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Toby en Asolo (y otros pueblos bonitos de Italia)

Asolo es uno de los pueblos más bonitos de Italia – y mira que he estado en unos cuantos- Lo visité no hace mucho, con mi familia, cuando estábamos de vacaciones en el Véneto. Por cierto, que la región del Véneto es mucho más grande y diversa de cuanto os podáis imaginar: desde el Mar o las Islas de Venecia hasta los Dolomitas, en la provincia de Belluno.  Hasta ahora no lo había pensado, pero en un solo día visité las provincias de Treviso, Padova (Padua) y Vicenza.

Al llegar a Asolo – provincia de Treviso- tuvimos que subir unas calles algo empinadas hasta el centro (Estad atentos porque según que días y horas sólo pueden entrar los coches de los residentes, aunque hay parking en las inmediaciones)  Los niños que volvían del colegio en bicicleta se ve que ya están acostumbrados y pedaleaban cuesta arriba como si nada. Como no era fin de semana estaba bastante tranquilo y pudimos pasear tan a gusto por sus calles. La verdad es que subiendo se veían unas villas estupendas y no digo yo que no hubiese disfrutado en el jardín de alguna…

Toby en Asolo

En la Plaza principal (Piazza Garibaldi) hay una fuente muy antigua (del S. XVI) – la Fontana Maggiore- con el león alado de San Marcos (¡Ufff pero cuántas veces he visto ese león por todas partes!). Además de ser muy bonita también es útil ya que durante muchos años fue la forma de aprovisionamiento de agua para los habitantes de Asolo. Justo enfrente, la Catedral (no os perdáis el vídeo en el enlace, es casi como si hubieseis estado) y el Museo Cívico. Conmigo no lo pueden visitar, claro, pero mirad que guapo salgo en la foto.

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Bajando por las escaleras junto a la Catedral hay unas vistas preciosas… Ah y la guardería del pueblo, y eso me encanta porque todos los peques me saludan al salir: «Il cane, mamma, il cane» La verdad es que Asolo es muy bonito por dentro pero seguramente impresiona más desde abajo, con el castillo y la fortaleza que asoman entre el verde, en lo alto de la colina. Aquí vivieron algunos personajes famosos, como la actriz Eleonora Duse, y pasaron tiempo escritores como Henry James o Hemingway, así que igual «me inspiro» yo también para seguir contándoos mis aventuras.

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Lo que más me gusta de Italia es lo bien recibido que soy- creo que ya os lo he dicho otras veces- así que en Asolo no iba a ser diferente. Nosotros no paramos a comer pero que sepáis que si viajáis juntos humanos y peludos no vais a tener ningún problema para encontrar un restaurante. Fijaos en esto (la foto no es muy buena pero ¡¿cómo no íbamos a hacerla?!) Aunque está escrito en italiano creo que se entiende bien y si no, me decís que ya os lo traduzco (Es que los perros tenemos mucha facilidad con los idiomas)

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Si queréis tomar algo- esto solo para los humanos ¡eh!- o comprar un recuerdo de Asolo, el prosecco (vino blanco espumoso) tiene aquí su propia denominación de origen DGC (Denominazione Geografica Controllata).

Como veis es un sitio estupendo para pasar el día, comer de maravilla, visitar los alrededores o, como hicimos nosotros, dar un paseíto agradable. Asolo es realmente bonito, y no solo porque los digan los señores de la famosa guía.

A tan solo 30 Km de Asolo, pero ya en la provincia de Padua, está Cittadella. Es una pequeña ciudad amurallada, con restos de frescos en sus  cuatro puertas de entrada, preciosa. Tiene siempre buen ambiente y un parque alrededor de la muralla estupendo, en la Rivera del río, pero ¡ojo! porque los perros no podemos entrar en él. Donde me recibieron de maravilla fue en la Birreria Torre – con un enorme cuenco de agua- y mi familia disfrutó de lo lindo comiendo algo rápido y tomando una cerveza, que para eso es la especialidad del local. La encontraréis en Via Garibaldi, nada más atravesar la «Porta Padova» – que era la puerta principal de acceso para el pueblo- Ellos ya habían estado por allí, incluso recorrido la muralla, y vale la pena (si queréis, también hay visitas guiadas, preguntad en la oficina de turismo)

En el extremo opuesto se encuentra la «Porta Bassano», y es precisamente Bassano del Grappa la tercera ciudad que visitamos, a tan sólo 16 Km de Cittadella y muy poco más de Asolo, pero ya en la provincia de Vicenza.

Bassano del Grappa es más que bonito. Tiene un puente de madera sobre el Rio Brenta, el «Ponte Vecchio o degli Alpini» (Puente de los Alpinos, que hace referencia a un Cuerpo del ejército italiano) que se construyó en el S. XII aunque ha sido reconstruido en multitud de ocasiones ya que ha sido incendiado y bombardeado a lo largo de su historia, desde los franceses en siglo XVI  hasta la Segunda Guerra Mundial, además de sufrir los efectos de una riada en 1966. Aun asi es una estampa preciosa, la del puente sobre el Brenta, con la cima del  Grappa de fondo.

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Pero ,además del famoso puente, del licor aún más famoso (la grappa)  y la destileria más antigua de Italia, Bassano tiene unos edificios y plazas increíbles, como el Ayuntamiento con su reloj, que empezó a funcionar el 2 de febrero de 1430.  Museos y Edificios (Palazzi) donde se exponen colecciones de pintura, arqueología o cerámica, y el curioso museo degli Alpini (en el interior de un bar) junto al puente, donde podréis conocer mucho más sobre su historia y ver de cerca los uniformes y objetos e instrumentos militares.

Pero yo prefiero hablaros de los sitios que me gustan. La terraza del Caffè Danieli tiene mucho «glamour» y como soy un perro muy elegante me parece perfecto que paremos a tomar el aperitivo -siempre puede caer una patata frita- aunque casi prefiero la de «Al Porton» porque alli preparan una bruschetta ¡de chuparse los bigotes!

A mi dueña le encantan las librerías, asi que me aburro un poco mientras ella elige, en Palazzo Roberti  y no para de hablar con Vittorio (especialista en narrativa) sobre este o aquel libro. En Bassano, además, hay un montón de tiendas asi que damos un paseo mirando escaparates- algo es algo, al menos nos movemos- que dice mi dueña que «vaya nivel, Maribel».

No está nada mal para un día- pienso yo-  Aunque prefiero estar en la montaña Vicentina, corriendo por los bosques, hay que dar un respiro a mi familia humana. Bastante contento estoy por viajar con ellos a todos los lados, así que si venís con la vuestra no os perdáis Asolo, Cittadella y Bassano del Grappa ¡Os encantará!

 

Todas las fotos son propiedad de Dreaming Holidays (Aún no teniendo marca de agua) y queda prohibida su total o parcial reproducción o uso sin nuestro permiso.

 

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Los viajes de Toby: del Véneto al Trentino

Guau… ¿Como estáis? Yo genial. Hace muy poco que hemos vuelto de vacaciones, de un sitio suuuuper guau, entre el Véneto y el Trentino, al norte de Italia. Es un sitio estupendo para todos: mayores, pequeños, familias humanas y peludas, con unos bosques enormes e increíbles donde correr, correr y correr.

He vuelto un poco vaguete – debe ser el síndrome postvacacional (eso es lo que dice mi dueña)- pero no podía dejar pasar ni un día más sin hablaros de los sitios que hemos visitado, donde me han tratado como a un rey.

El viaje hasta allí resultó un poco largo pero bueno, ya estoy acostumbrado,  creo que mi familia estaba más cansada que yo. Nuestro destino era un pueblecito muy pequeño, al norte de la provincia de Vicenza, que se llama Tonezza del Cimone. El Cimone, para que lo sepáis, es el nombre de un Monte de los Alpes que está a 1.226 metros de altitud.

Tonezza es un pueblo de unos 500 habitantes, aunque en los meses de julio y agosto pueden llegar a los 3000. Mucha gente del Véneto tiene alli su segunda residencia, ya que, con el calor que hace en ciudades como Vicenza o Padova, buscan el fresquito durante los meses de verano, aunque también aprovechan el invierno para ir a esquiar. Este año en junio el tiempo estaba un poco raro, y algunos días llovió. A mí no me importa lo más mínimo y he disfrutado como un loco porque la hierba estaba alta y húmeda y podía olisquear cuanto me viniese en gana. Lo malo era la vuelta a casa, con lo poco que me gusta que usen el secador… Grrrr.

Mi familia había alquilado un apartamento en la casa de unos señores del pueblo. Teníamos un jardín común muy bonito pero no me dejaban salir solo porque ladraba al gato de los dueños (siempre me cargo con las culpas, y el gato ¿qué?). En la mayoría de las casas os alquilarán alguno y si estáis interesados en alojaros en Tonezza del Cimone no dudéis en contactar con Dreaming holidays. También hay algunos hoteles, pero no todos son dogfriendly ( si buscáis un hotel para ir con vuestra familia nos lo decís).

Refugio

En el Véneto se come muuuuy bien y hay costumbre de tomar el aperitivo (como en toda Italia)- y como me gustan las patatas fritas del aperitivo, ñam- así que también os cuento los sitios donde hemos estado y en los que, además de los peludos, los humanos son bien recibidos.

En la parte más alta del pueblo hay un pequeño refugio (baita) que se llama Pontara. Ese es mi sitio preferido para ir a correr: campo y más campo para mi solito. Bueno, para mi solo no porque en ese lugar comienzan las rutas de senderismo y los fines de semana hay mucha gente. En la Pontara podéis tomar algo, un café, una cerveza o aperitivo, e incluso encargar una barbacoa de carne (mmmm no veáis como huele). Además a Marco le encantan los perros así que tenéis mimos asegurados.

El sendero más famoso se llama Excalibur y es por donde solíamos ir a caminar -que a mi familia también le viene bien hacer ejercicio- Mientras ellos seguían el camino yo desaparecía por el bosque y regresaba cuando me venía en gana, pero no os vayáis a creer que era por escaparme (Además tenía que vigilar que ellos no se perdiesen, pobrecitos que no tienen una chapa como la mía).

Casi todas las mañanas íbamos a tomar café a La Piazzetta, donde todo el mundo me conoce, o a la hora del aperitivo. Desde la terraza hay unas vistas chuliiiiisimas.

¿Habéis probado alguna vez las bruschettas? pero no las que estáis pensando la mayoría (pan tostado con tomate o patés) sino las típicas del Veneto, y que vienen a ser el equivalente a las pizzas en el sur de Italia. Son unas enormes rebanadas de pan tipo molde pero más consistente. Se meten al horno cubiertas de tomate (no siempre), queso y otros ingredientes como verduras, atún, embutidos… Por aquí el más típico es el speck, un jamón ahumado que encontraréis también en Austria, sobre todo en el Tirol. Me encantan, y a mi familia humana también, claro. Pues en el bar Filò las hacen buenísimas y además, si las preferís, las tienen de pan casero. Aún estoy relamiéndome los bigotes sólo de acordarme…

Toby en la carretera de Folgaria

Desde Tonezza del Cimone hay un paso al Trentino, así que aunque geográficamente pertenece al Véneto tiene más en común con el Sudtirol ( o Tirol italiano). A tan sólo 25 km está Folgaría y muy cerca de allí el Lago de Lavarone, dos sitios «de película» de los que os hablaré en mi próximo post. Se tardan tres cuartos de hora en llegar porque son carreteras de montaña pero merece la pena ir viendo el paisaje que, cuanto más cerca de Trento, es cada vez más bonito. Nosotros paramos a saludar a unas vacas simpatiquísimas y si os apetece comprar queso podéis hacerlo en cualquiera de las «Malgas» (granjas) que os encontraréis de camino.

Malga

Malga en la carretera «dei Fiorentini» que va desde Tonezza del Cimone hasta Folgaria

¿A que os están entrando unas ganas tremendas de visitar este lugar? Pues todavía hay más, mucho más. No vayáis a pensar que el Veneto es solo Venecia o Verona. Ah! que sepáis que también he estado en Venecia, pero eso mejor os lo cuento otro día.

Lametones para todos.