Vasco francés, de origen medieval, tiene una calle llena de casas preciosas y ciudadísimas, con entramado de madera, aunque por lo visto no son las originales sino reconstruidas en los siglos XVI y XVII ya que fueron destruidas durante la Guerra de los treinta años. Ainhoa fue, además, un enclave importante en la ruta de los peregrinos que hacían el Camino de Santiago. Todo esto yo no lo sabía, pero me lo ha contado mi dueña.

Como en Sare lo mejor que podéis hacer es dar un paseo. Hasta allí llega la ruta del caballo azul y está tan solo a 3 km de la frontera española ¿Qué os decía? Una patita en cada país. Su Iglesia y Cementerio son también muy visitados peeero ¡solo por humanos!

Saint Jean Pied-de-Port (San Juan Pie de Puerto)

Este lugar con nombre tan peculiar no os lo podéis perder. El puerto no es otro que el paso de Roncesvalles, de ahí viene el nombre. Ah y en Euskera es aún más complicado, Donibane Garazi. Fue capital de la Baja Navarra y hasta 1512 formó parte del Reino de Navarra junto con la actual Comunidad foral (Alta Navarra).

Es un precioso pueblo de calles adoquinadas, atravesado por el Río Nive y un puente romano (el puente de Eyheraberry ) Mi dueña dice que desde aquí parte el Camino de Santiago, que los peregrinos entraban por la puerta de Saint Jacques (de Santiago) ¡y que yo también puedo ser un perregrino! Así que de momento yo me he hecho una foto en esta puerta, que fue declarada Patrimonio Unesco en 1998. Encontraréis un montón de albergues en la Rue de la Citadelle si os decidís a hacer el Camino y muchos restaurantes y bares que ofrecen «menú de peregrino».

Camino de Santiago San Juan Pie de Puerto País Vasco francés

¿Seré el próximo perregrino?

Al atravesar la Puerta de San Juan, bordead la Iglesia De Notre Dame du bout du pont (mi dueña entró y dice que es muy bonita) Hay un paseo precioso al lado del río, pude ir suelto sin problema e incluso saludé a otro perro que podría ser mi primo (nos parecíamos mucho). Su dueño nos explicó en francés, pero algo pudimos entender, que lo había recogido de la calle ¡Y son inseparables! Como nos gustan los finales felices…

San Juan Pie de puerto País Vasco francés Río Nive

Me riñeron por acercarme demasiado al río ¡es que había un montón de aves! Pero vale, no me metí en el agua ya que hacía mucho frío y podía coger un catarro.

En este precioso pueblo del País Vasco francés hay una gran tradición de artesanos (herencia de los gremios medievales) y podéis comprar alpargatas hechas a mano, que encontraréis también en otros pueblos, o las makilas (bastón o palo de madera)

Al contrario que en Ainhoa y Sare, aquí había más gente y ambiente. Seguro que con el buen tiempo está a rebosar de visitantes y peregrinos.

Muy cerca de aquí hay otro pueblo encantador al que nos acercamos, Saint Étienne de Baïgorry, pero lo vimos de pasada ¡No había un alma en la calle! Parecía un lugar estupendo para caminar pero ¡era la hora de comer! así que nos fuimos a casita.

Cualquier rincón del país Vasco francés es precioso, os va a encantar, solo con disfrutar de sus paisajes, montañas, bosques y ríos. Además en menos de media hora se llega a la costa si os apetece ver el mar: Hendaya, San Juan de Luz, Bayona o Biarritz están muy cerca.

Pais Vasco francés Rio Nive

Si queréis mi opinión perruna, cada vez me gusta más que me lleven a Francia. Es cruzar la frontera y se acabaron los problemas para disfrutar conmigo. Fijaos si no en los magníficos perriplanes del verano pasado ¡Ya estoy deseando volver!

 

19 +1 perriplanes en la Bretaña francesa

¡Guau! Hace ya un tiempo que no me pasaba por aquí, pero hoy vengo a daros un montón de consejos e ideas si habéis decidido viajar a la Bretaña con perro (¡Y espero que si!)

Acabo de regresar de un superviaje con mi familia humana. Ellos todavía están deshaciendo maletas y yo, mientras tanto, estoy probando mi cama nueva porque tantos kilómetros cansan ¡eh!… no os vayáis a creer lo contrario.

Francia es un país maravilloso para viajar juntos, peludos y humanos, ya que soy bien recibido en casi cualquier sitio (bueno, algunas excepciones hay que luego os detallaré) La Bretaña es una región al norte del país, y debe de estar muy al norte porque me pareció que no llegábamos nunca.

Antes de hacer este viaje, mi dueña pasó muchas horas delante del ordenador buscando todo tipo de información para viajar a Bretaña con perro y no vayáis a creer que encontró tanta como le hubiese gustado. Así que voy a ponerle remedio con este post de  perriplanes en Bretaña con perro (bueno, en realidad son buenos planes para acompañar a los humanos)

 

 

1. Perriplanes en Josselin

 

Dicen que este pequeño pueblo que es de los más bonitos de Francia y que tiene un castillo como los que aparecen en los cuentos. Pero como yo no puedo visitarlo, no os voy a contar todo lo que podéis ver sino lo mejor que podéis hacer en este pueblo de Bretaña con perro.

Además de recorrer sus calles, que tienen unas casas de madera antiquísimas (dice mi dueña que son medievales), hay un lugar estupendo para pasear: la orilla del rio (el Oust, así se llama) ¿Sabéis que por esta misma orilla transcurre el Camino de Santiago? Quizá algún día yo también sea Perregrino.

Si llega la hora de comer, no dudéis en acompañar a vuestros humanos a «La Terrasse», un curioso bar lleno de cachivaches antiguos que servían para trabajar en el campo y una colección de varillas de batir con las que se hacía la mantequilla. Seréis bien recibidos, y vuestra familia también ¡Ah! Está en la Rue Glatinier.

 

2. Perriplanes en Rochefort en Terre

 

Uno de los pueblos más bonitos que visitamos y con un montón de buenos planes si viajáis a Bretaña con perro. 

El Castillo de Rochefort tiene unos jardines enormes, en realidad parece más bien un bosque por la cantidad de vegetación y árboles que hay. A veces hacen representaciones teatrales para niños, contando historias de caballeros y batallas. Ellos pueden hacerse, con sus padres, una foto de familia «vestidos» de caballeros y damas medievales, y mi dueña y yo no quisimos ser menos ¿A que estamos graciosos?

viajar a bretaña rochefort en terre con perro

Pero lo que más nos gustó fue poder visitar juntos un museo ¡Y yo no era el único visitante perruno! Se trata del Museo Naia. No dejéis de visitar su web y os asombraréis como nosotros de las obras expuestas (pintura, fotografía, esculturas o montajes audiovisuales) Fue una experiencia muuuuy reguau.

 

3. Perriplanes en La Gacilly

viajar a la bretaña francesa la gacilly con perro

La Gacilly tiene un enorme jardín botánico y un río que hace muuucho ruido cuando atraviesas el puente que lo cruza, y eso no me hizo mucha gracia, la verdad. Pero si visitáis la Bretaña con perro en verano, entre Junio y Septiembre, tenéis que conocer este sitio.

Me encantó husmear entre las plantas, olía muuuy bien, y mientras paseábamos mi familia disfrutó de lo lindo de una exposición fotográfica al aire libre.

Seréis bien recibidos en el Bar Bretón, donde podréis comer crepes y galettes que están para chuparse los bigotes.

 

4. Perriplanes en Malestroit

Este pueblo es pequeño, pero tiene un lugar estupendo para dar un paseo en familia: las orillas del Canal de  Nantes a Brest. Se puede caminar junto al canal varios kilómetros, hasta que te canses, mientras disfrutas viendo las casitas pegadas a la orilla. Si disponéis de mucho tiempo incluso hacer alguna excursión en barco por el canal ¡Si volvemos seguro que nosotros también nos apuntamos a  alguna!

 

5. Perriplanes en Vannes

 

Visitamos Vannes el día de mercado, así que había mucha gente por el centro pero en ningún momento esto supuso un problema. Así que además de descubrir sus casas de entramado de madera y encontrar las figuras de Vannes y su mujer, lo mejor que podéis hacer es dar un paseo por el puerto y sentaros en la plaza Gambetta a tomar algo (hay opciones para todos los gustos y bolsillos) Nosotros lo hicimos en Daily Gourmand. Otro paseo espectacular es de el Les Remparts (las murallas) con unas preciosas vistas.

 

6. Perriplanes en Auray

¡Reguau! Que bien lo pasé en este pequeño pueblo, cerca de Vannes en dirección a la costa. El puerto de Saint-Goustan es una chulada. Se puede pasear por ambos lados, tanto por el Quai Franklin (y si, se llama así por el presidente americano Benjamin Franklin que llegó a Auray en 1776… pero eso no son cosas de perros, jeje) donde hay muchas terrazas y restaurantes, como por el Quai Martin, que es un sitio estupendo para corretear sin correa. Claro que , como no se leer, no entendí bien lo de «prohibido el baño» y me puse perdidas las patas con el fango de la orilla.

viajar a la bretaña francesa auray con perro

Aún no entiendo muy bien porque se enfadaron conmigo, bueno si… aunque al final un señor muy simpático que estaba en el pantalán, en su barco, nos dejó una manguera para lavarme ¡Y asunto arreglado!

 

7. Perriplanes en Dol de Bretagne

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La Grande Rue des Stuars es la calle principal del pueblo, llena de bares, pubs y comercios. En todos los sitios fui bien recibido, especialmente en el salón de té de Amélie. Pero en realidad lo mejor en Dol de B es el paseo que rodea las antiguas murallas, con un jardín botánico estupendo (promenade Jules Revert) ¡Ah! y saludar a los gatos del vecindario (aún no entiendo que no me dejasen…).

 

8. Perriplanes en Vivier sur Mer

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Desde Dol de B hacia Cancale y Saint Malo por la carretera de la costa, os encontraréis con este pueblecito lleno de encanto, con un montón de molinos reconvertidos en casas y una playa preciosa. Junto a la playa, una vía verde que rodea toda la Bahía (se puede llegar hasta Saint Malo en bicicleta o caminando, claro)

Había algunos compis perrunos en la playa y dimos un paseo largo que nos gustó mucho (también a mis humanos)

 

9. Perriplanes en Cancale

Los humanos vienen hasta aquí para probar sus famosas ostras, así que me divertí  pisando sobre los montones de cáscaras que dejan junto a los puestos donde las venden, en el paseo marítimo. Si me hubiesen dejado, también lo hubiese pasado de miedo persiguiendo a las gaviotas, pero vaya ¡no pudo ser! Así que paseíto y agua fresca, que hacía calor.

 

10. Perriplanes en Saint Malo

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Ufff ¡Cuanta gente había por aquí! Es una de las ciudades más turísticas, así que no me gustó mucho caminar por dentro de la ciudad amurallada.

Mejor perriplan fue pasear por encima de las murallas (son 2 km más o menos) donde tuve ocasión de acechar a muuchas gaviotas. Menos mal que iba atado porque si no… pero es que estos pájaros se ríen, la verdad no se que les hace tanta gracia.

 

11. Perriplanes en Saint Suliac

 

Este pequeñísimo y precioso pueblo tiene un puerto junto al río Rance por el que da gusto pasear. Las casas son una preciosidad, aunque no vimos a nadie por las calles, y como en Francia se cena prontito aprovechamos para hacer lo mismo. En Au Galichon seréis bien recibidos, peludos y humanos, y podréis comer carne riquísima que asan en una chimenea o unas galettes , que a mi dueña le encantan.

12. Perriplanes en Locronan

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Este pueblo también es precioso y aquí me crucé con muchos compis perrunos que acompañaban a sus dueños. Así que me da que es un buen destino para viajar a Bretaña con perro. Fuimos de tiendas, en la mayoría pude entrar, y todo el mundo me hizo un montón de mimos.

Tenéis que llevar a vuestros humanos a la crepêrie Le Temps Passé, sobre todo porque María, una simpatiquísima gallega, les preparará un café estupendo y mi familia dice que eso en Francia es raro.

 

13. Perriplanes en Dinan

Esta ciudad es preciooosa (eso dice mi dueña, jeje) y con unas casas medievales increíbles. Paseando hice buenos amigos perrunos, una perrita especialmente que yo creo se enamoró de mi y nos acompañó un rato. Bajamos por una calle empinadísima hasta el puerto donde pudimos sentarnos tranquilamente.

Si pesáis hasta 7 kilos vuestra familia puede alquilar un barquito (por horas) y llevaros a recorrer el río Rance ¡Vaya lata lo del peso! estoy seguro que en el barco cabíamos los tres.

 

14. Perriplanes en la Costa de Finisterre: La Pointe du Raz

 

Yo no se si este lugar es el fin del mundo pero tuvimos que desviarnos mucho para llegar hasta aquí. Mi dueña había leído que otros perriblogueros habían hecho este recorrido, así que quiso llevarme.

La Pointe du Raz es un entorno protegido, así que hay que ir con correa eh, no vayáis a pisotear todas esas plantas que huelen taaaan bien. Me pasé todo el camino olisqueando hasta llegar a la punta, donde nos sentamos a contemplar el mar ¡Como me gusta que el viento me alborote las orejotas!

Estuvo bien aunque yo, que he visitado Galicia con mi familia, ya había recorrido otros sitios parecidos. Si tenéis tiempo, y el día está claro, lo mejor es hacer el circuíto largo (2 horas y media aproximadamente) y ver el atardecer sentados en las rocas.

 

15. Perriplanes en Concarneau

Todo el mundo visita la Ville Close, una antigua fortaleza junto al puerto, y yo no iba a ser menos. Es un islote unido a tierra por un puente levadizo ¡Como en las pelis! Así que hay bastante gente, y tiendas, y un olorcillo a mar que me vuelve loco. Por la noche está mucho más tranquilo así que el paseíto nocturno también me gustó.

 

16. Perriplanes en Pont Aven

viajar a la bretaña francesa pont aven con perro

Aquí pintaba un señor muy famoso (un tal Gauguin) pero lo mejor si viajas hasta este pequeño pueblo de Bretaña con perro es dar un paseo por la orilla del río (el río Aven, claro) y disfrutar de las sombra y el frescor de las plantas y del sonido del agua a su paso bajo el puente.

Si llevas a tu familia a comer a Ca’Lidovine, un estupendo restaurante italiano que está justo sobre el río, seguro que te cae algo y además te ofrecerán agua fresquita.

 

17. Perriplanes en Le Mont Saint Michel

viajar a mont saint michel con perro

Le Mont Saint Michel ya no es Bretaña, sino Normandía, aunque los bretones no lo tienen muy claro. Es una visita obligada si viajas a Bretaña con perro , y si no también.

Sobre este destino tengo que comentaros algunas cosas MUY importantes. Mi dueña había recabado información sobre la visita a Le Mont Saint Michel con perro pero yo os voy a contar algunas cosas más.

Como ya sabíamos, NO puedo subir en el autobús lanzadera ni en los coches de caballos que llevan a los visitantes desde el aparcamiento. Tampoco acceder a la famosa Abadía, pero si al pueblo, aunque había bastante gente y las calles son estrechas.

En el centro de visitantes de Mont Saint Michel ofrecen un servicio de «Guardería canina». Mis dueños habían pensado dejarme allí para visitar la Abadía tranquilamente, seguros de que, con el trato que tienen los franceses hacia las mascotas, iba a quedar en buenas manos. Pero ATENCIÓN : no es una guardería canina, es una PERRERA, una triste habitación cerrada, con luz artificial y jaulas, donde te quedarás solo, sin personal… Por supuesto yo no quise entrar en el chenil, pero es que la cara de mi dueña cuando vió aquel lugar fue todo un poema.

Ella, que me contaba por el camino que iba a estar seguro con otros perritos y con chicas simpatiquísimas que jugarían conmigo… Ufff ¡menos mal que no me dejaron allí! bastante tuve con el tiempo pasado en la perrera cuando me abandonaron. Así que no os dejéis engañar ¡NO es una guardería!

De modo que , todos en familia, con un paseo de 35 minutos ¡Hasta Le Mont Saint Michel! Fui buenísimo esperando con uno u otro mientras se turnaron para visitar la Abadía y nunca en mi vida me han hecho tantas fotos ¡Si yo no conocía a esa gente de nada! pero me decían «beautiful, beautiful».

 

18. Perriplanes en Omaha Beach

viajar a normandia con perro

¡Guauuuuuu! Pedazo de playa. Si viajas a Bretaña y Normandía con perro seguro que no te pierdes esta visita.

Aquí pasaron cosas terribles, en una Guerra (aunque soy un perro se que eso es algo muy malo) pero yo solo ví kilómetros y kilómetros de playa a bajamar. Así que decidí, por mi cuenta y riesgo, echarme unas carreritas, al principio cerca de mis dueños, pero luego me envalentoné persiguiendo aves y ya sabéis… lo uno lleva a lo otro. Cuando me quise dar cuenta eran kilómetros lo que había recorrido, sin descanso, y en medio de una niebla tremenda. A mi me daba igual pero a mi familia no, claro, que sabían que podía despistarme. Así que corrieron detrás de mi hasta quedar extenuados. Me paré a saludar a unos compis perrunos y entonces les vi llegar apuradísimos.

Me mojé un poco, bueno bastante, y eso que yo no me suelo bañar en el mar. Me riñeron, con razón, y al día siguiente no podía con las pezuñas.

No pude entrar en museos y cementerios pero esperé pacientemente en el coche, con las ventanillas algo bajadas, y además el día estaba fresquito, así que no me importó echarme una siesta en el asiento trasero ¡Que correr por la playa cansa!

 

19. Perriplanes en Rochefort (de camino a Bretaña con perro)

 

Si viajas hasta Bretaña con perro piensa que son muuuchos kilómetros para hacer de un tirón. Además de las precauciones lógicas de parar a estirar las piernas y llevar agua para que beba, plantéate,  como mi familia, hacer el viaje en dos etapas y de paso disfrutar de alguna ciudad que os pille de paso.

Salimos de Bilbao y había un montón de destinos chulos donde parar, pero muchos ya los conocíamos (Burdeos, la Rochelle etc) así que optamos por Rochefort, en el departamento de Charente-Maritime. Es un pueblo tranquilo, con gran tradición naval, museos, y un paseo larguísimo junto al río. Si nos seguís por Instagram (@dreamingholidaystravel) veríais lo bien que lo pasé.

 

20. Perriplanes en Les sables d’Olonne

( etapa de vuelta desde Bretaña con perro)

A la vuelta, lo mismo, paradita para no darnos una pechada de viaje.  Mi dueño es muy aficionado a la vela, así que paramos en esta ciudad de la que parte la Vendée Globe, para visitar su paseo de la fama. En el paseo marítimo están estampadas las huellas de los ganadores de esta regata en solitario.

viajar a bretaña con perro

Nos dimos un paseo larguísimo desde el Puerto hasta allí, y descubrimos una playa estupenda. Desde abril hasta octubre los perros no podemos pisarla ¡Qué lata! pero fuera de  temporada tiene que ser una auténtica gozada.

 

¿Qué os han parecido nuestros perriplanes, en este  viaje con perro a Bretaña y Normandía? Espero que os resulte útil toda la información y que llevéis a vuestros compañeros de 4 patas con vosotros. Podéis dejarme un comentario y así me daré por enterado.

¡Ah! y recordad todo lo que debéis llevar en vuestra maleta perruna

 

 

Los Parques Naturales de Monte Santiago y Valderejo

Guau! ¿Cómo estáis? ¿Ya me echabais de menos? Tranquilos, que no me he olvidado de vosotros. Además estaba deseando contaros mis andanzas en un par de sitios chulísimos y muy cerquita de casa ¡Que no todo van a ser grandes y largos viajes!

Lo primero deciros que vaya cacao entre los nombrecitos de Parques Naturales, Monumento Natural- Como en el caso de Monte Santiago- Reserva y un largo etcétera. Que vale, que todos son espacios protegidos y de alto valor en cuanto a flora y fauna pero estad atentos porque hay espacios que yo no puedo visitar. El año pasado, sin ir más lejos, pasamos las vacaciones en las Rías Baixas y supongo que ya sabéis que los peludos no podemos visitar las Islas Cíes pero tampoco otros Parques Naturales como por ejemplo el de Carreirón, en la Illa de Arousa.

En estos lugares de los que os hablo hoy no hay problema y todos juntos hemos podido disfrutar de los espacios naturales y las caminatas ¿Adivináis quien de todos ha corrido más?

Lo mejor de todo es que nos pillan a un paso de casa, bueno quien dice un paso dice dos. Se encuentran justo en el límite de la provincia de Burgos con el País Vasco. Nosotros aprovechamos una escapadita al Valle de Losa, en los últimos días de verano, para visitarlos pero seguro que en otoño regresamos para ver estos dos preciosos Parques Naturales con los colores ocres y rojizos propios de la estación.

 

MONUMENTO NATURAL MONTE SANTIAGO

tobynacenervion

¿Veis? Lo que os decía, este es uno de esos lugares que se llaman Monumento Natural. Para visitarlo hay que llegar hasta la localidad burgalesa de Berberana. Una vez que entramos es este espacio natural recorrimos un buen trecho hasta llegar al Parking de Fuente de Santiago. Si queréis llevaros comida para pasar el día hay una zona habilitada con mesas y con buena sombra si lo visitáis en verano.

La pista forestal que lleva hasta el Salto del Nervión se recorre sin problemas, es bastante cómoda y pueden hacerlo personas de todas las edades, incluso los más peques de la casa. Son algo menos de 2 Km aunque yo creo que hice bastantes más, adentrándome en el bosque de Hayas donde se estaba bien fresquito.

Como era en el mes de agosto y no había llovido una gota, la famosísima cascada del salto del Nervión estaba seca, seca. Aun así la vista desde el mirador es impresionante ¿Os he dicho que sufro de vértigo? Y además tengo fobia a los suelos con rendijas de cualquier tipo así que la foto me la hice, pero nada de pisar la plataforma y mucho menos asomarme… pero no vayáis a pensar que era el único ¡ Había mucha gente que no se arrimaba!

El paseo por Monte Santiago es además muy, pero que muy, entretenido. Durante todo el recorrido podéis leer los carteles explicativos que cuentan como era la vida en ese territorio desde el Neolítico, encontrar lo que se supone restos de un Monasterio de la época Medieval, y lo más curioso de todo, un montón de loberas. Estas trampas para lobos se construían con dos muros de piedra que llevaban a un foso y la más conocida, la lobera de Santiago ¡tenía hasta dos!. No hace tanto que dejó de utilizarse, dicen que la última vez fue en 1955.

Pero además del camino que lleva al Salto del Nervión hay hasta 12 sendas señalizadas así que podéis caminar cuanto queráis. Yo, desde luego, pienso volver.

Fuente: www.miespacionatural.es

Fuente: www.miespacionatural.es

Fuente: www.miespacionatural.es

Fuente: www.miespacionatural.es

PARQUE NATURAL DE VALDEREJO

vacas

Muy cerca de Monte Santiago, a tan solo 35 km, se encuentra el Parque Natural de Valderejo. Lo curioso es que hay un montón de pueblos que se encuentran dentro del espacio natural, así que imaginaos lo estupendo que debe ser asomarse a la ventana de casa y ver todo ese paisaje maravilloso alrededor. Para iniciar el recorrido por alguno de los itinerarios señalados en el parque hay que llegar hasta la localidad de Lalastra, un pueblo pequeñito, de esos con su fuente en la plaza y un lavadero. De camino al Centro de Interpretación del Parque de Valderejo se pasa por delante de la Iglesia cuyo reloj, de 1859, tiene solo una aguja horaria, osea que no tiene minutero.

Este Parque se extiende por casi 3.500 hectáreas y unas 10 rutas señalizadas. No son de gran dificultad pero tampoco son tan cómodos como en Monte Santiago, así que un buen calzado y ¡listo! Nos cruzamos con algunas familias y algunos amigos de 4 patas que acompañaban a sus dueños. Siguiendo las rutas, que están muy bien señalizadas, podréis visitar algunos pueblos deshabitados pero sobre todo observar un gran número de aves ya que aquí habita la mayor colonia de buitres leonados del País Vasco.

Fuente: turismo.euskadi.eus

Fuente: turismo.euskadi.eus

Con quien a buen seguro os encontraréis será con unas vacas tan tiernas y simpáticas como las que encontramos nosotros.

La senda más espectacular es la del desfiladero del Río Purón, aunque la dejamos pendiente para una próxima vez. Hay tantas rutas para elegir que no tendréis problema y si no sois senderistas experimentados, como es nuestro caso, pues no pasa nada. Vosotros decidís cuando desandar el camino.

En Lalastra, justo en la plaza donde está la fuente, podéis comer en el bar (Mesón Valderejo, si no me falla la memoria) Lo mejor es que nos acomodaron en una de las mesas del bar (también hay un comedor) sin problema. Y que queréis que os diga ¡Me encanta cuando soy bienvenido! Algún cliente miró extrañado cuando nos marchamos pero es que yo siempre me quedo quieto y calladito en una esquina, así que nunca podrán decir que molesto.

Así que tomad nota: Valderejo y Monte Santiago. No perdáis la oportunidad de visitar estos dos parques naturales y por supuesto de disfrutar de la Comarca de Las Merindades. Os recomiendo una escapada a pueblos como Frías o Tobera, y recorrer los Valles de Mena, Losa o Tobalina ¡Ya me contaréis!

Lametones para todos

Asolo y otros pueblos bonitos de Italia

Asolo es uno de los pueblos más bonitos de Italia – y mira que he estado en unos cuantos- Lo visité no hace mucho, con mi familia, cuando estábamos de vacaciones en el Véneto. Por cierto, que la región del Véneto es mucho más grande y diversa de cuanto os podáis imaginar: desde el Mar o las Islas de Venecia hasta los Dolomitas, en la provincia de Belluno.  Hasta ahora no lo había pensado, pero en un solo día visité las provincias de Treviso, Padova (Padua) y Vicenza.

Al llegar a Asolo – provincia de Treviso- tuvimos que subir unas calles algo empinadas hasta el centro (Estad atentos porque según que días y horas sólo pueden entrar los coches de los residentes, aunque hay parking en las inmediaciones)  Los niños que volvían del colegio en bicicleta se ve que ya están acostumbrados y pedaleaban cuesta arriba como si nada. Como no era fin de semana estaba bastante tranquilo y pudimos pasear tan a gusto por sus calles. La verdad es que subiendo se veían unas villas estupendas y no digo yo que no hubiese disfrutado en el jardín de alguna…

Toby en Asolo

En la Plaza principal (Piazza Garibaldi) hay una fuente muy antigua (del S. XVI) – la Fontana Maggiore- con el león alado de San Marcos (¡Ufff pero cuántas veces he visto ese león por todas partes!). Además de ser muy bonita también es útil ya que durante muchos años fue la forma de aprovisionamiento de agua para los habitantes de Asolo. Justo enfrente, la Catedral (no os perdáis el vídeo en el enlace, es casi como si hubieseis estado) y el Museo Cívico. Conmigo no lo pueden visitar, claro, pero mirad que guapo salgo en la foto.

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Bajando por las escaleras junto a la Catedral hay unas vistas preciosas… Ah y la guardería del pueblo, y eso me encanta porque todos los peques me saludan al salir: «Il cane, mamma, il cane» La verdad es que Asolo es muy bonito por dentro pero seguramente impresiona más desde abajo, con el castillo y la fortaleza que asoman entre el verde, en lo alto de la colina. Aquí vivieron algunos personajes famosos, como la actriz Eleonora Duse, y pasaron tiempo escritores como Henry James o Hemingway, así que igual «me inspiro» yo también para seguir contándoos mis aventuras.

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Lo que más me gusta de Italia es lo bien recibido que soy- creo que ya os lo he dicho otras veces- así que en Asolo no iba a ser diferente. Nosotros no paramos a comer pero que sepáis que si viajáis juntos humanos y peludos no vais a tener ningún problema para encontrar un restaurante. Fijaos en esto (la foto no es muy buena pero ¡¿cómo no íbamos a hacerla?!) Aunque está escrito en italiano creo que se entiende bien y si no, me decís que ya os lo traduzco (Es que los perros tenemos mucha facilidad con los idiomas)

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Si queréis tomar algo- esto solo para los humanos ¡eh!- o comprar un recuerdo de Asolo, el prosecco (vino blanco espumoso) tiene aquí su propia denominación de origen DGC (Denominazione Geografica Controllata).

Como veis es un sitio estupendo para pasar el día, comer de maravilla, visitar los alrededores o, como hicimos nosotros, dar un paseíto agradable. Asolo es realmente bonito, y no solo porque los digan los señores de la famosa guía.

A tan solo 30 Km de Asolo, pero ya en la provincia de Padua, está Cittadella. Es una pequeña ciudad amurallada, con restos de frescos en sus  cuatro puertas de entrada, preciosa. Tiene siempre buen ambiente y un parque alrededor de la muralla estupendo, en la Rivera del río, pero ¡ojo! porque los perros no podemos entrar en él. Donde me recibieron de maravilla fue en la Birreria Torre – con un enorme cuenco de agua- y mi familia disfrutó de lo lindo comiendo algo rápido y tomando una cerveza, que para eso es la especialidad del local. La encontraréis en Via Garibaldi, nada más atravesar la «Porta Padova» – que era la puerta principal de acceso para el pueblo- Ellos ya habían estado por allí, incluso recorrido la muralla, y vale la pena (si queréis, también hay visitas guiadas, preguntad en la oficina de turismo)

En el extremo opuesto se encuentra la «Porta Bassano», y es precisamente Bassano del Grappa la tercera ciudad que visitamos, a tan sólo 16 Km de Cittadella y muy poco más de Asolo, pero ya en la provincia de Vicenza.

Bassano del Grappa es más que bonito. Tiene un puente de madera sobre el Rio Brenta, el «Ponte Vecchio o degli Alpini» (Puente de los Alpinos, que hace referencia a un Cuerpo del ejército italiano) que se construyó en el S. XII aunque ha sido reconstruido en multitud de ocasiones ya que ha sido incendiado y bombardeado a lo largo de su historia, desde los franceses en siglo XVI  hasta la Segunda Guerra Mundial, además de sufrir los efectos de una riada en 1966. Aun asi es una estampa preciosa, la del puente sobre el Brenta, con la cima del  Grappa de fondo.

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Pero ,además del famoso puente, del licor aún más famoso (la grappa)  y la destileria más antigua de Italia, Bassano tiene unos edificios y plazas increíbles, como el Ayuntamiento con su reloj, que empezó a funcionar el 2 de febrero de 1430.  Museos y Edificios (Palazzi) donde se exponen colecciones de pintura, arqueología o cerámica, y el curioso museo degli Alpini (en el interior de un bar) junto al puente, donde podréis conocer mucho más sobre su historia y ver de cerca los uniformes y objetos e instrumentos militares.

Pero yo prefiero hablaros de los sitios que me gustan. La terraza del Caffè Danieli tiene mucho «glamour» y como soy un perro muy elegante me parece perfecto que paremos a tomar el aperitivo -siempre puede caer una patata frita- aunque casi prefiero la de «Al Porton» porque alli preparan una bruschetta ¡de chuparse los bigotes!

A mi dueña le encantan las librerías, asi que me aburro un poco mientras ella elige, en Palazzo Roberti  y no para de hablar con Vittorio (especialista en narrativa) sobre este o aquel libro. En Bassano, además, hay un montón de tiendas asi que damos un paseo mirando escaparates- algo es algo, al menos nos movemos- que dice mi dueña que «vaya nivel, Maribel».

No está nada mal para un día- pienso yo-  Aunque prefiero estar en la montaña Vicentina, corriendo por los bosques, hay que dar un respiro a mi familia humana. Bastante contento estoy por viajar con ellos a todos los lados, así que si venís con la vuestra no os perdáis Asolo, Cittadella y Bassano del Grappa ¡Os encantará!

 

Todas las fotos son propiedad de Dreaming Holidays (Aún no teniendo marca de agua) y queda prohibida su total o parcial reproducción o uso sin nuestro permiso.

 

El Trentino: Folgaria y Lavarone

Lo prometido es deuda, así que hoy me toca hablaros de dos pueblos preciosos en el Trentino: Folgaria y Lavarone.

Folgaria es uno de esos pueblecitos de cuento, con casitas tirolesas cubiertas de madera y muchas flores. Es famoso por su estación de esquí y ahora en verano es muy curioso ver los remontes que están a pie de carretera y en el mismo centro urbano. En realidad se parece más a cualquier pueblo de Austria que a Italia, y es que en la Edad Media la población juró fidelidad al emperador de Austria, a cambio de autonomia administrativa (todo eso me lo ha contado mi dueña).

Supongo que por eso es normal encontrar tantos carteles escritos en alemán y que el plato típico de la zona, aunque sean como los gnocchi pero sin patata, son los spatzle (spaetzle en alemán) y también unas albóndigas buenísimas llamadas canederli…Yum yum, me pongo a hablar de comida y slurp, se me hace la boca agua.

En Folgaria y en otros pueblos y ciudades del Trentino hay muchos monumentos y museos que recuerdan las Grandes Guerras. Es triste ¿verdad? pero mejor que la gente se acuerde de cuantas personas murieron aquí para que no vuelva a pasar. Y algo muy curioso, una ex-base de la OTAN reconvertida en Museo de la Guerra Fria, Base Tuono.

Ay, pero que pesadito me estoy poniendo… Si yo quería hablaros de lo preciosas que son las casas y los hoteles ( hay un buen número de hoteles dogfriendly en la zona) de la calle peatonal-en realidad de ZTL, zona de tráfico limitado-  del río que cruza bajo un pequeño puente, y de la galleta riquísima que me dieron en el John Club, una cafetería elegantísima (también es discoteca pero ahí yo no voy).

Los troncos de los árboles se vacían para rellenarse de tierra y plantar flores y, en medio de la calle, podéis ver una reproducción de la típica casa con su taller de carpintería. Y es que aquí  todo se hace con madera. También hay un remonte muy curioso y divertido que les encantará a los peques de la casa ( a mi también, aunque al principio estaba un poco «mosca» mirándolo) ya que Micky y Minnie en miniatura no paran de subir y bajar.

Folgaria

 

Folgaria es tan bonito que hasta tienen señalados «puntos selfie» para que te hagas uno. Yo también… ¿A que he salido guapo?

Toby en Folgaria

A poco más de 15 km de Folgaria está Lavarone, claro que por estas carreteras tardamos media horita en llegar y es que, ya os he dicho, el Trentino son montañas y más montañas, aunque tengo que decir que las carreteras están muy bien asfaltadas, para envidia de sus vecinos Vénetos.

Lavarone tiene una playa preciosa. Si, habéis leído bien, una playa. Que no todo es mar, y en Italia encontraréis multitud de lagos equipados con tumbonas y sombrillas y, claro está, con chiringuito y alquiler de pedalones. Lo primero advertiros que en esta playa no me dejan entrar y que no puedo bañarme pero si que puedo recorrer los senderos que rodean el Lago que, por cierto, es de los más pequeños que he visitado. Hacía un dia estupendo, con sol pero no demasiado calor. Yo, aunque hubiese podido, no me baño ni loco!

Lago de Lavarone

Estuvimos paseando y paseando. Todo está perfecto y limpísimo así que, por favor, cuando viajéis recordad que es tarea de todos mantenerlo así. El bar Miralago tiene una terraza estupenda con unas vistas increíbles y sombrillas para protegernos. Con un día así hasta un simple bocadillo sabe riquísimo y allí preparan unos estupendos con pan de centeno, speck, queso fundido y lo queráis añadir (por ejemplo unas verduritas). Una cerveza fresquita o un heladito y, mmmm… quien fuese humano (aunque me apunto al bocadillo y al helado)

Lavarone

Como en el resto del Trentino, en Folgaria y Lavarone el verano es la época ideal para hacer actividades al aire libre, sobre todo rutas a pie o con bici de montaña. Se pueden seguir las huellas de la primera Guerra Mundial recorriendo las antiguas fortificaciones que unían ambas localidades. La fortaleza Belvedere es la más conocida y un sitio perfecto para que niños y jóvenes aprendan algo de Historia.

Yo, como soy un perro, no estudio Historia, ni tampoco visito museos (aunque escucho muy atento sus explicaciones) así que mi familia cuando quiere entrar a hacer alguna visita cultural lo hace por turnos. De todas formas, cuando viajamos, buscamos destinos en los que podamos disfrutar todos juntos y os aseguro que el Trentino es una opción suuuperguau, a pesar de que no fuimos hasta lugares como Bolzano y el Lago de Resia que nos han dicho que es una auténtica maravilla. Lo tenemos apuntado para la próxima.

Así que ya sabéis donde podéis llevar a vuestra familia humana de vacaciones. Se lo pasarán pipa, y vosotros más. Otro día os sigo contando, que conozco muchos más sitios.

Os mando un lametón muy muy grande.

 

Del Véneto al Trentino

Guau… ¿Como estáis? Yo genial. Hace muy poco que hemos vuelto de vacaciones, de un sitio suuuuper guau, entre el Véneto y el Trentino, al norte de Italia. Es un sitio estupendo para todos: mayores, pequeños, familias humanas y peludas, con unos bosques enormes e increíbles donde correr, correr y correr.

He vuelto un poco vaguete – debe ser el síndrome postvacacional (eso es lo que dice mi dueña)- pero no podía dejar pasar ni un día más sin hablaros de los sitios que hemos visitado, donde me han tratado como a un rey.

El viaje hasta allí resultó un poco largo pero bueno, ya estoy acostumbrado,  creo que mi familia estaba más cansada que yo. Nuestro destino era un pueblecito muy pequeño, al norte de la provincia de Vicenza, que se llama Tonezza del Cimone. El Cimone, para que lo sepáis, es el nombre de un Monte de los Alpes que está a 1.226 metros de altitud.

Tonezza es un pueblo de unos 500 habitantes, aunque en los meses de julio y agosto pueden llegar a los 3000. Mucha gente del Véneto tiene alli su segunda residencia, ya que, con el calor que hace en ciudades como Vicenza o Padova, buscan el fresquito durante los meses de verano, aunque también aprovechan el invierno para ir a esquiar. Este año en junio el tiempo estaba un poco raro, y algunos días llovió. A mí no me importa lo más mínimo y he disfrutado como un loco porque la hierba estaba alta y húmeda y podía olisquear cuanto me viniese en gana. Lo malo era la vuelta a casa, con lo poco que me gusta que usen el secador… Grrrr.

Mi familia había alquilado un apartamento en la casa de unos señores del pueblo. Teníamos un jardín común muy bonito pero no me dejaban salir solo porque ladraba al gato de los dueños (siempre me cargo con las culpas, y el gato ¿qué?). En la mayoría de las casas os alquilarán alguno y si estáis interesados en alojaros en Tonezza del Cimone no dudéis en contactar con Dreaming holidays. También hay algunos hoteles, pero no todos son dogfriendly ( si buscáis un hotel para ir con vuestra familia nos lo decís).

Refugio

En el Véneto se come muuuuy bien y hay costumbre de tomar el aperitivo (como en toda Italia)- y como me gustan las patatas fritas del aperitivo, ñam- así que también os cuento los sitios donde hemos estado y en los que, además de los peludos, los humanos son bien recibidos.

En la parte más alta del pueblo hay un pequeño refugio (baita) que se llama Pontara. Ese es mi sitio preferido para ir a correr: campo y más campo para mi solito. Bueno, para mi solo no porque en ese lugar comienzan las rutas de senderismo y los fines de semana hay mucha gente. En la Pontara podéis tomar algo, un café, una cerveza o aperitivo, e incluso encargar una barbacoa de carne (mmmm no veáis como huele). Además a Marco le encantan los perros así que tenéis mimos asegurados.

El sendero más famoso se llama Excalibur y es por donde solíamos ir a caminar -que a mi familia también le viene bien hacer ejercicio- Mientras ellos seguían el camino yo desaparecía por el bosque y regresaba cuando me venía en gana, pero no os vayáis a creer que era por escaparme (Además tenía que vigilar que ellos no se perdiesen, pobrecitos que no tienen una chapa como la mía).

Casi todas las mañanas íbamos a tomar café a La Piazzetta, donde todo el mundo me conoce, o a la hora del aperitivo. Desde la terraza hay unas vistas chuliiiiisimas.

¿Habéis probado alguna vez las bruschettas? pero no las que estáis pensando la mayoría (pan tostado con tomate o patés) sino las típicas del Veneto, y que vienen a ser el equivalente a las pizzas en el sur de Italia. Son unas enormes rebanadas de pan tipo molde pero más consistente. Se meten al horno cubiertas de tomate (no siempre), queso y otros ingredientes como verduras, atún, embutidos… Por aquí el más típico es el speck, un jamón ahumado que encontraréis también en Austria, sobre todo en el Tirol. Me encantan, y a mi familia humana también, claro. Pues en el bar Filò las hacen buenísimas y además, si las preferís, las tienen de pan casero. Aún estoy relamiéndome los bigotes sólo de acordarme…

Toby en la carretera de Folgaria

Desde Tonezza del Cimone hay un paso al Trentino, así que aunque geográficamente pertenece al Véneto tiene más en común con el Sudtirol ( o Tirol italiano). A tan sólo 25 km está Folgaría y muy cerca de allí el Lago de Lavarone, dos sitios «de película» de los que os hablaré en mi próximo post. Se tardan tres cuartos de hora en llegar porque son carreteras de montaña pero merece la pena ir viendo el paisaje que, cuanto más cerca de Trento, es cada vez más bonito. Nosotros paramos a saludar a unas vacas simpatiquísimas y si os apetece comprar queso podéis hacerlo en cualquiera de las «Malgas» (granjas) que os encontraréis de camino.

Malga

Malga en la carretera «dei Fiorentini» que va desde Tonezza del Cimone hasta Folgaria

¿A que os están entrando unas ganas tremendas de visitar este lugar? Pues todavía hay más, mucho más. No vayáis a pensar que el Veneto es solo Venecia o Verona. Ah! que sepáis que también he estado en Venecia, pero eso mejor os lo cuento otro día.

Lametones para todos.