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Puente Colgante Boutique Hotel

Ya lo dice una canción popular: «No hay en el mundo puente colgante más elegante que el de Bilbao». Y tener el privilegio de alojarte frente a una maravilla de la arquitectura y la ingeniería declarado patrimonio UNESCO en el 2006, como es el Puente de Vizcaya (más conocido como puente colgante de Portugalete) es solo uno de los motivos para escoger este recién renovado hotel boutique, en un edificio lleno de historia.

Si estás pensando en hacer una escapada a Bilbao, plantéate alargar tu estancia y no limitarte a conocer la capital vizcaína (vale, que está muy bien). Alojarte en una de las Nobles Villas, Portugalete, con excelentes comunicaciones  para llegar a Bilbao (metro, autobús, tren e incluso, en primavera y verano, en un barco turístico por la Ría del Nervión) te permitirá descubrir otras localidades cercanas y su historia, siempre ligada al mar y a un importantísimo desarrollo industrial de mediados del S.XX.

Puente Colgante Boutique Hotel: un poco de historia

 

El recién renovado hotel se ubica en la que que fue una impresionante  casa de indianos, construida por Manuel Calvo y Aguirre en 1871 como su residencia de verano. Este portugalujo emigró a Cuba con su familia cuando apenas contaba 14 años, y comenzó trabajando en una ferretería para acabar convirtiéndose no solo en dueño de esta sino también en  propietario de enormes extensiones dedicadas primero al cultivo del café y más tarde de la caña de azúcar. Tal era su amor por su villa natal que llamó a su plantación azucarera » El Portugalete».

A su regreso, en el ocaso del siglo XIX, viudo y sin descendencia, se trasladó a Cádiz por motivos de salud, donde falleció en 1904. En su legado, dejó escrito que su casa se convirtiese en café- hotel y que parte de los beneficios se dedicasen a la «olla de los pobres» que cada día daba de comer a los más desfavorecidos de la villa.

El Gran Hotel Puente Colgante acogió fiestas y actos culturales y entre sus huéspedes se contaba el mismísimo Alfonso XIII. Es fácil retrotraerse a un tiempo en que la música acompañaba en los salones, con influencias del swing o el jazz, incluso, si uno pone atención, quizá le llegue el eco de una habanera.

Bombardeado durante la Guerra Civil, reconstruido posteriormente, y pasto de las llamas en un incendio el año 1993 (dicen las malas lenguas que intencionado) tengo el recuerdo de su fachada ennegrecida por la humedad y la actividad industrial en la margen izquierda , con los Altos Hornos de Vizcaya muy cerca, que le confería un cierto aire vetusto y quizá un poco tenebroso.

En 2002 reabre sus puertas como Gran Hotel Puente Colgante, y es ahora, en 2019, cuando se redefine como Hotel Boutique, reivindicando su carácter y una historia que, bien pensado, podría ser el argumento de una buena novela.

 

puente colgante boutique hotel

Los renovados salones

Alojarse en el Puente Colgante Boutique Hotel

 

Sus habitaciones, todas exteriores, se han redecorado con mimo y atención a los detalles, en una mezcla de estilo contemporáneo y elementos tropicales que nos transportan a la isla caribeña.

Muchas de ellas tienen vistas al Puente Colgante (si quieres disfrutar de estas maravillosas vistas sobre el monumento y la Ría del Nervión puedes solicitarlo en tu reserva) y el resto al Casco histórico de Portugalete, declarado conjunto monumental, que ofrece una arquitectura de las más bonitas de la zona, como el bello quiosco de música de 1912, uno de los más antiguos que se conservan en la provincia de Vizcaya.

Y si estás pensando que disfrutar de esta maravilla de hotel es un lujo inalcanzable, nada más lejos de la realidad, ya que encontrarás habitaciones por menos de 80€ (lógicamente dependerá del tipo de habitación y sobre todo de las fechas elegidas).

 

puente colgante boutique hotel

Habitación estándar con vistas

Puente Colgante Boutique Hotel: su gastronomía

El desayuno

No se vosotros pero yo, cuando viajo, libre de obligaciones y horarios, una de las cosas que más disfruto es el desayuno del hotel. Y puedo aseguraros que en este hotel boutique el desayuno es «lo más». Bautizado como desayuno «healthy» (conste que lo de la terminología foodie no me va) yo prefiero destacar la enorme variedad de productos frescos, como frutas y vegetales. ¿Habéis probado el tamarillo o tomate de árbol? pues aquí lo encontraréis, junto a aguacates y frutas mas tradicionales. Yogures caseros, smoothies que os podéis preparar al momento, zumos, bebidas vegetales… hay variedad para todos los gustos y necesidades: veganos, o personas con intolerancias alimenticias (al gluten o la lactosa) cada vez más frecuentes.

 

puente colgante boutique hotel

Desayuno healthy

Pero si preferís un desayuno más goloso, no hay problema. Su repostería recién horneada hará las delicias de los más exigentes y el café es realmente bueno (ojo, que lo dice alguien muy exigente con el café, una auténtica «cofeelover»).

 

Desayuno goloso

El bar

Incluso si no te alojas en el hotel, pero has decidido acercarte hasta el Puente Colgante (una visita obligatoria en tu viaje a Bilbao) no pierdas la oportunidad de hacer una parada a la hora del aperitivo. Te recibirá una barra llena de exquisitos «pintxos» que puedes acompañar de una cerveza de su «Tap Station» (yo te aconsejo una Dorchester, pero cuidadín que tiene una alta graduación alcohólica).

 

Restaurante El Paladar de la Habana

¿Es la hora de comer? pues genial. Disfruta de una carta en la que el carácter vasco y los productos autóctonos se combinan con los foráneos en recetas más arriesgadas. Una carta vasco-cubana llena de buen humor.

 

Una carta con mucho humor

 

¿Un bacalao? ¿Prefieres la carne? Venga, lancémonos, vamos con un roastbeef de secreto ibérico. Pero antes un buen guacamole, una tempura de verduras y algas, un tartar de tomate… y si, para acabar, una «muerte por chocolate».

 

Roastbeef de secreto ibérico

 

Si aun tienes tiempo para una copa, o regresas al hotel después de un largo día de visitas o de trabajo, no pierdas la oportunidad de relajarte en el Cromwell Pub tomando un cócktel (el combinado de tequila y mango es espectacular).

Puente colgante: el patrimonio UNESCO

La historia del hotel ha estado unida inexorablemente a la del Puente de Vizcaya. Inaugurado en 1893, fue diseñado por Alberto de Palacio, quien participó también  en la construcción del Palacio de Cristal del Retiro en Madrid. El ingeniero francés Ferdinand Arnodin se hizo cargo de la obra. Es por ello que en muchas ocasiones se dice que el Puente Colgante fue obra de un discípulo de Gustave Eiffel.

Merece la pena tomar este transbordador, justo frente a la puerta del hotel, y cruzar al otro lado de la Ría para descubrir el busto de Alberto de Palacio.

puente colgante

 

El año 2006 la UNESCO incluyó esta gran obra de la arquitectura y la ingeniería en su listado de Patrimonio de la Humanidad, por su perfecta combinación de estética y funcionalidad. Mucho antes de este nombramiento, de la expansión turística de Bilbao, y de que se instalara el  ascensor panorámico para subir a la pasarela peatonal (a 50 metros de altura)  el Puente Colgante era utilizado por una gran cantidad de ciudadanos para acudir a su lugar de trabajo o estudio de una margen a otra.

Aprovecha tu estancia en el Hotel para disfutar de la Noble Villa de Portugalete, de su casco histórico, la Basílica de Santa María o la Torre Salazar. No pierdas la oportunidad de hacer una visita guiada a cualquiera de estos lugares. Tuvimos la suerte de hacerla con Patricia, de Amabidea. 

Descubre también la población más marinera,  Santurce (o Santurtzi)… si, esa misma, la de la canción. Y súbete a la barquilla del Puente Colgante para llegar hasta el Paseo de las Grandes Villas de Getxo.

¿Qué os decía? ¿Es, o no, una buena idea escoger el Puente Colgante Boutique Hotel en vuestro próximo viaje a Bilbao?

 

Roadtrip por el sur de La Toscana: 5 días en la Val d’Orcia

Alquilar un coche es la mejor opción para recorrer lentamente la mágica y única Val d’Orcia, al sur de la Toscana. Nosotros, que ya conocíamos bastante bien la región, queríamos regresar a esta zona en concreto. Nuestro primer viaje fue en verano, cuando las colinas de la Val d’Orcia se asemejan más a las dunas en un árido desierto, así que estábamos ansiosos por descubrirlas con el verde intenso del trigo sembrado.

Si disponéis al menos de 5 días, os proponemos un recorrido, tal y como hicimos nosotros, para descubrir los lugares más famosos pero también otros menos conocidos.

Alquilamos un coche familiar en Roma, porque allí es donde aterrizamos, y viajábamos 5 personas. Podéis comparar precios y escoger lo que mejor se adapte a vuestras necesidades en esta web. Depende de vuestro aeropuerto de salida quizá tengáis disponibles vuelos a Florencia o Pisa.

La Val d’Orcia patrimonio de la Humanidad

En el año 2004 entra a formar parte de los lugares Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los criterios: «la Val d’Orcia es un reflejo de la forma en la que se reescribió el paisaje para reflejar los ideales del buen gobierno y para crear imágenes estéticamente agradables». De hecho, la bellísima ciudad de Pienza se considera la ciudad ideal según los cánones renacentistas.

La orografía de la Val d’Orcia resulta inconfundible. Sobre las cumbres, pequeñas cumbres de las colinas, los «Podere» (granjas o caseríos) vigilan un paisaje infinito, como faros lejos del mar que guían nuestros pasos. Las hileras de cipreses nos conducen hasta ellos… ¡Cómo si fuese posible perderse en el camino!.
Recuerdo perfectamente aquel primer día de nuestro viaje:  en el cielo había tan sólo algunas nubes, las pocas que no había podido arrastrar una lluvia aun reciente.

Es uno de tantos parajes que encontraréis a lo largo de la «strada statale» 146 que al llegar a San Quirico d’Orcia confluye con la Via Cassia, antiquísima calzada que parte de Roma hacia la Toscana, y que nos permite descubrir algunos de los rincones mágicos de esta región.

Alojarse en la Val d’Orcia

Escogimos uno de los lugares seguramente menos conocidos de la zona, con las ventajas que ello conlleva: tranquilidad, precios más contenidos y nada de aglomeraciones ni masas de turistas.

Radicofani Val d'Orcia

Radicofani es un precioso pueblo amurallado en la zona más al sur de Toscana, en la provincia de Siena. El apartamento en el que nos alojamos, en la estrechísima Via del Moro, se llamaba «Bellavista» -muy acertado el nombre- pues desde la ventana se descubría el paisaje de la Val D’Orcia. Roberto, el propietario, se había encargado por completo de su restauración. Desgraciadamente Roberto ya no alquila el apartamento (quisimos regresar en otra ocasión y no fue posible).

Precisamente por eso, él fue quien nos facilitó el contacto de la que ya consideramos nuestra casa en Toscana, a poco más de 40 kilómetros de allí, en la no menos hermosa localidad de Montefollonico.

Descubrir la Val d’Orcia

Con la comodidad y la libertad de viajar a tu aire en coche, os proponemos algunos de los lugares que nos gustó descubrir en este segundo viaje a Toscana.

Por supuesto, es «obligatorio» visitar localidades como Pienza y seguir ruta hasta San Quirico d’Orcia o la encantadora localidad de Montalcino, famosa por sus vinos. Os permitirá disfrutar del idílico paisaje de colinas y cipreses y hacer algunas de las fotos más famosas de la Toscana. El único inconveniente que podéis encontrar es que haya un exceso de turismo pero ¡qué se le va a hacer!

Siguiendo esta ruta os proponemos que os desviéis un ratito para visitar el antiguo monasterio de Sant’Anna in Camprena, perteneciente a la orden de los Benedictinos en el siglo XV, convertido hoy en un hotel. El lugar es conocido porque allí se rodó la película, protagonizada por Juliette Binoche y Ralph Fiennes, «El paciente inglés». También en los alrededores se obtuvieron algunos de los más bellos paisajes de «Gladiator». Pero, por encima de todo, el lugar invita a quedarse, a disfrutar de la paz y el silencio de las antiguas celdas, a contemplar el paraje apartado y solitario, a pesar de que tan sólo 6 kilómetros nos separan de la bella, turística y más concurrida ciudad de Pienza.

Muy cerca de allí, la serpenteante carretera que sube a Monticchiello, os recordará inevitablemente a la imagen de la publicidad de una famosa marca de pasta y pizzas italiana.
Abandonamos las sinuosas colinas que rodean a Pienza y San Quirico para dirigirnos hacia el más agreste paisaje que rodea el Monte Amiata, parque nacional, de origen volcánico. En este recorrido encontramos numerosas fuentes termales, cuyos beneficios descubrieron ya los etruscos, muchos siglos antes de que llegara la moda de los «spa».

» Vietato il bagno» (prohibido el baño), se nos advierte ante la enorme piscina de aguas sulfurosas que ocupa la piazza en Bagno Vignoni, donde se reflejan las casas de piedra, bellas y austeras, que la rodean. Lorenzo de Medici y Santa Catalina de Siena encontraron alivio para sus enfermedades en estas aguas y hoy algunos pueden hacerlo en los hoteles-centros termales abiertos al público.

En Bagni San Filippo seguimos el sendero (indicado) que nos dirige hasta el fosso bianco, donde la enorme roca calcárea que parece cubierta de nieve perpetua y que algunos llaman «la ballena blanca», se yergue sobre las pozas de agua que pueden alcanzar los 52 grados. La primera vez que contemplé este paraje fue en una película, de tan pésima calidad que ni siquiera recuerdo su título, creo que relataba la experiencia de un escritor americano falto de inspiración, y quedé tan impresionada por el lugar que me prometí visitarlo en cuanto tuviese ocasión.
Bagni San Filippo Val d'Orcia
Un gato gordo y perezoso dormita sobre el empedrado de la Piazza il Vecchietta, en Castiglione d’Orcia, cuyo nombre hace honor al pintor y escultor Lorenzo di Pietro. Marina persigue al manso felino con su cámara, mientras él parece gozoso de posar ofreciendo su panza a las caricias y mimos. Busca un lugar privilegiado al sol, junto al pozo de mármol travertino, de 1618, que preside la plaza silenciosa, frente al Palazzo Comunale.
Las callejuelas, estrechas y llenas de escaleras, nos conducen hasta otra plazuela, más animada por algunos niños y lugareños. Dos pequeñísimas mesas se disponen ante la entrada de «Il Ritrovino», bar, enoteca, alimentari… un local con escasas mesas en el que no nos resistimos a un café y una porción de tarta casera, bizcocho con almendra o chocolate. Curioseo en la alacena, que expone productos de agricultura biológica, mermeladas, salsas y farro, la primera vez que veo el grano utilizado en la famosa zuppa. Se asemeja al trigo, más pequeño, pero su sabor una vez cocinado es más parecido al de las lentejas, al menos en mi recuerdo.
Castiglione d'Orcia Val d'Orcia

Piazza il Vecchietta

La Roca de Tentennano, del siglo XIII, permanece para recordar un pasado de luchas entre Siena y Florencia, eternas rivales,  a quienes perteneció en unos u otros momentos de la historia, y en cuyos muros se refugió santa Catalina de Siena. Aunque parece ser que la suya fue sobre todo una misión de paz, intentando apaciguar a los señores de la Val d’Orcia, más allá de un simple retiro espiritual.
No es el único vestigio de las continuas luchas que vivieron estas tierras: la posición estratégica de algunos «borgos», amurallados una gran mayoría, y los restos de otras torres o fortalezas son buen ejemplo del espíritu duro y orgulloso de quienes los poblaron desde hace siglos.

Si os adentráis en el Parque natural del Amiata encontraréis pequeñísimos pueblos que os recordarán donde estáis pero no por su orografía ni paisaje (nada de colinas ni cipreses) Nombres como Vivo d’Orcia, Campliglia d’Orcia, o Ripa d’Orcia. Lugares con encanto que no aparecerán en la mayoría de las guías pero que os proporcionarán el placer de recorrerlos con absoluta tranquilidad y libres de turistas.

 

Qué visitar desde la Val d’orcia

Si disponéis de tiempo (al final todo depende del ritmo de cada uno) hay otras lugares muy interesantes que podéis visitar desde vuestro punto de partida en la Val d’Orcia. En 5 días y en modo «slow travel» os sugerimos algunos de nuestros lugares favoritos.

Siena

Eterna rival de Florencia, hasta el siglo XIV dominó la región. Su característica Piazza del Campo en la que se celebra cada año una de las fiestas más famosas del mundo, Il Palio,  y su Catedral (también Patrimonio de la Humanidad UNESCO) son solo algunos de los atractivos que ofrece. Los seneses se muestran orgullosos de serlo y , a pesar del turismo, la ciudad mantiene su caracter propio.

Tengo que confesar que es una de mis ciudades preferidas en Italia y que la hemos visitado en numerosas ocasiones.

Las ciudades del Tufo: Pitigliano, Sorano y Sovana

A unos 50 Km desde nuestro punto de partida (Radicofani) y ya en la provincia toscana de Grosseto, se encuentran estas tres localidades cuya característica es estar construidas, muchas de ellas excavadas en la propia roca, con el tufo, o toba volcánica.

Con una importantísima presencia de necrópolis etruscas en los alrededores, especialmente entre Sovana y Sorano, podéis hacer visitas guiadas (aunque nosotros desistimos porque aquel día llovía a mares)

Pitigliano es conocido como «la pequeña Jerusalén». La ciudad acogió desde el siglo XVI a una numerosa comunidad judía con la que se estableció una excelente convivencia. El Palazzo Orsini, la Sinagoga, y recorrer las callejuelas del antiguo barrio judío bien merecen una escapada.

Roadtrip Val d'Orcia

 

Si volvéis al aeropuerto de Roma, desde la Val d’Orcia, os sugerimos dos lugares de paso ,en los que deteneros, que seguro no os dejan indiferentes: la bellísima Orvieto, con su impresionante Catedral,  y Civita di Bagnoregio, la ciudad que muere (dicen que su terreno arcilloso se desmorona cada año)

Esta es la libertad que te proporciona conducir a tu aire con un coche de alquiler ¡Por muchos roadtrips más, viajeros!

Florencia, ciudad del arte y el Renacimiento

Firenze

Vale, lo admito, es difícil ocultar mi predilección por la Toscana en general y particularmente por Florencia. En los (casi) 3 años que llevo viviendo por Italia, he viajado de norte a sur y de este a oeste, recorriendo muchas de las regiones de este país. No se si será el hecho de que es la que más he visitado (como turista) pero varias localidades de esta amplia región forman parte de mi Top de ciudades Italianas favoritas. Florencia es, para mi,  la Ciudad de Arte más importante del país

Considerada la cuna del Renacimiento, cuenta con el patrimonio artístico y arquitectónico más importante del mundo. Para que os hagáis una idea, todo el centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Corría el siglo XIV cuando llegó la época dorada a Florencia, los Medici gobernaban y se habían convertido en grandes banqueros. Esta influyente familia fue mecenas de los que entonces fueron lo que hoy llamaríamos ‘artistas emergentes’. Grandes nombres del arte y las letras como Leonardo Da Vinci, Rafael, Botticelli, Brunelleschi y Maquiavelo entre otros. No es de extrañar que con este ‘background histórico’ la ciudad esté llena de rincones que visitar.

La Catedral de Santa Maria dei Fiori alberga la obra cumbre de Brunelleschi: su cúpula, decorada con impresionantes frescos. En  la cripta  encontraremos la tumba del arquitecto. Frente a la catedral, en el Baptisterio, nos encontraremos frente a la Puerta del Paraíso, de Ghiberti, aunque hay que advertir que no se trata de la original- que se encuentra en el Museo dell’Opera del Duomo, muy cerca de allí- ya que fue sustituida para someterla a una laboriosa restauración y preservarla de las inclemencias.

Caminamos hasta la Piazza della Signoria, la plaza más importante y conocida de la ciudad . Lo primero  que  nos llama la atención al llegar es el Palazzo Vecchio, antigua residencia de la Corte. En la entrada se pueden distinguir dos estatuas: Una copia del David de Miguel Ángel y otra obra de Baccio Bandinelli. En otras partes de la plaza encontramos la Fuente de Neptuno y una estatua ecuestre dedicada a Cosimo I di Medici.

El Ponte Vecchio es todo un icono de Florencia y uno de los puentes más famosos del mundo. Dañado por las continuas inundaciones del Arno, destruido y reconstruido, desde siempre ha sido una zona de intensa actividad comercial, inicialmente ocupada por carniceros y más tarde por joyeros y comerciantes de oro. Actualmente podemos encontrar las que seguramente son las joyerías más lujosas de la ciudad.

Las iglesias de la Santa Croce y Santa Maria Novella son dos lugares que bien merecen una visita si disponemos de tiempo. Y al otro lado del Arno, en Oltrarno, un barrio más tranquilo, el Palazzo Pitti- residencia de los Medici- la plaza del Santo Spirito o joyas escondidas como la Capilla Brancacci en la Iglesia del Carmine. Resulta complicadísimo escoger entra tantas maravillas en la ciudad del arte, es por eso que Florencia bien merece una estancia prolongada, o bien como hemos hecho nosotros regresar en cualquier ocasión.

El Piazzale Michelangelo aunque apartado del centro, en la parte alta de la ciudad. Podéis  tomar un autobús en Santa Maria Novella- aunque se puede subir andando- que os llevará hasta este mirador. Desde ahí la vista de la Florencia es espectacular. Además si viajáis en modalidad super low-cost, cerca del Piazzale hay un camping bastante económico (Una tienda privada con 2 camas sale por unos 30€ la noche). ¿Quién no querría tomarse un café por las mañanas con esas vistas?

Hablando de museos no podemos olvidar los dos más relevantes: La galería de los Uffizi contiene algunas de las obras más importantes de la historia, como ‘El Nacimiento de Venus’ de Botticelli o ‘La anunciación’ de Leonardo Da Vinci. Aviso, las colas suelen ser interminables (Y si vais en verano, estar bajo el sol 4 horas no es divertido, os lo aseguro) por lo que conviene reservar por internet o por teléfono para tener acceso prioritario. Si permanecéis varios días en Florencia comprad sin duda la Firenze card. La segunda que destacamos es la Galleria dell’Accademia, donde se expone el David de Miguel Ángel. Al contrario de lo que mucha gente piensa, ésta no es la única obra presente en el museo, sino que encontraremos muchísimas esculturas diseñadas por Miguel Angel y sus alumnos.

Es bien sabido que la cocina Toscana contiene algunos de los platos más exquisitos de la gastronomía italiana. Abundan las setas y hongos (Sobre todo la trufa), carnes selváticas como el jabalí o deliciosos patés. Pero hay algo por lo que Florencia es mundialmente conocida: La Bistecca Fiorentina. Preparad la cartera porque no es barato, pero un capricho nos lo concedemos de vez en cuando, ¿No?

Si queréis ahorrar id en busca de puestos de Pizza al corte o trattorias. Las hay verdaderamente económicas,y una de mis preferidas es ‘Gusto Leo‘, raciones enormes a precios irrisorios. Un plato de pasta ronda los 6€ mientras que un menú del día completo (Entrante+Ensalada+Plato de pasta) cuesta 13€.

¿Todavía encuentras excusas para no visitar esta magnífica ciudad?